Señor Director:
El reciente ajuste en la medición de la pobreza en Chile ha elevado la tasa de pobreza por ingresos del 6,5% al 22,3%. El cambio puede parecer un retroceso, pero obedece a un avance metodológico que refleja con mayor precisión las carencias reales de los hogares.
Entre las mejoras se cuenta una canasta alimentaria que ya no se basa en calorías mínimas, sino en criterios nutricionales más saludables. También se elimina el arriendo imputado, un concepto que distorsionaba la evaluación de los hogares al considerar un ingreso ficticio para quienes vivían en viviendas propias o sin pagar arriendo.
La nueva metodología también distingue entre arrendatarios y propietarios, reconociendo que el gasto en arriendo representa una carga significativa y creciente para muchos hogares.
Aunque la cifra de 22,3% es significativamente mayor que la anterior, sigue siendo inferior a los niveles de 2017 y 2020 si se aplican los nuevos criterios de forma retroactiva. No se trata, por tanto, de un empeoramiento reciente, sino de una forma más rigurosa de describir la situación social del país.
Yamil Tala – Facultad de Gobierno UDD
