Señor Director:
Durante años discutimos sobre acceso, financiamiento y calidad de la educación. Hoy hemos debido enfrentar una pregunta más básica: ¿cómo educar cuando la violencia comienza a desplazar el aprendizaje?
Las amenazas a establecimientos y los crecientes problemas de convivencia escolar muestran que no basta con mejores programas o más recursos. La educación requiere condiciones mínimas de seguridad y respeto para que pueda cumplir su propósito.
Sin orden no hay aprendizaje. Sin comunidad tampoco hay educación.
Defender la educación no consiste solo en mejorar sus resultados, sino también en proteger los espacios donde niños y jóvenes construyen su futuro.
Raúl Cisternas – Presidente Juventud Evópoli Región Metropolitana
