Propongo comenzar este Año Nuevo deteniéndonos unos minutos para hacer un ejercicio o juego mental para mejorar nuestra salud emocional y social. Muy sencillo: volver nuestra atención al año que termina y registrar, junto con saborear, cinco cosas buenas que pasaron este año que termina. Lo que nos parezca positivo, engrandecedor y nos impulse a agradecer o celebrar. Obviamente que es algo subjetivo; es nuestra percepción y nuestro juicio de que eso es bueno.
Un dato: consultados los norteamericanos este año por el famoso Pew Research Center cómo se sienten al escuchar o leer noticias, el 40% respondió que “enojados o tristes”. Sólo el 7% se siente “feliz o empoderado” (Revista Time 26-12-25). Creo que a los chilenos nos pasa lo mismo. En vez de sólo reclamar, hagamos nosotros algo para combatir eso, aunque ni periodistas, editores ni redes sociales nos ayuden. Por esto, antes de seguir leyendo, pruebe detenerse a enumerar lo que usted cree que fue bueno del 25.
Aquí van las que considero las cinco mejores noticias para Chile del año que recién terminó: Primero, la ejemplar elección presidencial de noviembre/diciembre. Saber que vivimos en un país cuyo sistema democrático funciona y permite cambiar o continuar con su gobierno cada tantos años, sin convulsiones ni conflictos. Con saludos respetuosos y educados de vencidos y vencedores. Con ánimo de cooperación. Todo esto, más allá del resultado mismo, que algunos pueden considerar malo, aunque la mayoría del país lo estime bueno. Muchos países desearían tener un sistema como el nuestro y celebrar como nosotros un cambio de gobierno. Venezuela, por de pronto; Cuba, Nicaragua y muchos más. Nosotros también perdimos este sistema durante 17 años. Celebremos entonces este primer acontecimiento del 25, recordemos cuidarlo y celebremos que casi sea unánimemente considerada una buena noticia para el país. Aquilatemos cómo cambió el estado de ánimo nuestro tras esos comportamientos respetuosos de nuestras autoridades.
Encontrar otras buenas noticias se empieza a hacer más difícil. Mi segunda, es la Reforma Previsional publicada como ley en marzo, que elevará las pensiones de los actuales y futuros pensionados, y comenzó ya a aplicarse subiendo a $250,000 la PGU para los mayores de 82 años. Más allá de sus imperfecciones, lo que más considero bueno es haber llegado al acuerdo y no seguir dilatando la realización de esa reforma. Se logró con concesiones de ambas partes por un bien común. Espero que abra un camino a seguir con materias como mejorar la salud pública, modernizar el Estado y la reforma del sistema electoral para un mejor trabajo conjunto Parlamento-Ejecutivo.
Considero una buena tercera noticia, la correcta operación de nuestra institucionalidad judicial que llevó, por una parte, a destituir a cuatro magistrados de la Corte Suprema por corrupción o conductas indebidas. Esto debiera ser el comienzo de una corrección profunda de todo nuestro sistema judicial que muestra muchas deficiencias y corrupción. Con razón es una de nuestras instituciones públicas con baja reputación ciudadana según muchas encuestas. Otras son el Congreso y los partidos, que debieran tomar nota. En este mismo dominio, destacaría también la detención de una docena de carabineros por proteger a delincuentes antes que a los ciudadanos. Lo mismo con respecto a un grupo grande de gendarmes y de dos ex directores de la PDI. Son buenas noticias porque empezamos a reconocer que en Chile hay mucha más corrupción de la queremos admitir y se nos está transformando en un cáncer social. Es tiempo de enfrentarla y terminarla a todos los niveles, incluyendo fundaciones de partidos políticos, municipalidades, programas públicos en educación, salud y diversos servicios sociales.
Una cuarta buena noticia del 2025 estimo que fue la nueva acción más proactiva de la Contraloría General de la República. Muy destacada fue la denuncia de las licencias médicas falsas de empleados públicos y del número exorbitante de personas y directivos de servicios que viajaron por el país o al exterior aprovechándose de esas licencias. No se han visto todas las sanciones que corresponderían por estos casos aún. Es un tema pendiente que, aunque se deje al próximo gobierno, debieran aplicarse y darse a conocer tanto los corruptos como los jefes que dejan hacer.
La quinta buena noticia a mi entender fue que la economía dejó de empeorar. La inflación bajó (rondaría el 3% el 2026) y también al fin subió la inversión, tan clave para elevar el crecimiento y el empleo, especialmente el formal. Hay otras más. Como por ej. La inauguración de la Gran Sala Sinfónica de la Universidad de Chile. Agregue usted otras.
A nivel del mundo como un todo, también podemos encontrar buenas noticias si nos detenemos a buscarlas. Primero, en economía, el crecimiento del PIB mundial aumentó de 2,6 a 2,8% (Banco Mundial y OECD) a pesar de las tarifas e incertidumbres introducidas por Trump, que nos tenían tan preocupados a principios de año. Por eso no podemos considerar bueno que Chile crezca a 2,4%. Como país en desarrollo deberíamos duplicar, o al menos superar en 50%, el crecimiento promedio mundial.
Estimo también una buena noticia la elección de un Papa como León XIV, un norteamericano/peruano continuador de las reformas de Francisco, que muchos sólo conocimos a raíz de su muerte. Necesitamos en el mundo autoridades espirituales fuertes que nos ayuden a abrirnos a las dimensiones trascendentes de la vida y corrijan las desviaciones de autoridades religiosas tradicionales que desprestigian esos caminos.
Otra buena noticia fue el Premio Nobel de la Paz para la venezolana María Corina Machado. El rechazo con que la recibió Maduro y sus secuaces es la mejor prueba que algo ayuda al retorno de la democracia para Venezuela y al de sus sufrientes emigrados. En cuarto lugar, pondría un dictamen de la Corte Internacional de Justicia de Naciones Unidas en el sentido que, como parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, debe comprenderse también la obligación de los gobiernos de proveer a sus ciudadanos de un medio ambiente limpio, saludable y sostenible.
En quinto lugar, considero una buena noticia el avance relativo o acercamiento a un acuerdo de paz en Ucrania. No olvidemos que empezamos el año pasado con esa vergonzosa y preocupante entrevista de Zelenski solo contra Trump, Vance y otros en la Casa Blanca. Este año termina con mejores reuniones entre ambos y un plan para terminar esa nefasta guerra.
¿Se le ocurren a usted otras buenas noticias? Si hizo el ejercicio por su cuenta seguramente se dio cuenta que es difícil centrarse en lo positivo. Pero con un poco de calma y concentración lo podemos hacer. Es sólo que tenemos algo atrofiados esos músculos y neuronas. Estos días podemos ejercitarlos. Aproveche de preguntar a hijas, nietos, pareja, amigos y compañeros de trabajo. Y también en los dominios de familia, personal y de trabajo. ¿Por qué no? Puede ser ocasión para mejorar nuestro estado de ánimo y desarrollar mejores relaciones en beneficio propio y de toda nuestra sociedad.

Muy buenos puntos
Comparto el análisis positivo y verdadero! Gracias por resaltarlo y subirnos el ánimo, tan necesario!