En entrevista con la exministra Marcela Cubillos, para el programa de El Líbero «Mirada Crítica», la senadora electa por La Araucanía por el Partido Nacional Libertario, Vanessa Kaiser, reflexionó sobre los resultados de las elecciones y la situación política actual.
Kaiser destacó el importante rol de la batalla cultural en el retroceso de la izquierda, señalando que el desplome de este sector en las elecciones no solo se debe al mal gobierno de Gabriel Boric, sino también al avance de una oposición que ha desafiado las ideas de la izquierda.
Además, se refirió a la votación de Franco Parisi, quien obtuvo el tercer lugar en las encuestas. «Si no hubiera estado Parisi, Johannes Kaiser sería el próximo Presidente, porque la gente está cansada con el sistema«, sostuvo en referencia a su hermano que obtuvo el cuarto lugar en la elección presidencial.
«Es muy preocupante el discurso de ofrécelo todo, como el de Parisi, que va en la misma línea con Jara»
-La elección demostró un desplome de la izquierda, y me parece bastante reducido atribuirle eso solo al mal gobierno de Boric… Hay mucho de un avance en la batalla cultural que se ha dado desde hace varios años. ¿Cuánto de ese retroceso de la izquierda se debe al éxito de esa batalla cultural que se ha librado?
-Perdón que lo hable muy de cerca, pero Axel (Kaiser) empezó con la batalla cultural en Chile, y él pataleaba y pataleaba y decía que nos iban a conducir a una crisis, que iban a quebrar el modelo, que iban a transformar a Chile en lo que después Óscar Landerretche denominó «el maldito infierno». Y fue efectivamente lo que pasó, cuando la izquierda da ese golpe de Estado (…). Y por eso que para mí es muy preocupante el discurso de ofrécelo todo, como el de Parisi, que va en la misma línea con Jara… No tiendo a ver del todo en el votante de Parisi a un votante persuadido y convencido. No logro ver que realmente haya una decisión ideológica mayor en ese sector. Y Parisi va de la mano con Pamela Jiles, que es de izquierda. Además, el 60% de la votación anterior de Parisi, a pesar de que él le dio su apoyo a Kast, terminó volcándose en favor de Boric. Ahí es donde nosotros hoy día tenemos la nebulosa, en ese votante.
Luego, evidentemente en la medida en que Chile Vamos dejó de lado su vocación de ser oposición, lo que que fracasó es la política de los acuerdos, y la guinda de la torta de esa política fue la reforma de pensiones (…). Entonces, dejaron el espacio para la entrada de una derecha más dura, como el partido Nacional Libertario, y este partido «atrápalo todo», de Parisi con Pamela Jiles, que atrapa desde sectores que podrían eventualmente haber apoyado a una muy mala candidata, que es Jeannette Jara, y también al criticado «homo economicus«, que parió en los 30 años de la política de los acuerdos .
-¿Y cómo ves los acuerdos hacia adelante? Porque no hay mayoría en el Congreso para hacer muchas cosas. ¿Cómo lograr que los acuerdos no sean siempre en la cancha equivocada?
-Nosotros necesitamos una renovación, que creo que se está dando, en el protagonismo político. Está claro que 30 años de política de acuerdos, también tienen como correlato el haber participado de muchas cosas en común, la ley de pesca, el caso SQM, en que uno veía lo que los libertarios llamamos «la casta», es decir, la izquierda y la derecha unidas, jamás será vencida. Entonces, cuando tú tienes a parlamentarios que tendrían que ser oposición, que en realidad están unidos en otras esferas con los que uno debiera de oponerse, entonces es muy difícil ser oposición. Además, en el Poder Judicial nosotros tenemos solamente activismo de izquierda, no hay activismo de derecha, por lo tanto la amenaza siempre va a ser para la derecha.
La política es el arte de la persuasión. Si yo parto convencida de que el acuerdo implica que yo tengo que transar, evidentemente que no tengo la fuerza de persuadir al otro, ni siquiera yo misma estoy convencida de mi posición. Entonces, yo tengo que creer, y haber estudiado de por qué mi propuesta es mejor para el país que lo que me estás diciendo tú. Y tengo que partir de ahí. Y al otro costado van a haber personas que van a estar dispuestas a oír, y otras que no, por diversos motivos… El análisis de Parisi es que la democracia con partidos políticos no funcionan, porque siempre es la casta del partido la que termina mandatando a los representantes, y no el ciudadano. Bueno, esa es una discusión que hay que dar. Porque si tú estás representando a tu ciudadanía, y la directiva del partido decide irse justamente en el contrario de los principios, ¿qué haces tú como diputado o como senador? Y ahí, en la negociación con los otros, tú tienes que plantearte desde los principios, no puedes transar los principios…. la política de los acuerdos tiene que ser el intento de persuadir, y desde la convicción de que yo estoy en el mejor lugar posible para aportarle al país. No puede ser que la política de los acuerdos sea entrar habiendo perdido la batalla.
