El 11 de marzo se cumplieron tres años desde que asumió el actual gobierno. En su discurso de celebración, el Presidente destacó los avances en seguridad, primera prioridad para las chilenas y chilenos. Pero esa no fue la prioridad de su gobierno, según la propia exministra del Interior Carolina Tohá, quien en conversación con Expreso Bío Bío sobre su campaña dijo lo siguiente: “Es un error completo que la seguridad no fuese tomada con urgencia desde el primer día del gobierno de Boric”. Y agregó que este gobierno no tenía este tema en su prioridad.
En vista de la realidad actual, me pregunto qué avances en seguridad puede mostrarle al país el Presidente cuando el crimen organizado campea en todo Chile y cuando en menos de un mes hemos sido testigos de graves hechos delictuales.
El 27 de febrero, 4 delincuentes entraron disparando en un recinto de la Armada, sometiendo a los infantes de marina que estaban de guardia, robándoles sus cascos, chalecos antibalas, fusiles y municiones. El 1° de marzo se conoció el asesinato en Chicureo del Presidente de la Unión de Franceses en Chile, Dimitri Weiler, por defender a su esposa y sus dos hijos de un violento asalto en su casa cometido por 5 criminales, tres de los cuales son adolescentes. El mismo día se informó que dos individuos en moto mataron a tiros a un hombre que administraba un carro de comida en el barrio Bellavista.
Otra noticia alarmante fue que el número de infractores adolescentes ha aumentado en un 9,8% en 2024, con posible alza en su participación en homicidios y mayor violencia en robos. Y si en 2021 el número de involucrados era de 20.194, en 2024 la cifra aumentó a 40.069. Y además, los homicidios en Chile aumentaron desde 2.427 en 2021 a 3.616 en 2024.
La inseguridad en marzo continuó con encerronas en Maipú, con hombres disfrazados de policías cometiendo un asesinato con escopeta en La Granja para robar un auto y en Recoleta, delincuentes que bajaron de un vehículo mataron a un Colombiano y dejaron a otro gravemente herido.
Pero el incidente más grave se produjo cuando el Sargento de Carabineros José Miguel Villegas resultó herido a bala por la espalda intentando defender a una familia que estaba siendo víctima de un portonazo en la comuna de Ñuñoa. ¿Qué dijo el ministro del Interior, Alvaro Elizalde, frente al baleo al Sargento Villegas? “Crímenes de esta naturaleza así como cualquier crimen, no pueden quedar impunes”. De qué sirve decir eso cuando delinquen a su antojo mientras el gobierno sigue diciendo que ha avanzado la seguridad.
Lamentablemente, ya al 7 de marzo se habían contabilizado 10 homicidios en la RM en tan solo una semana.
El 9 de marzo los agricultores denuncian “momentos de terror” por la expansión de bandas criminales al campo. El día 10, gremios mineros alertan por aumento en la violencia en robos de cátodos de cobre. Si antes robaban trenes, ahora ingresan a las faenas con aumento en el nivel de violencia en los asaltos.
Y así llegamos al fatídico 12 de marzo, cuando es brutalmente asesinado el matrimonio González Calleja en la localidad de Graneros, personas muy queridas por toda la comunidad donde participaban activamente. Él era agricultor, un gran jinete, dirigente y defensor del rodeo y ella orientadora del Colegio La Cruz de Machalí. Este brutal crimen ha causado gran conmoción nacional por la alevosía con que los delincuentes actuaron, por la total indefensión ante los criminales y por la semejanza con el horrible crimen del matrimonio Luchsinger-Mackay, quienes tampoco lograron ser protegidos a tiempo.
La señora Calleja llamó a Carabineros solicitando protección pero aparentemente los delincuentes la ultimaron antes de poder informarles donde estaba. Esto demoró su llegada a la casa del matrimonio, pues intentaron reiteradamente comunicarse con ella pero no obtuvieron respuesta, por lo que solo lograron ubicar por triangulación desde donde había sido emitido ese angustioso llamado de doña María Carolina.
¿Qué dijo el ministro del Interior? “Queremos ser enfáticos. Este crimen no va a quedar en impunidad”. Una vez más tardías palabras al viento, pues este crimen nunca debió haber ocurrido. Si este gobierno hubiera tenido como prioridad desde el primer día de mandato la seguridad del país, esos criminales deberían haber estado encarcelados.
Cada hora que pasa, la ciudadanía se siente más insegura. Ya no hay comuna en que no ocurran asaltos, portonazos, robos, homicidios, ante la pasividad de las máximas autoridades que solo son buenos para hacer rimbombantes declaraciones ante las cuales la delincuencia se ríe paseándose impunemente por Chile.
¡Hasta cuando Sr. Presidente!

Hasta cuando los chilenos decentes aguanten o hasta marzo de 2026 en que debiera terminar esta pesadilla iniciada y no enfrentada en octubre de 2019. En cuanto a los asaltos, descuento el de la unidad de Infantería de Marina, por grotesco e inaceptable, imagino que esos «guardias» luego de «constatar lesiones» habrán sido dados de baja por inútiles