Actualidad Informativa es presentado por:
Publicado el 23 de noviembre, 2019

Senador Juan Antonio Coloma (UDI): «Lo que está en juego es la capacidad de defensa de la democracia»

Autor:

Pilar Molina

El senador por el Maule se refiere a la crisis y señala que «hay un grupo de personas que está por la vía de la violencia, del saqueo, por la falta de la ley, y que quieren instaurar un sistema donde simplemente se destruye la democracia». Además, critica el informe entregado por Amnistía Chile. «Es la mentalidad de una izquierda más dura, extrema, que está representada ahí, que busca generar un escenario donde se haga ingobernable el país».

Autor:

Pilar Molina

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

«El Presidente ha hecho un esfuerzo gigantesco, dentro del estricto apego a la ley y a los derechos humanos, quien plantee que hay una violación sistemática a los derechos humanos en Chile está mintiendo», señala el senador Juan Antonio Coloma (UDI), al referirse al informe de Amnistía Internacional.

En entrevista con Pilar Molina en La Mirada Líbero en Agricultura , el senador por el Maule afirmó que la agenda social tendrá un efecto en el impacto de las movilizaciones y las protestas que conllevan actos de violencia. «Va a colaborar a generar esas grandes mayorías en las cuales se sustentan las democracias en donde se dice «basta ya», sostuvo el parlamentario.

La gente que vivió la Unidad Popular dice que esto es peor, porque en esa época no existía el nivel de violencia, destrucción y saqueo, y la prolongación del conflicto que existe hoy. ¿Cómo lo ve? 

-Creo que sí, porque en esa época era una lucha ideológica muy profunda. Ahora es muy distinto, porque es la lucha de lo que yo espero sea una mayoría muy importante que aprecie la democracia, el entendimiento, la capacidad de construir un país juntos, de aquellos que creen que la violencia, el saqueo, es la única forma de actuar en la vía pública. Pero ya a esta altura nadie puede hablar de un tema de demandas sociales. La demandas sociales que se plantearon al inicio y que tuvieron una respuesta y que condujo a dos acuerdos históricos, como el acuerdo constitucional -que está en una comisión técnica viendo cómo se resuelve-, y el acuerdo social muy importante, el más importante que ha habido de cambio presupuestario en la historia de Chile, por lo menos en los últimos 30 años y que se hace cargo de las demandas reales.

-¿Qué sentido tiene la agenda social y constitucional con el tema del orden público como está hoy? ¿Cómo debe enfrentar eso el gobierno?

-Convocando a las grandes mayorías. Se está haciendo algo importante en eso, porque hace unas semanas atrás no teníamos una agenda social o una agenda política. Lo importante también es que sintamos que vamos todos hacia el mismo carro. Yo veo un sector importante de personas, también en la oposición, que comparten un diagnóstico de complejidad respecto del Chile del futuro, ya no estamos hablando solo de mañana. Hay algunos que han sido parte muy importante de los acuerdos y lo valoro, pero hay otros que siempre están tratando de ponerle algún pero, sea por un tema de protagonismo, o un problema de lo que se busque al final. Y eso me preocupa. ¿Dónde está la diferencia clave? En lo que ocurre en las próximas horas o días. Si hay capacidad de entender que hay una mayoría grande de chilenos, que más allá de lo que pudo haber pasado o no hace un mes atrás, sienten que es la hora de la democracia. Y lo quiero decir porque es impresionante a esta altura, porque si me hubieras preguntado hace 40 días atrás si estaba en riesgo la democracia, yo te hubiera dicho que estábamos bien, pero hoy uno puede decirlo con mucha preocupación, cuál es el sentido del entendimiento, si al final tenemos un orden público completamente desfasado con complicidades inaceptables.

Esa es la mentalidad de una izquierda más dura, extrema, que está representada en Amnistía Chile, que justamente lo que busca es generar un escenario donde se haga ingobernable el país».

-¿Pero qué está buscando esta oposición que todavía es complaciente con la violencia? ¿Están pensando en debilitar al gobierno, y todavía están pensando en la opción que no termine su periodo?

-Espero que eso haya terminado, pero sí se trata de algunos, no quiero generalizar, porque he visto gente con los cuales he peleado toda mi vida y que patrocinaron acuerdos importantes y comparten este diagnóstico, pero me doy cuenta que hay otros que en el fondo dicen «ustedes nunca van a poder gobernar».

-¿Es una especie de amenaza? ¿Decir que este país es ingobernable por la derecha?

-Es una amenaza. Hay mucha gente que se sienten depositaria de la ola, que en todos estos movimientos van a reencarnarse en una figura política determinada y eso es algo muy severo.

-¿Usted cree que va a surgir una figura política de izquierda?

-Hay muchos que están tratando de hacerlo, pero no sé qué va a ocurrir… tiendo a pensar que se está empezando a producir una reacción ciudadana política, institucional, de decir «Ya no», «no más». Eso tiene que traducirse en un fortalecimiento de la lucha contra la violencia, y me gustaría que más gente de la oposición defienda a Carabineros. Uno podrá discutir, y para eso están los sumarios, pero a esta altura, cuando uno ve las imágenes de una turba en Quilicura de 800 personas que entran y enfrentan a un piquete de carabineros y que ocurre simultáneamente lo mismo atacando comisarías, sin que haya ninguna demanda social de por medio, porque si uno va directamente a atacar una comisaría es un intento de violentar el Estado de Derecho. Si no nos damos cuenta que aquí hay que dejar de lado cualquier lógica de ceguera de la historia y no entender que aquí está la clave de la defensa de la sociedad, podría ser para peor.