-Es importante que para la segunda vuelta Kast gane, pero que pueda ganar con una mayoría ciudadana que le permita impulsar un cambio de rumbo. ¿Cómo ves la segunda vuelta ahora?
-Yo creo que hay que cerrar filas en torno a José Antonio Kast. Me parece que es absolutamente contraproducente esto de estar negociando agendas en este momento (…). De lo único que me he dado cuenta es que no hay nada científico en la política. Acá puede pasar cualquier cosa. No podemos dar por sentado nada. Eso te lleva a cometer errores. Acuérdate de todos los errores que cometió el gobierno actual con el primer proyecto de nueva Constitución. Ellos estaban seguros de que ganaban. Y en esa seguridad la soberbia te lleva a cometer errores. Y cuando el candidato a la presidencia comete errores puede costar muy caro. Y yo no veo las cifras como las plantean los demás (…) Y este no es el momento para ponerse a negociar. No, ahora hay que cerrar filas, hay que ir con José Antonio hasta las últimas consecuencias, acompañarlo un mes, y después veamos cuáles son las líneas rojas, y que empiecen las negociaciones.
«No me cabe en la cabeza la votación de Parisi»
-Parisi fue invisibilizado no solamente por las encuestas, también por los medios. ¿Qué pasó con Parisi?
–Si no hubiera estado Parisi, Johannes sería el próximo Presidente, porque la gente está cansada con el sistema (…). Esa gente que está cansada los abusos, es una parte mayoritaria del país. Además, este gobierno exacerbó esa sensación. Este gobierno ha incentivado la corrupción. Y, volviendo al tema de Parisi, primero, ese elector no se manifiesta, definitivamente no responde. Segundo, yo estuve en Temuco cuando llegó Parisi. Ni siquiera tuvieron que cerrar una calle, con suerte habían 200 personas. O sea, no había nadie. Y lo que Parisi propone como programa de gobierno, con esta democracia digital directa, yo creo que los votantes de él no la saben. Ni tampoco saben que tú no puedes hablar de libertad, si al mismo tiempo hablas de levantar el secreto bancario. Eso es totalitarismo. En todos los países donde se ha instalado la democracia digital, tú has terminado como en Venezuela. Entonces, nadie se ha hecho cargo tampoco de discutirle, porque para la mayor parte de la gente, Parisi es como un payaso nomás. Yo decía, ¿Cómo va a tener un 10% este hombre? ¿Cómo va a tener un 15? No me cabe en la cabeza la votación de Parisi, ese es mi punto.
Con esto no lo quiero ridiculizar, pero cuando él habla toca unas fibras emocionales que me parecen cursi, habla siempre prometiendo cosas que evidentemente es populismo puro, que en eso no cayó ni José Antonio, ni Evelyn, ni Johannes… Entonces, hay un público que, si lo ofrece Parisi o si lo ofrece Jara, va a ir siempre con el ofertón.
En esta oferta populista, llega a la gente que le cree que va a recibir después su canastito con todos los premios. Y a él no le importa abrir la puerta de la expectativa, porque esto tiene un efecto psicológico que es gravísimo. O sea, la gente cree que eso es posible. Cuando oye a un candidato como Parisi, ofreciendo y prometiendo lo que ofrece y promete, cree que es posible, que los demás candidatos no lo ofrecen porque en realidad son malos, porque no quieren. Entonces él después se va se va a EE.UU, y a él le da lo mismo haberle abierto la puerta al triunfo de una extrema izquierda (…). Y a Parisi le fue tan bien, en parte porque nadie se lo tomó en serio ni revisó su programa de gobierno. Su programa de gobierno dice, textual, que todo se puede lograr gracias a la tecnología. Él quiere reducir 15 mil millones de dólares, no 6 mil. Nadie se hizo cargo de pegarle. Lo dejaron correr. Él corrió solo. Y ahí es donde estuvo el tema… Y el compite en el voto antisistema con la figura de Johannes.
-Perdió Elisa Loncón, la negocianista máxima de la existencia del terrorismo en La Aruacanía. ¿Cómo interpretas eso?
-La Araucanía es la única región en la que ganó el Sí para el plebiscito del 1988. Partamos por ahí. En La Araucanía hay una derecha que no es de derecha, es pinochetista o pinochetista radical. La concentración de ellos está en nuestros compatriotas de origen mapuche. Ellos nombraron a Pinochet el «Ulmen Futa Lonco», por haberles entregado títulos de propiedad individual. Estos personajes, como el señor Aucán Huilcamán o la señora Elisa Loncón, no representan a nadie en la Araucanía. Lo que pasa es que son activistas políticos y son los únicos que se atreven a hablar, ellos van en favor del terrorismo. No tienes otros liderazgos porque hay mucho temor (…). Esta identificación de Loncón o de Aucán Huilcamán con el pueblo mapuche es absurda. Entonces se dieron cuenta que yo sí estaba al día con una realidad que el resto del país no entiende, y nunca se ha planteado. La Araucanía es más que de derecha.
