Señor Director:

En el sórdido desarrollo del caso Monsalve, en las primeras horas mientras pudieron y hasta que La Segunda les impidió continuar con la administración del silencio, primaron las lealtades amistosas, la falta de sentido de gravedad de la denuncia y de profesionalismo para abordar el hecho.

La única que hizo bien su trabajo fue la jefa de prensa, Nicole Vergara, sin embargo, fue reprendida públicamente.

La omisión más grande ha sido el total abandono a la víctima que fue de escritorio en escritorio contando lo sucedido pidiendo a gritos ayuda y nadie tomó el toro por las astas, incluso recibió amenazas, hasta que Cecilia Frei la acompaña a hacer la denuncia.

Muy decepcionante constatar que el manejo de un delito puede ser tan grave como el hecho.

Josefina Sutil Servoin

Participa en la conversación

1 Comment

Deja un comentario
Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.