Señor Director,
Hoy se necesita amar profundamente a Chile y a su futuro deseando construir un país estable, democrático, lleno del esfuerzo, trabajo, esmero y superación de sus ciudadanos. Esto, erradicando los horrores de la actual violencia criminal, corrupción política, delincuencia y terrorismo.
Amar a Chile con convicción es lo único que puede proteger a millones de niños(as) y adolescentes, adultos y ancianos, familias y a la ciudadanía toda del inevitable hundimiento como nación bajo la propuesta de nueva Constitución de la Convención Constitucional, que está llena de artículos maliciosos (muchos bien envueltos y bien ocultos en ambigüedad) que desintegraran a Chile como nación y sociedad.
Chile no se merece la brutalidad, sufrimiento y destrucción que desintegrará al Chile que conocemos, en pocos años, si se aprueba la propuesta de Constitución.
Carlos Bonora, Máster en Tecnología Medioambiental
