La salida de Sergio “Checho” Hirane de La Red y el fin de su programa “Café Cargado” originó una serie de críticas por el impacto que la decisión tiene sobre la libertad de expresión y el pluralismo.

Según comunicaron el lunes a través de sus redes sociales, la decisión de la estación televisiva se debe a los dichos de Hirane en su programa radial y el supuesto llamado al mundo empresarial a “boicotear el futuro gobierno”. En conversación con El Líbero, el conductor habló sobre su salida y arremetió contra las decisiones editoriales: «Acá lo que está en juego es la libertad de expresión y la libertad de prensa»

Los desencuentros editoriales empezaron por “detalles”, pero el tema escaló cuando intentó invitar al dirigente opositor venezolano Leopoldo López, quien estuvo de visita en Chile a principios de diciembre. Limitaciones que poco a poco afectaron la autonomía de su programa, y que incluso permeaban a los rostros que asistían: «Había algunos invitados que por distintas razones estaban prohibidos en La Red. Había una lista de gente que no se podía invitar nomás…».

El mismo lunes 17, Sergio Hirane se refirió públicamente al tema y arrojó los primeros dardos contra el canal. A través de una carta publicada en su cuenta de Twitter, el conductor de Conectados en Agricultura, aseguró sentirse «triste» por haber «sido ingenuo» al creer que La Red respetaría la libertad de expresión. Asimismo, desclasificó parte del acuerdo que tenía con la estación televisiva, donde, según explica, le aseguraron una libertad editorial que “se fue mermando al correr de los programas con disimuladas presiones cuestionando contenidos e incluso invitados”. 

El comienzo de los roces editoriales

-¿Cuál fue el punto de partida de las diferencias editoriales?

-Hubo un par de recomendaciones, de que este tema no hay que tratarlo, puros pequeños detalles. Al principio tuve mucha libertad, pero también cuando quise llevar a mi programa al líder de la oposición venezolana (Leopoldo López) que estaba en Chile, la primera respuesta fue que no, que no podría ir a mi programa y yo no entendía por qué. Después me dijeron que tenía que pedir permiso a Estados Unidos y después cuando vieron que yo estaba firme en mi posición me dijeron que lo habían autorizado, pero no se pudo llevar porque ya la agenda de él no cuadraba. Ahí ya empecé a notar que había pequeñas señales de que no estaban dispuestos a dar libertad total a la línea editorial de mi programa. 

-¿Esto se vio con otros invitados, más allá de Leopoldo López?

Había algunos invitados que por distintas razones estaban prohibidos en La Red. Había una lista de gente que no se podía invitar no más… pero yo no quiero entrar en detalle porque no quiero ser el ‘picado’ que se fue. No, para nada. La verdad es que yo estoy tranquilo, con mi conciencia muy tranquila y lo único que me preocupa es que este tipo de prácticas empiece a ocurrir ahora porque sabemos que la falta de libertad de expresión es el peor enemigo de la democracia y lo que todos debemos defender es que Chile siga siendo un país libre y democrático.

Cuando quise llevar a mi programa al líder de la oposición venezolana (Leopoldo López) que estaba en Chile, la primera respuesta fue que no, que no podría ir a mi programa y yo no entendía por qué».

-¿Cómo lo manejaban los contenidos? alguna vez –fuera de los invitados– ¿le cuestionaron algún tipo de tema que se tratara en el programa? 

Había un periodista que lo había puesto el canal que le informaba de todos los contenidos al director. Prácticamente yo no tenía problema con los contenidos porque me daba lo mismo entrevistar a una persona de derecha o izquierda porque la gracia era conversar y conversar sobre los temas contingentes, como es mi programa de radio. No hubo un invitado de izquierda solo porque no quisieron ir, pero fue invitado el presidente electo, Beatriz Sánchez –que no querían ir a mi programa e iban a otros programas que tenía La Red–, siempre tenían alguna razón para no ir. Otros directamente decían que no estaban dispuestos a que yo los entrevistara. Nunca he tenido problema. Puedo no ser objetivo, pero soy pluralista, eso es claro.

-La Red le comentó la decisión antes de publicarla en las redes sociales o cómo se enteró?

