Señor Director:
En la sección Tribuna, del día domingo, bajo el título «Nos hace falta la zanja», no aparecen claras las soluciones a aplicar para detener la inmigración masiva ilegal.
Desafortunadamente en Europa y América la inmigración masiva ilegal (manejada por mafias criminales internacionales que conocen muy bien las debilidades jurídicas de cada país) está destruyendo la sana estabilidad de las sociedades, comunidades y democracias.
En Chile, sin duda, se requiere crear una ley con urgencia, absolutamente disuasiva y muy clara: convertir en delito la entrada o estadía ilegal en el país, expulsión inmediata en la frontera misma y/o penas severas de cárcel para inmigrantes ilegales hasta que sean expulsados.
La expresión o ley a crear podría ser: «Emergencia nacional sobre inmigración ilegal por un plazo de 15 años, 2025-2040».
Debido a la dramática saturación de servicios públicos, inestabilidad social creada, actividades ilegales asociadas y gravísima delincuencia que provoca la entrada masiva de ilegales a Chile, todo inmigrante ilegal debería ser detenido en la frontera y/o en cualquier lugar del territorio nacional, foto y huellas digitales tomadas y expulsado inmediatamente o en un plazo no mayor de 24/48 horas. En caso contrario, será detenido en la cárcel o en un centro temporal en la misma frontera hasta que sea expulsado efectivamente.
Ningún tratado internacional puede ser más importante que velar por Chile y sus habitantes. Es una aberración política y crueldad contra los ciudadanos de Chile el permitir inmigración masiva ilegal y desestabilizante a costa de desproteger gravemente a los ciudadanos del propio país, desestabilizando gravemente la seguridad y economía de Chile.
Carlos Bonora – Máster en Tecnología medioambiental Imperial College London
