Señor Director: 

De manera justificada, los estudiantes estamos furiosos. Día a día solicitamos a nuestra sociedad volver a poner el foco en lo que es vital para nuestra nación: la educación. Creímos que la crisis sanitaria por fin evidenciaría la complejidad del problema, pero el año escolar terminó, y nos encontramos con poca voluntad política, desesperanza por parte de los estudiantes, y un Colegio de Profesores determinado a dificultar el retorno a clases. El sistema debe cambiar, empezando por otorgar a los maestros las herramientas y libertades necesarias para crear un plan educativo propio en base al contexto y habilidades de sus alumnos y comunidades educativas. Hasta que esto no pase, ni profesores ni estudiantes alcanzarán su máximo potencial. Y al no tener la mejor educación, tampoco tendremos el mejor país.