Señor Director:

A propósito de las protestas que supuestamente acabarían tras el plebiscito de octubre, pero se han hecho ya pan de cada viernes, los Beatles sabiamente nos recuerdan en Revolution 1: “Todos queremos cambiar el mundo, pero cuando hablas de destrucción, no cuentes conmigo”. No es todo. La misma canción crítica también a quienes desde los 60 se obsesionan con un cambio de Constitución como una panacea social, e incluso, retratan su sentir hacia el fanatismo de estos movimientos: “Pero si vas con fotos del presidente Mao, no vas a lograrlo con nadie de ninguna manera”.

Lamentablemente, para los jóvenes de hoy la única sabiduría que cuenta es la de Bad Bunny y compañía. Los resultados saltan a la vista.