Señor Director:
Al conmemorarse un nuevo aniversario del triunfo del Rechazo, conviene recordar una verdad fundamental: el 4 de septiembre de 2022 no fue la victoria de un partido, una coalición o un grupo de dirigentes. Fue, ante todo, una expresión de la ciudadanía.
Millones de chilenos decidieron informarse, debatir y participar para pronunciarse sobre una propuesta constitucional que consideraban inadecuada para el país. Lo hicieron desde distintas sensibilidades políticas, edades y realidades, unidos por la convicción de que una Constitución debía ser capaz de representar y unir a la gran mayoría de los chilenos.
El proceso que culminó con aquella votación tuvo un origen político, pero el resultado fue inequívocamente ciudadano. Cuando llegó el momento de decidir, los electores hablaron con claridad y rechazaron la propuesta constitucional sometida a su consideración.
Por eso, resulta equivocado intentar transformar esa fecha en patrimonio exclusivo de determinados sectores políticos. Quienes hoy buscan atribuirse esa victoria deberían recordar que el Rechazo desbordó ampliamente las fronteras de los partidos y fue posible gracias a una movilización cívica mucho más amplia que cualquier estructura partidaria.
La principal lección de aquel día sigue plenamente vigente. La democracia necesita partidos e instituciones fuertes, pero también una ciudadanía activa, consciente y dispuesta a involucrarse en los asuntos públicos. Cuando las personas participan y hacen valer su voz, la política se ve obligada a escuchar.
A cuatro años de esa jornada, más que celebrar a quienes dicen haber ganado, corresponde reconocer a quienes hicieron posible ese resultado: los ciudadanos que, mediante su voto, ejercieron soberanamente su derecho a decidir el rumbo del país.
El Rechazo no tiene dueño político. Su significado pertenece a todos los chilenos que participaron en aquella decisión.
Coordinadora Nacional de Movimientos Ciudadanos: Juan Francisco Mackenna, Paula Santa María C., Paula Santolaya, Mauricio Pérez Labbé, Rafael Fontecilla y Patricio Hurtado

Así es. Todos tienen derecho a disfrutar y celebrar no haber caído al infierno. Y lo más importante, sacar conclusiones valederas y lecciones aprendidas para que NUNCA MÁS, un tropel de inútiles, vandalos, zánganos, ignorantes y apatridas osen intentar nuevamente tamaño atrevimiento. Dios ilumine a los chilenos cuando elijan a sus presidentes, nunca más alguien que su futuro y de su familia ni dependa de su TERRUÑO…….
Muy acertada lo planteado …. ¿ Cómo ni ven TODOS los partidos políticos que a tuar de esta forma inclusive los haría serviste de mejor forma que lo actual ? …. Claro que esta prueba pareciera no costar tanto ….
Excelente, gracias!