-Ayer conocimos el informe preliminar de Amnistía Internacional que dice que las fuerzas de seguridad, bajo el mando del Presidente Piñera, están cometiendo ataques generalizados, usando la fuerza de manera innecesaria y excesiva, con la intención de dañar y castigar a la población que se manifiesta. ¿Como debiera enfrentarse esta crítica?

-Encuentro que es francamente un informe que carece de moralidad total de lo que uno supone, debiera ser una mirada objetiva de derechos humanos. Y uno se lo explica altiro, primero, Amnistía Chile es uno de los convocantes a las marchas, dentro de la «famosa» mesa de Unidad Social o como quiera que se le llame. Es como que un partícipe se auto erige juez. Uno de los convocantes de las protestas es Amnistía Chile, y ese mismo convocante da la calidad de juez, respecto de lo que ocurre. Eso ya es una cosa completamente fuera de cualquier moralidad en materia objetiva. Segundo, no hay una expresión de la violencia, no existe la palabra violencia. Aquí están tratando de hacer una especie de caso internacional para acusar al gobierno de Chile, que a usted podrá gustarle o no gustarle, pero de ahí a decir que es un instigador de una violación sistemática, que es la palabra, de derechos humanos, me parece un abuso total. Estas son las cosas que a uno le hace perder la completa confianza en este tipo de organismos, no solamente por su composición, si no por su sesgo, por no haber siquiera consultado a una autoridad de gobierno.

Hay que tener una convocatoria más de respaldo a la institución por parte de todos, y que no haya ninguna duda. Este es el paraíso de los violentistas, y hay una mezcla con narcotráfico, que está metido».

-Dicen que le pidieron entrevista al Presidente, a nadie más

-Pero yo le puedo pedir un permiso al secretario general de Naciones Unidas y si no me lo da le puedo decir que Naciones Unidas es una entidad que se ciega, hiere y violenta sistemáticamente los derechos a las personas.

-Pero las acusaciones que hace van a tener influencia sobre los otros informes como el de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Human Rights Watch, las Naciones Unidas. Acusó a las Fuerzas Armadas de haber actuado con la intención de lesionar a quienes se manifestaban durante el estado de emergencia, para desincentivar la protesta social.

-Esa es la mentalidad de una izquierda más dura, extrema, que está representada en Amnistía Chile, que justamente lo que busca es generar un escenario donde se haga ingobernable el país, o susceptible de acusación a quien detenta cualquier cargo de autoridad. Es una vergüenza, dice este informe que aquí en Chile no hubo violencia ninguna por parte de nadie, si no que aquí aparecieron unos Carabineros, Fuerzas Armadas, al mando del Presidente, que decidieron un día cualquiera ir a apalear violentistas. No dicen nada de los saqueos, de las agresiones, de los dos mil Carabineros heridos, algunos sin visión, es una cosa completamente inaceptable, como si alguien pensara que los Carabineros están de gusto saliendo a defenderse y arriesgar su vida todos los días. Hay que tener una convocatoria más de respaldo a la institución por parte de todos, y que no haya ninguna duda. Este es el paraíso de los violentistas, y hay una mezcla con narcotráfico, que está metido. A mí me han saqueado dos veces mi oficina, me la quemaron entera.

-¿Es lumpen eso o es ideológico?

-Bueno, ya hay una persona detenida respecto al primero de los ataques, una persona que tiene antecedentes, pidió libertad previsional y afortunadamente la Corte de Apelaciones se la negó por unanimidad. También hay que decir que quemaron y atacaron la sede de la DC en Valdivia, le quemaron la sede al Partido Socialista en Valdivia, nos atacaron la nuestra en Santiago, a la Diputada Pepa Hoffmann en San Antonio. Lo que está en juego aquí es la capacidad de defensa de la democracia.  Si alguien cree que este es un tema de la calle contra La Moneda como era al principio, o que era la sociedad contra un sector político, les tengo una mala noticia. Acá hay un grupo de personas que está por la vía de la violencia, del saqueo, por la falta de la ley del orden, y que quieren instaurar un sistema donde simplemente se destruye la democracia, porque la democracia se basa en confianza, en valores, instituciones, así se destruye.

Cada vez más personas están diciendo ‘basta ya’, más allá de lo que se puede pensar desde un punto de vista político, creo que esto escapó de la lógica electoral o ideológica».

-¿Qué responsabilidad cree que tiene el Presidente en esto?

-Ha hecho un esfuerzo gigantesco, dentro del estricto apego a la ley y a los derechos humanos. Quien plantee que hay una violación sistemática a los derechos humanos en Chile está mintiendo y sabe que está mintiendo. Porque aquí lo que ha habido es una defensa, de un principio de autoridad que es esencial para la convivencia entre chilenos, no tenemos alternativa, y no me cabe duda que el Presidente está actuando en esa lógica. Tiene que tener más iniciativa a mi juicio, particularmente en avance en la resolución de los problemas reales que existen en Chile.

-¿Pero usted cree que un avance en la agenda constitucional y en la agenda social va a paralizar la violencia que tenemos hoy?

-No, pero va a colaborar a generar esas grandes mayorías en las cuales se sustentan las democracias en donde se dice «basta ya». Y tiendo a pensar que cada vez más personas están diciendo «basta ya», más allá de lo que se puede pensar desde un punto de vista político, creo que esto escapó de la lógica electoral o ideológica. Esto tiene que ver con la raíz mucho más profunda del tipo de país que estamos construyendo.

-¿El gobierno está debilitado?

-Obviamente que está afectado. Pero en la vida uno aprende que lo importante no es no tener problemas, no es no tener dramas, es la capacidad de resolver y enfrentar los dramas, eso es lo que importa. Entonces no es el momento el que uno tiene que mirar, es el destino, y para eso hay que tener conceptos, ideas y principios.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: