Señor Director,
Diversos dirigentes políticos promueven la idea de que el proyecto de nueva Constitución sea redactado por un órgano 100% electo. Al respecto cabría recordar una frase atribuida a Albert Einstein: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes”.
Por otra parte, debemos considerar que la democracia representativa se entiende como el conjunto de reglas y formas en que se reparte el poder, de modo tal que exprese la voluntad de las mayorías por medio de representantes electos. No existe otro sistema que permita una deliberación racional de los asuntos públicos, donde las distintas voces puedan expresarse sin ser avasalladas. Por lo mismo, los acuerdos que se busquen deberán alcanzarse por medio de ella y no por fórmulas asambleístas.
Lo más razonable es que sea el Congreso Nacional el órgano que redacte la propuesta de texto de nueva Constitución o bien que el Congreso le encargue tal tarea a una comisión compuesta por ciudadanos expertos. En este último caso, la propuesta de la comisión debería ser revisada y aprobada por el Congreso y, posteriormente, sometida a un plebiscito nacional ratificatorio.
Adolfo Paúl Latorre, Abogado
Democracia representativa
Adolfo Paúl
