Señor Director:

Hace algunos días se dio a conocer que las ventas del comercio electrónico en Chile superarían los US$ 7 mil millones este año, lo que, a su vez, podría representar cerca del 10% de las ventas minoristas, según las proyecciones que dio a conocer la Cámara de Comercio de Santiago (CCS). Una clara señal de que el comercio avanza a pasos agigantados hacia el comercio en la línea. En esa dirección, ¿por qué no favorecer este tipo de comercio?

De acuerdo a la propuesta de modernización al sistema tributario, se exigirá a las plataformas digitales como Nextflix, Airbnb y Spotify elevar los impuestos, dado que compiten directamente con plataformas y proveedores chilenos ofreciendo productos a un precio mucho más bajo, eliminando cualquier tipo de competencia nacional.

Actualmente, las empresas de estos rubros chilenas pagan un impuesto a la renta por estar en el país, lo que implica que, además de tener una competencia en el mercado se les castiga con un cobro extra mientras el comercio digital internacional, no paga nada.

Si se aplica una medida como esta no sólo nos veremos beneficiados con más oferta y mayor inversión nacional, sino también con la amplia recaudación que generará esta medida podremos tener mejores hospitales, más carreteras siendo entre otras que, sin duda, mejorarán la calidad de vida de todos los chilenos.