Señor Director:
Me dirijo a usted como una ciudadana chilena indignada y desesperada. Estoy casada con un ciudadano iraquí, con matrimonio inscrito en Chile, realizamos el trámite de reunificación familiar a mi llegada de Turquía, lugar donde se efectuó el matrimonio. Al día de hoy, no hemos recibido respuesta alguna, y lo que es peor, se de muy buena fuente que recién están tramitando visas del año 2021. Mientras tanto, delincuentes entran con visas de turismo sin mayor dificultad, por pasos inhabilitados, pero las familias que luchamos por reunirnos no obtenemos ni una sola palabra concreta de parte de las autoridades.
Mi pregunta es simple: ¿Cómo es posible que en un país como Chile, que se jacta de proteger los derechos humanos, se permita esta burla? ¿Dónde se esconde el director de Migraciones Luis Thayer Correa? ¿Qué hace realmente para resolver esta situación? He realizado innumerables gestiones, me he comunicado hasta con el Gabinete de la Presidencia y con la Contraloría, y aunque todos parecen muy interesados en «colaborar», la realidad es que Migraciones no escucha ni responde. He presentado múltiples reclamos a través de la plataforma SIAC, y en mi último intento solo recibí mentiras.
Es indignante. Me acusaron falsamente de haber contactado al Cónsul del Líbano en marzo, debido a la situación crítica en Medio Oriente, la verdad es que solo me comuniqué con él 3 días antes de la organización del vuelo humanitario que salió del Líbano, Beirut, me vi obligada a comunicarme con él debido a que todos nuestros trámites los realizamos en Beirut, porque no hay representación diplomática chilena en Irak, y ahora resulta que Migraciones pretende manipular la información para cubrir su ineficiencia. Incluso llegaron al extremo de decirme que mi esposo debe salir de Irak por sus propios medios, cuando el objetivo de nuestra lucha es la reunificación familiar, no un escape improvisado.
El nivel de ignorancia es asombroso. Alguien en Migraciones me dijo que había cuatro aeropuertos en Bagdad, cuando en realidad solo hay uno. El resto están en provincias lejanas, fuera del alcance de mi esposo, quien además ha perdido más de 20 kilos debido a esta angustiante espera. Es una falta de respeto absoluta y una muestra de la incapacidad de las autoridades para gestionar los casos humanos con la empatía y seriedad que merecen.
¿Acaso tienen idea de los recursos que hemos gastado en viajes y trámites? Migraciones sugiere que mi esposo viaje a Egipto para tramitar documentos, cuando ya gastamos en un primer intento allí, que fue infructuoso. Después tuvimos que ir a Beirut, donde las gestiones finalmente avanzaron, pero a un altísimo costo emocional y económico. ¿Por qué nos obligan a revivir una y otra vez esta pesadilla burocrática?
La única opción que nos queda parece ser, es que las familias que hacemos las cosas bien, nos cansemos y yo, como chilena, tenga que emigrar al Medio Oriente en medio de un conflicto, solo para poder estar con mi esposo. Es un sinsentido. Mientras tanto, miles de indocumentados y delincuentes entran a Chile sin mayor control, y las familias legales, con matrimonios inscritos en el país, seguimos sufriendo la separación.
No hablo solo por mí. Somos muchas las mujeres que nos vemos obligadas a mantener matrimonios a distancia, viajando a otros países para ver a nuestros esposos. En mi caso, no he podido ver a mi esposo desde febrero, únicamente a través de videollamadas, debido a las restricciones aéreas. Él no quiere que me exponga a los peligros actuales en la región, pero ¿qué otra opción nos deja?
Exijo respuestas. Exijo que nuestra realidad sea visibilizada. Exijo empatía y, sobre todo, acción por parte de Migraciones. No podemos seguir soportando esta falta de humanidad. Las familias merecemos estar juntas. Queremos ser escuchadas y obtener las respuestas que por derecho nos corresponden.
Atentamente
Vanessa Al Araji

Vanessa: En Chile se les va a seguir dando prioridad a la inmigracion ilegal, dado que esta clase politica decadente entrego a Chile a organismos internacionales en el año 2015, firmando la Agenda 2030 con sus diecisietes postulados. Ademas, mire como esta Occidente, y entendera que los actuales dirigentes politicos occidentales son: ignorantes, reaccionarios e ideologizados, con ideas retrogradas con olor a naftalina. Y de eso Chile no es la excepcion. Desgraciadamente lo que usted ha experimentado, es lo que muchos chilenos deben vivir. La improvisacion, la ignorancia y la imoperancia es parte del nutrido repertorio de la antigua y actual dirigencia politica de nuestra nacion.