Señor Director:

El debate y tramitación de la Ley de Presupuestos, año tras año, es álgida. Pues no es menor, ya que lo que está en juego son los ingresos y el gasto público que puede efectuar un gobierno para llevar a cabo la administración del Estado y la ejecución de políticas públicas, en distintas materias, tales como, salud, educación, vivienda y seguridad, por mencionar algunas.

Lo que sí es nuevo en esta oportunidad –pero en el mal sentido- es la politización de una discusión que debe ser meramente técnica. Y, así, lo dejamos ver en la oposición desde el día uno, diciendo que no había ninguna intención de sacar réditos políticos, menos en tiempos de elecciones, y que esto debía ser un debate objetivo sin mezquindades. Sin embargo, precisamos que sí era importante, a diferencia de otros años, que las cifras que se entregaran fueran claras y con total transparencia por parte del ejecutivo.

Los primeros indicios de que esto no comenzaba por un buen camino, fue cuando el gobierno anunció que no habría holgura financiera para la administración entrante. Algo insólito y que atenta contra las costumbres republicanas que tiene Chile.

Pero faltaba un nuevo episodio. Como nunca vimos en otras administraciones, ésta vez el Presidente Gabriel Boric, terminó enfrascado en una polémica con un candidato presidencial enrareciendo aún más el ambiente. ¿Quién tiene la razón? No es el tema en cuestión. Lo relevante –tristemente- es que de una cadena nacional, el Presidente ocupó la instancia para hacer más bien una cuenta pública de su gestión, más que de hablar sobre lo que nos convoca: la tramitación de la Ley de Presupuesto 2026 y desató las críticas de los candidatos presidenciales.

Como sea, se ingresó la ley y una de las principales materias que se ve afectada, es la máxima preocupación de los chilenos: la seguridad, ya que el Plan Nacional Contra el Crimen Organizado sufrió un recorte de un 31,7% para el 2026. Mientras que en contraste, y por segundo año consecutivo, Cultura y Patrimonio tiene un aumento con un total de $55.660 millones (11,28%). En términos porcentuales, anota la mayor alza entre ministerios.

Si bien es cierto, Salud plantea una expansión de 5,57% en la actual ley de presupuesto, -lo que implica la mayor alza en términos de montos: $899.045 millones-, hay temas que aún no se aclara cómo se solucionarán, y si es que este presupuesto estará destinado a saldar, por ejemplo, una deuda existente con distintos proveedores que asciende a cerca de US$500. 

O si se considerará que desde mayo a septiembre la deuda de Fonasa ha aumentado en MM$155.285. En solo cuatro meses, el incremento alcanza más de 162 millones de dólares, lo que significa un aumento de la deuda de un 57%.

En este clima, cuesta llevar a cabo debates serios que velen por el bien del país. Nos extrañamos cuando la ciudadanía no confía en las instituciones, pero ante espectáculos tan tristes qué más se puede pedir.

Sergio Gahona – Jefe Bancada Senadores UDI

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1 Comment

  1. Excelente. Quizás rechazar el presupuesto completo y que rija el anterior, o bien llevar a cero partidas regalonas de este payaso, a ver si así entiende

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