Señor Director,

El día lunes 9 de marzo, en Concepción, se visualizó lo que muchos han denunciado respecto de la llamada “primera línea”, idealizada por unos pocos como si fuesen un frente protector de quienes marchan pacíficamente por las demandas sociales.

En el contexto de una manifestación feminista pacífica, apareció un grupo de autodenominados “primera línea” dispuestos a pelear contra Carabineros. Acosaron y se burlaron de las manifestantes, afirmaron que esa era “su calle” y que eran ellos quienes llevaban las demandas sociales por la dignidad.

Ahora bien, una de las grandes demandas sociales es la desigualdad entre hombres y mujeres, el respeto por nosotras y la lucha por poder desenvolvernos con tranquilidad. Así, estos hechos permitieron sacarle la capucha a estos individuos mostrando lo que realmente son: una agrupación de personas violentas, sin una idea clara respecto de lo que es el bien común ni la empatía por las necesidades de los demás, con el único interés de provocar enfrentamientos contra las fuerzas policiales para mantener el caos.

¿Cómo es posible que aún existen personas que apoyan a estos violentistas que infringen el libre goce de nuestro derecho constitucional de reunión pacífica y sin armas? ¿Solicitará el INDH medidas para que hechos como los descritos no vuelvan a suceder o tendremos que callar una vez más las mujeres las injusticias de esta sociedad?