Una receta en gastronomía es la descripción ordenada de un procedimiento culinario, e incluye la lista de ingredientes con sus cantidades exactas y el detalle de las instrucciones, las que hay que seguir al pie de la letra para lograr el resultado esperado. Sobre todo, en repostería.
No es difícil adivinar para dónde voy… Mi referencia a la exactitud de los ingredientes tiene todo que ver con las imprecisiones del niño de Magallanes. Boric me llevó al límite de la paciencia cuando se lució con su frasecita (ya reiterativa) de “no manejo esa cifra exacta”. ¿Otra más Gabriel? Si no hay debate ni entrevista en la que no confundas los números. Este cabro habla de miles de millones sin arrugarse. ¿Se acuerdan cuando en el debate presidencial le enrostró a José Antonio Kast una copia de una escritura asegurándole que tenía en una sociedad en el extranjero la no despreciable suma de 12 mil millones de dólares? ¡12 mil millones de dólares! En simple castellano, lo que corresponde a dos IFES completitos. Habráse visto burrada igual. ¿Y qué me dicen de la entrevista con Tomás Mosciatti? Ahí el candidato Boric simplemente no sabía dónde estaba parado, una cazuela de gastos y porcentajes que no logró aclarar. Tanto así, que lo vimos hasta transpirar de nervios mientras el periodista lo apretaba y acorralaba ante sus enigmáticas respuestas. Probablemente, su profesor de economía fue el mismo que le enseñó inglés al Luchito Jara.
Pero, sin duda, el corazón del condoro fue tratar de lucirse en el programa Mentiras Verdaderas con uno de sus temas favoritos: el impuesto a los súper ricos y a las empresas. Con toda la intensión previamente ensayada y mirando directamente a la cámara, habló a los empresarios, espectáculo que se desvaneció cuando respondió que los ingresos del 1% más rico de nuestro país era de 1.000 UF. ¡Plop! El encorbatado Eduardo Fuentes le señaló sutilmente que era harto poco, ante lo cual, Boric bajó la mirada y despertó confundido de lo que parecía una larga siesta. ¿No será que con tanta peineta para verse más ordenado se le revolvió el mate y de ahí la incapacidad para retener una cifra?
¡Cómo no me voy a enojar! Este candidato no sabe ni lo que es una UF, ignorancia que interpreto como una desconexión total con la realidad. El ciudadano de a pie lo tiene clarito y hoy, con tanta incertidumbre, más que nunca. Por mi parte, les aseguro que con las ideas que plantea su candidatura, la UF se va a encumbrar hasta el cielo, cosa que nos obligará a romper el chanchito. A este paso, con tanto pedir perdón, poner cara de nube ante la confusión y seguir dando vuelta los números le va a quitar el trono al presidente y sus piñericosas.
Nos queda solo un mes para ir a las urnas y me duele la guata cuando veo los debates y las entrevistas. Ahí, el candidato de Convergencia Social solo repite un discurso aprendido que entona una y otra vez. Creo que Gabriel asume que este país crece mágicamente, porque en sus propuestas no veo ni humo de iniciativas que incentiven a los empresarios (esos que tanto odia su sector) a invertir sus monedas en nuestro país. Al contrario, solo los espanta.
Creo que la única forma de que se me pase la rabia (por ahora) es irme a la cocina y abrir uno de los tantos libros de recetas de la Rosa para preparar una delicia que me calme el ánimo. Estoy consciente eso sí, de que para que me resulte, tengo que ser preciso con las cifras de los ingredientes, de lo contrario, puede resultar cualquier barbaridad.
