Sergio Muñoz Riveros lanzó, junto a Ediciones El Líbero, su nuevo libro llamado Estado de Alerta, donde el autor recorre sus años como miembro del Partido Comunista y las razones que lo llevaron a abandonarlo hace ya más de 35 años. El texto, además, analiza la actualidad política haciendo especial énfasis en las lecciones que nos entrega la historia.
«Hay que erradicar la violencia como método político», afirmó Sergio Muñoz y se refirió al conflicto que se vive en la Araucanía. «Es indispensable hacer respetar la ley en la Macrozona Sur, lo cual requiere que el Estado desarticule a los grupos armados. Sí, se justifica el estado de alerta, y lo entiendo como consecuencia de los deberes que tenemos como ciudadanos para que prevalezca la paz, la libertad y el derecho».
Para el autor, es necesario reforzar el régimen de libertades, lo cual requiere favorecer el diálogo y la cooperación para oponerse a la polarización y al fomento del odio.
Próximos a que se cumplan dos años de las protestas ocurridas en octubre de 2019, Muñoz planteó que «aún no se ha examinado a fondo la irrupción de la violencia. De un día para otro, tuvimos que enfrentarnos a lo que parecía irracionalidad pura, pero que a poco andar demostró tener su propia lógica. En algún momento tendremos que conocer los detalles de la quema del Metro de Santiago».
Las características del ataque al Metro, explicó el analista político, «permiten deducir que no fue elegido al azar, de hecho se buscó como objetivo desarticular la vida de la capital mediante un golpe devastador a su columna vertebral». Para el escritor el mensaje era claro: «No hay límites, todo es posible».
Al autor de Estado de Alerta le inquietó que la revuelta haya causado debilitamiento de diques legales, delitos con rostro social, y haya extendido el miedo. Frente a eso agregó que «se comprobó una vez más el inmenso poder de intimidación que tiene la violencia». El miedo a la violencia paraliza, pero también genera adaptación. Ejemplifica: «Vimos cómo comentaristas de la televisión describían la destrucción con tonos de epopeya, preocupados de probar que estaban al lado correcto de la historia, sin embargo, por desgracia amplios actores aceptaron la noción de que el fin puede justificar los medios».
Críticas al Congreso
Durante su discurso, el autor, quien ya lleva dos libros con su firma en Ediciones El Líbero, advirtió sobre el riesgo de una «obscena deslealtad parlamentaria hacia el orden institucional». Señaló que esto se nota más en la Cámara de Diputados, que recientemente aprobó un cuarto retiro de fondos de pensiones, «mediante la argucia de agregar artículos transitorios a la constitución», sostuvo.
«Hemos visto cómo la demagogia en tiempos de elecciones une a moros y cristianos, izquierdistas y derechistas, por encima de cualquier consideración del interés colectivo». Es por esto que «algunos diputados han lucido en sus carteles de campaña la adhesión a un cuarto retiro», lo que calificó como «una singular forma de comprar votos con los ahorros de los propios cotizantes».
[LANZAMIENTO] Te invitamos al lanzamiento de Estado de Alerta, por Sergio Muñoz.
Para ver al evento en vivo pincha aquí: https://t.co/xOuysvQGnl pic.twitter.com/w3DtKhDM1s— El Líbero (@elliberocl) September 30, 2021
Para los legisladores, subrayó, «el riesgo de desestabilización económica y el incremento de la inflación son asuntos menores al lado del objetivo de asegurar el cargo parlamentario». En este sentido, lamentó que «en el Congreso se han concentrado las peores manifestaciones de desaprensión, incompetencia y banalidad. Es profundo el descrédito del Congreso».
El apogeo de la liviandad, subrayó el escritor, fue la teoría del parlamentarismo de facto, ideado por el senador Jaime Quintana (PPD) que revela la inconsciencia absoluta. En octubre de 2019 el Congreso, «dominado por los partidos opositores, asumió un posición oportunista y negligente que alentó la irracionalidad en la calle». En tal contexto, describió Muñoz, «fue penoso que partidos de centroizquierda se inclinaran ante los fiscales del populismo».
Finalmente, insistió en que «necesitamos tener presentes las lecciones de la historia, ya que hoy, «el país se encuentra en un túnel constitucional, del que no está claro cómo saldrá».
