Señor Director:
Parece que la segunda vuelta a gobernador regional en Biobío no viene sólo a reafirmar la contundente derrota del oficialismo, sino también a dar un portazo a los extremos, aquellos que dividen a los chilenos y nos hacen ver como enemigos.
El regreso al sentido común viene con un mensaje claro: Hoy elegimos el diálogo por sobre las banderas ideológicas y las promesas imposibles.
Este halo de esperanza llega en su debido momento, sobre todo en aquel donde nuestra región enfrenta una profunda crisis económica-industrial y el panorama parece incierto.
Sebastián Garcías – IdeaPaís
