Señor Director,
En Chile se ha creado una ficción supuestamente democrática, pero que ha traído más dolores de cabeza que otra cosa. El presidente Boric y otros políticos han dicho querer impulsar un nuevo proceso constituyente. Yo me hago la pregunta: ¿La decisión tomada en un tiempo previo obliga ad aeternum hacia el futuro?
Por ejemplo, Ulises, para resguardarse de las sirenas, decidió amarrarse al mástil y le pidió a los suyos no contrariarle, aunque este les espetara soltarlo. Pero, obviamente, esta decisión no es para siempre. Salidos del atolladero, Ulises debe ser soltado, a pesar que su decisión previa fuese perfectamente legítima.
En nuestro caso, ya habiendo pasado por el proceso y, eventualmente, rechazando su producto, ¿estamos obligados a seguir en el proceso para siempre? Como Ulises, me parece que el peligro ya pasó y podemos modificar lo que sea necesario en aras de vivir en paz de una vez por todas.
William Tapia Chacana,
Jefe Área Filosofía y Letras, Revista Individuo.
