Señor Director:
Según estudios del Fondo Monetario Internacional (FMI), un mayor crecimiento económico ayuda a reducir la delincuencia y viceversa. Para conseguirlo, serían necesarias políticas que promuevan la productividad, reduzcan las barreras de entrada para nuevas empresas, hagan más eficientes los sistemas tributarios y fortalezcan la seguridad interna. Se estima un alza adicional de hasta 0,8% en el PIB al normalizar los indicadores de delito.
Sin embargo, Chile transita justo por el camino contrario: crisis de seguridad, permisología insostenible, un ciclo interminable de reformas tributarias, crecimiento nulo e inflación en alza. Todo esto al mismo tiempo.
Los malhechores destruyen comunidades y ahuyentan inversiones. Un ejemplo local es el de Amazon y su fallido proyecto de US$200 millones en Puente Alto en 2022. La compañía desistió diplomáticamente luego de recibir amenazas de supuestos anarquistas que incendiaron una empresa vecina. «No dudaremos en recibirles de la peor manera, atacando con fuego, bala y pólvora,» afirmaron.
Paradójicamente, mientras el Estado simultáneamente aumentaba las contribuciones de los vecinos de Puente Alto en un promedio del 14%, se dejaban escapar recursos frescos y financieramente sostenibles por no ser capaces de cumplir su obligación de garantizar los derechos fundamentales a la seguridad y la propiedad.
Demetrio V. Benito O.
Perito Tasador
