Señor Director:                   

Nadie sale perdiendo después de una elección. Pero esa no es verdad. No le fue bien a la derecha en la elección del domingo. Un gobierno desprestigiado, avergonzado y dañado en sus postulados básicos, probidad y feminismo, debía ser derrotado. ¿Qué pasó, entonces, si el oficialismo, con menos del 30% de aprobación y cuyas figuras presidenciales suman apenas 14 %, frente a 42 % de las de oposición, pudo empatar en votos y ganar diez de dieciséis gobernaciones?  

Cierto que la división chilena no es tan clara. La mitad de los encuestados se declara de centro o sin definición política, pronto a decidirse por uno u otro lado. Eso mismo exige buen candidato para derrotar un gobernador que quiere reelegirse. Y la derecha, en las dos regiones más importantes: Santiago y Valparaíso no los consiguió. En la primera, presentó un joven sin experiencia, ni política ni de gestión. Una persona muy meritoria, de esfuerzo y luchador a quien tiraron a los leones, para enfrentar a un político fogueado, inteligente y hábil, logró una aceptable votación, pero perdiendo. En Valparaíso, una ex diputada que no logra movilizar a toda la derecha y obtiene menos de un 30 % de votos, frente a un cacique de la zona. ¿Eso significa que la derecha elige mal? No, es peor, no tiene a quien elegir.

En Chile hay dos élites de donde pueden salir los políticos. La de derecha, cuyos jóvenes no se interesan por la política. Prefieren excelentes sueldos en la empresa privada, en vez de ir a trabajar a las ferias o escuchar las penas de una pobre señora poblacional. La élite de la izquierda, con menos contactos, universidades menos prestigiadas y menos apellidos, ve en la política una carrera atractiva, entretenida y rentable. Ahí es más fácil elegir los mejores. Lejos está la época de la patria joven y de la UDI universitaria trabajando en las poblaciones. Ese es el drama electoral de la derecha.   

Roberto Munita Herrera

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2 Comments

  1. 100% de acuerdo con la carta de Roberto Munita. A los jóvenes de derecha, inteligentes, educados y probos, no les interesa la política, lamentablemente. Por eso la pésima elección de candidatos tanto de ChileVamos como de Republicanos. La patria joven si era de derecha y la comandaba el abogado Pablo Rodríguez Grez y Jaime Guzmán. Era la crême de la crême en calidad humana.

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