Señor Director:
Eventos como el EtMDay 2024, realizado hace unas semanas, son pruebas fehacientes de que el ecosistema emprendedor está más fuerte que nunca. En tres días, se convocó a un número de hinchas del emprendimiento equivalente a la capacidad del Estadio Monumental.
Pero no se trata sólo de hinchas haciendo ruido. Este río piedras trae, porque las pequeñas y medianas empresas generan hoy cerca del 50% del empleo en el país y contribuyen con un 30% al Producto Interno Bruto, según cifras del Banco Central.
Si aún no ha quedado claro, el emprendimiento es clave para crear empleo, impulsar la innovación, aumentar la competitividad y generar movilidad social. Chile suele destacar como uno de los países más innovadores de América Latina y eso es gracias a su dinámico ecosistema emprendedor, no sólo por sus startups reconocidas que lideran en áreas como tecnología, energías renovables y biotecnología que atraen constantemente capital extranjero, sino también por miles de emprendimientos que a diario producen riqueza y bienestar en todos los ámbitos de la economía.
Esperamos que en 2025 no sigamos pensando en apostar sino que comencemos a INVERTIR en el emprendimiento, con audacia y con el convencimiento que es la mejor decisión que podemos tomar para impulsar nuestra economía y la calidad de vida de quienes habitamos en este país.
Edgar Spielmann – Presidente de G100

Muy bien dicho Edgar, y consecuente con la acción.
Dejemos de lamentarnos, cambienos lo que haya que cambiar, y juguemos con pasión en la cancha que tenemos.
Efectivamente, el emprendimiento es clave para crear empleo, impulsar la innovación, aumentar la competitividad, producir riqueza y bienestar, y generar movilidad social.
Pero, para que ello ocurra, es preciso aplicar el principio de subsidiariedad. El despegue económico de Chile se produjo al circunscribir al Estado a sus funciones propias —dejando de ser empresario e interventor— lo que permitió la liberación de la fuerza de los privados que había estado reprimida por el dirigismo y la hipertrofia del Estado y despertó el espíritu empresarial de los chilenos.
Lamentablemente, Chile va en sentido contrario. El presidente Boric declaró “si Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba” y su programa de gobierno dice que se busca «superar la mirada subsidiaria y neoliberal del Estado actual».
Adolfo Paúl Latorre
Abogado.
Magíster en ciencia política