«Fuimos directamente impactados a unos 120 kilómetros por hora. Íbamos por la tercera pista y nos pegaron por el lado del copiloto». De esa forma relata Juan Diego Vicuña (29) cómo fue el inicio del terrorífico momento que vivió el domingo pasado. A esa altura no se imaginaba que era víctima de una encerrona y menos que tendría que estar escapando de una dramática balacera que fue viralizada en redes sociales y que llegó a todos los noticieros y matinales.

Eran las 19:40 horas y se trasladaba junto a su esposa Jacinta Rivas (27) por la autopista Costanera Norte, a la altura de Bellas Artes. Venían de vuelta a Santiago y había harto tráfico en el túnel. En entrevista exclusiva con «Especial Mirada Líbero«, ambos relatan que primero vieron a un auto que los adelantó a alta velocidad y, segundos después, otro vehículo los impactó de lleno.

Rivas señala que justo después del choque se bajaron entre cinco y seis personas armadas de los autos y empezaron a disparar.

«Estábamos en shock. Yo alcancé a bajarme del auto y cuando fui al lado de Jacinta, empezamos a escuchar balazos», cuenta Vicuña.

«Juan Diego me dice ‘bájate’. Empezamos a escuchar disparos, disparos, disparos, y nos fuimos a esconder a una salida de emergencia, en un muro, agachándonos, porque venían hacia nosotros«, sostiene Rivas.

«El balazo le podría haber llegado a cualquiera»

Rivas recuerda que uno de los tipos armados «le decía a la gente que retrocediera para que se fueran (…). Uno queda tan mal, que no sabes qué hacer, y están disparando. Es un momento de conmoción grande. Uno no sabe qué hacer, yo encontraba que hasta mi llanto era absurdo, porque es como de película todo lo que pasaba, es demasiado el terror».

Al ser consultado sobre la dirección de los balazos, Vicuña señala que «no vi que estuvieran apuntándonos directamente, pero el balazo igual llegó hacia nuestra dirección». Esto, porque segundos después del choque, un auto se paró a su lado para preguntarles cómo estaban. «A ese auto le llegó un balazo en el parabrisas, no sé si directamente o fue un rebote«, explica.

«Ese balazo llegó hacia nuestra dirección y hacia donde estaban todos los autos, eran puros civiles y le podría haber llegado a cualquiera», agrega.

La pareja asegura que salió ilesa del violento ataque gracias a la ayuda de dos personas que transitaban por el mismo túnel. «Una pareja nos subió a su auto para ayudarnos, entre medio de las balas. Saltamos a su auto y reclinamos los asientos para que no nos llegaran balazos. Anduvimos marcha atrás hasta que logramos encontrar la salida más próxima», relata Vicuña.

«Me quemé con el cinturón en el cuello«

Respecto a los daños que sufrieron, Rivas comenta que «me quemé con el cinturón en el cuello, y quedé moreteada por el choque, pero salimos ilesos».

Por su parte, Vicuña dice que «la magnitud del choque fue muy grande, el auto quedó prácticamente inutilizado (…). Estamos, dentro de lo que se puede, bien… la sacamos barata«.

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