-El mismo periodista que trabaja para el canal me dijo ‘oye, no hay grabación este jueves de los programas para febrero porque me dijeron que se suspendía el programa’, ¿ah sí, quién te lo dijo? ‘me lo dijo una gerente que quiere hablar contigo, así que va hablar contigo’. La llamé de inmediato y me comentó que había hablado en la mañana con el directorio y habían decidido que no les convenía que siguiera en el programa. Nada más, no me dieron mayores explicaciones.

El amargo «Café Cargado»

La llegada de Víctor Gutiérrez al liderazgo de La Red rearticuló la línea del canal. Con una mayor presencia en el acontecer político y noticioso, el periodista a cargo de la Dirección Ejecutiva de la casa televisiva ha entrado en debate con figuras como el empresario Juan Sutil, cuando se especuló que éste iba a comprar un canal de televisión.

-¿Cómo fue su llegada a La Red?, ¿Cómo se gestionó?

Me invitó Víctor Gutiérrez, que teníamos una amistad antigua, me dijo que estaba de director y que si yo quería ir con mi programa –algo parecido a lo que hacía en la radio– y yo le dije que siempre y cuando tuviera plena libertad en la línea editorial no tenía problema. Yo sabía que era la excepción en La Red, era el único programa que vendía la idea de la libertad, todos los demás eran programas de izquierda o de extrema izquierda. A mi no me afectó porque dije ‘bueno, es un espacio para defender la libertad y así después gestionarse’. Al principio no tuve problemas porque era el gobierno de Piñera, pero cuando salió Boric ya se empezó a poner nervioso porque no quería aparecer como que La Red atacaba al gobierno, para eso, según él, había otros canales donde la derecha podía ubicar su rabia.

Me invitó Víctor Gutiérrez, que teníamos una amistad antigua, me dijo que estaba de director y que si yo quería ir con mi programa».

¿En qué momento empezaron las conversaciones donde él lo invitó a participar y tener un programa?

-Nos encontramos en alguna parte, no me acuerdo, y me dijo estoy en La Red, no sé que… ¿te gustaría hacer un programa en La Red?, así partió. Fue muy rápido todo el asunto.

-¿Cómo evalúa la decisión de La Red?

-La Red tiene todo el derecho de terminar o empezar cualquier programa, ese no es el punto. Si acá lo que está en juego es la libertad de expresión y la libertad de prensa. El programa estaba proyectado para seguir todo el próximo año, de hecho este jueves íbamos a grabar todo febrero, los resúmenes que siempre se dejan grabados y hoy (martes) teníamos una reunión con auspiciadores para el programa durante el año.

La declaración pública que dio La Red miente al decir que el programa se terminaba en enero y ahí parte una mentira. Estaban incómodos porque ellos trabajaron para que saliera Boric y estaban incómodos con mis comentarios o con que yo pudiera atacar al gobierno o que se yo, me lo dijeron. Me dijeron que tratara de suavizar, no entiendo por qué. Por qué no me dijeron lo mismo cuando yo atacaba al presidente Piñera. Entonces, empezaron a cuestionar y yo ya sabía que venía algo así. Finalmente se agarraron de una frase distorsionada que yo dije que los empresarios tenían que ponerle trabas a las malas políticas públicas de Boric –porque dijeron que iban  apoyar el gobierno de Boric–, no.

No hay que apoyar todo el gobierno, las malas políticas por supuesto que no hay que apoyarlas o van a apoyar que se minimice la propiedad privada o el indulto a los delincuentes, el alza de impuestos desmedidas o los desequilibrios fiscales. Ese era mi punto, yo jamás dije que había que boicotear el programa de Boric, porque llevo 30 años en las comunicaciones y tendría que ser leso para decir una tontera como esa. Cómo voy a invitar a que boicoteen a un gobierno. No, yo quiero que al gobierno le vaya bien, pero que le vaya bien en las cosas buenas, no en algunas de las cosas que han propuesto y son nefastas para el país y han sido nefastas en los países donde se ha instalado.

No es un canal pluralista, definitivamente, a mi me llevaron para blanquear imagen porque en el fondo, como todos los programas, eran de izquierda».

-¿El análisis del canal privado es particular o trasciende a otros medios?

No es un canal pluralista, definitivamente, a mí me llevaron para blanquear imagen porque en el fondo, como todos los programas, eran de izquierda. El hecho de que tuvieran a Checho Hirane ahí a ellos les permitía decir ‘somos pluralistas’, pero de pluralistas nada, o sea de eso no tengo ninguna duda, es cosa de ver la programación y ver cuál es la tendencia de La Red. No son pluralistas. 

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