Desde 2027, las ganancias de capital por la venta de acciones o cuotas de fondos que se transan recurrentemente en bolsa pagarán 0% impuesto. Gran noticia para el ahorro y la inversión. Pero sólo para algunos: ese beneficio, el más generoso que existe hoy en Chile, deja afuera justo al capital que financia a las pymes, que son quienes proveen 2/3 del empleo en Chile.
La buena noticia es que esto se puede corregir fácilmente. Si bien la liquidez en bolsa es una forma de darle al Estado una garantía de transparencia, existen otras. Por ejemplo, que el fondo reporte trimestralmente a la CMF qué porcentaje de su cartera está efectivamente puesto en pymes. Con eso, la autoridad tiene la misma tranquilidad, sin exigirle al instrumento algo que por diseño no puede cumplir.
No estaríamos inventando nada. Francia hace algo parecido con sus fondos de inversión en innovación: el beneficio tributario depende de cuánto invierten en pymes, no de si se transan en bolsa. Reino Unido tiene esquemas similares. Son países que decidieron premiar el destino del capital, no solo su liquidez.
El momento para hacer este ajuste es ahora. La reforma que baja la tasa del artículo 107 a 0% todavía se está tramitando, así que incorporar esta corrección es una indicación, no un proyecto de ley nuevo desde cero. Y calza con otro cambio que ya está en camino: la transición de las AFP hacia los fondos generacionales en 2027 es una oportunidad natural para que el ahorro previsional también pueda llegar, con las mismas garantías de transparencia, a instrumentos que financian a la economía real.
No se trata de pedir un privilegio para nadie. Se trata de preguntarnos, cuando el Estado decide premiar cierto tipo de ahorro con tasa 0%, hacia dónde queremos que fluya ese ahorro e inversión. La respuesta es obvia: a todos.
