Señor Director:
Ha sido larga la batalla que han dado las mujeres a lo largo de la historia para que se le reconozcan en derechos y dignidad y en especial en nuestro país desde el año 1934 en que las mujeres votaran por primera vez en las elecciones municipales y posteriormente en 1949 cuando pudieron votar para las elecciones presidenciales. Sin embargo, con la nueva ley N°21.369, promulgada hace unos días que regula el acoso sexual, la violencia y la discriminación de género en el ámbito de la educación superior, sin duda avanzamos un paso más allá de la diada hombre y mujer, pues cuando hablamos de un ambiente “libre de discriminación de género”, también se aborda a la comunidad LGTBQ tantas veces discriminada. Qué importante es contar con una legislación que cada vez más protege y respeta a las personas en su dignidad e individualidad, otorgando verdaderas oportunidades de desarrollarse en una sociedad libre y respetuosa de sus derechos fundamentales. Y qué importante es que podamos entregar a nuestros jóvenes espacios de desarrollo en los que se sientan a salvo y en la confianza necesaria para que puedan crecer y formarse como profesionales que mantendrán a nuestro país a futuro.
