Señor Director:
El objetivo de la Reforma Tributaria es promover la inversión y el crecimiento y, en consecuencia, dar más y mejores empleos a los sectores de menores recursos. Los diputados que se oponen están preocupados porque “los ricos” podrían beneficiarse de la reforma. A raíz de esto, la sola idea de legislar ha tardado más de siete meses en ser aprobada. Hay que entender de la frase papal “los pobres no pueden esperar” que “los ricos sí pueden esperar” y preocuparse efectivamente de los primeros. Pero cada uno de los que resucitan el antiguo truco político de la envidia hablando de “los ricos”, durante los últimos 7 meses se ha embolsado más de 50 millones de pesos en remuneraciones. Hablan en tercera persona de “los ricos”, pero en los hechos demuestran que están entre los que sí pueden esperar.
