Señor Director:
Durante años hemos tendido a pensar que los problemas sociales son responsabilidad del Estado o de personas de alto patrimonio. Sin embargo, las sociedades con mayor capital social muestran que el desarrollo también depende de ciudadanos que deciden involucrarse.
La evidencia indica que ese compromiso genera beneficios compartidos. Quienes reciben apoyo amplían sus oportunidades y quienes contribuyen también obtienen algo a cambio. Distintos estudios muestran que el voluntariado fortalece el sentido de propósito, favorece el bienestar e incluso se asocia con menores niveles de depresión y mortalidad. Por eso, en Estados Unidos muchas universidades consideran el compromiso comunitario en sus procesos de admisión y, según Independent Sector y el Do Good Institute de la Universidad de Maryland, una hora de voluntariado tiene un valor económico estimado de US$36,14.
Chile necesita fortalecer una cultura donde involucrarse sea parte de la vida cotidiana. El capital social crece cuando más personas deciden aportar desde sus propias capacidades, ya sea con tiempo, conocimientos o recursos.
Anne Traub Mödinger – Directora Ejecutiva de Fundación Familias Primero y presidenta de la Asociación de Empresas Familiares (AEF)
Capital social
Por Anne Traub Mödinger. Señor Director: Durante años hemos tendido a pensar que los problemas sociales son responsabilidad del Estado o de personas de alto patrimonio. Sin embargo, las sociedades…

Excelente aporte