Una nueva etapa enfrenta el plan de Reconstrucción Nacional en el Congreso, luego de que el Senado aprobara la idea de legislar por 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención. El texto ahora deberá ser revisado en particular por las comisiones, donde el Ejecutivo buscará introducir ajustes en materias que han sido cuestionadas por la oposición, como el crédito al empleo, la invariabilidad tributaria, el Sence y aspectos vinculados a la permisología ambiental.

En entrevista con El Líbero, el senador de la UDI y presidente de la Comisión de Hacienda, Javier Macaya, explicó el escenario, y aseguró que hay espacio para alcanzar más apoyos, pero advirtió que el proyecto seguirá adelante incluso si parte de la izquierda decide restarse. «Si todo es votar en contra, quizás la tramitación va a ser más rápida y escuchando menos», sostuvo.

«Espero que la oposición no se quede abajo«

La idea de legislar el plan de Reconstrucción se aprobó por un margen estrecho en el Senado. Usted había dicho que no le gustaría que este proyecto se aprobara por una mayoría mínima. ¿Cómo interpreta la votación de esta semana?

-Es una realidad, son hechos consumados. A mí me hubiese encantado que se hubiese aprobado por más de los tres votos de diferencia. Fueron 26 contra 23 y una abstención. Pero es un primer paso. Ellos pierden una oportunidad de haber tenido un impacto, una incidencia mayor en esta primera etapa, que de verdad va a empezar a cambiar el ánimo económico de Chile. No se viene un buen año para Chile en materia económica. Estamos con una situación fiscal compleja y todos tenemos que hacer un esfuerzo para que Chile vuelva a crecer. Y yo espero que la oposición no se quede abajo. Cuando tú revisas las declaraciones de Alejandro Micco, de José de Gregorio, Andrés Velasco, de personas que son cercanas a una tradición de centroizquierda, que fue muy importante en años donde Chile crecía, en los 90 y en la década del 2000, tú te das cuenta de que pueden tener matices con respecto a algunos aspectos puntuales del proyecto, les puede gustar menos el crédito tributario al empleo, por la cuestión fiscal que implica y el gasto que implica, hay otros a los que les puede gustar menos la invariabilidad tributaria, pero en general, cuando se habla de la rebaja del impuesto corporativo y las condiciones que tiene que tener este proyecto para que Chile vuelva a crecer, yo hubiese esperado una votación en general a favor.

-¿Por qué?

-Porque cuando entremos en la discusión en particular de cada una de las medidas, yo no tengo ninguna duda de que cada una de ellas va a ir teniendo más votos, por lo que se escuchó en la Sala, por lo que se escuchó por parte de los expositores que presentaron desde la oposición, incluso por propuestas que el propio Mario Marcel, en el gobierno del Presidente Gabriel Boric, hizo respecto de la rebaja del impuesto corporativo. Este primer paso, para ellos, era una oportunidad para demostrar que estaban disponibles a contribuir al crecimiento. Pero yo creo que las puertas tienen que seguir abiertas para que ojalá puedan hacer su aporte en cada una de estas medidas, por separado. Y desde la Comisión de Hacienda lo vamos a hacer así también. Es parte de la labor que corresponde en el Congreso, pero el proyecto en sí, con la votación que obtuvo esta semana, de alguna manera también da una garantía. Si ellos se quieren restar, van a perder la oportunidad de hacer su propio aporte en algo en que Chile tiene un consenso gigantesco: la necesidad de volver a crecer.

«Si la izquierda quiere restarse eso es una mala noticia, pero no por eso el proyecto va a dejar de aprobarse«

-El ministro Quiroz dijo que «el apoyo que tenían era suficientemente bueno», aunque irían a buscar más votos favorables. ¿Qué tan prioritario es ampliar el apoyo en la izquierda o debieran conformarse con los votos que ya tienen?

Hay un espacio para seguir consiguiendo más votos. Lo siento con las declaraciones que hicieron los expertos en la Comisión de Hacienda, lo siento de los discursos de las personas de oposición en la Sala. A mí me da la impresión de que ellos pierden una primera oportunidad. Pero, en general, cuando el consenso de la necesidad de reactivar la economía, volver a crecer, generar empleo e inversión es tan grande en el país, yo no tengo ninguna duda de que, cuando se vaya analizando medida por medida, van a tener más votos de los que tuvieron en la votación en general. Y también sé que el proyecto va a sufrir modificaciones en aspectos que han sido criticados por la oposición. Por ejemplo, la importancia de la preocupación por la situación fiscal de nuestro país y el gasto público, y el crédito al empleo, que se está conversando.

-¿Pero si la oposición no cede?

-Evidentemente, si todo es votar en contra, e incluso la votación en general también es una señal en ese sentido, quizás la tramitación va a ser más rápida y escuchando menos. O sea, no tiene mucho sentido tener toda esta disposición de escuchar si es que finalmente desde el frente las propuestas que se presentan, y se han mandado varias cartas, lo único que hacen es criticar, dicen que hay que dividirla, dicen que solamente hay que votar a favor de la reconstrucción (…). Si el país no crece, no tiene plata para necesidades sociales y para el gasto social, que es lo que se critica y se reclama que no tiene que recortarse. Por eso, esto es algo que va de la mano. El país necesita y eligió al Presidente José Antonio Kast para avanzar en la reactivación económica, en la inversión y en la generación de empleo. Así que si la izquierda quiere restarse, eso es una mala noticia, pero no por eso el proyecto va a dejar de aprobarse.

-¿Pero usted ve alguna propuesta concreta de la oposición respecto al proyecto?

-Yo en la discusión de la Comisión de Hacienda escuché muchas propuestas que venían desde el mundo académico, de visiones que son más propias de la centroizquierda. Eran invitados propuestos por los parlamentarios de oposición que, desde el punto de vista de lo que significa la franquicia tributaria Sence, de lo que significa el tema del costo fiscal y la situación fiscal de Chile en el crédito al empleo, de lo que significan las normativas ambientales que se están modificando, plantearon cosas que son bastante razonables. Yo he conversado con el senador Alfonso de Urresti, que es un senador que ha tenido siempre una sensibilidad muy importante en materia ambiental. Y hemos tenido conversaciones de temas bien razonables, que yo creo que tienen que incorporarse en la discusión, en la conversación y en la legislación en la Comisión de Medio Ambiente.

-¿Ese va a ser su trabajo en la comisión?

-Yo estoy disponible desde la Comisión de Hacienda, y no es la única, se va a ver también en Trabajo y en Medio Ambiente, para que ellos hagan sus propuestas que vayan más allá de la crítica al proyecto en sí mismo y ojalá pasemos a las cosas concretas. ¿Dónde queremos hacer los ajustes en el Sence y las modificaciones que se requieren? ¿Qué pasa con esto del pago de la compensación cuando un proyecto es rechazado en su calificación ambiental? ¿Por qué podría ser complejo el tema de que el recurso de protección sea lo que se imponga en materia de proyectos ambientales, dejando de lado los tribunales de medio ambiente? O sea, tenemos varios temas que se han planteado y que yo creo que, en la discusión en particular, punto por punto, si la oposición quiere hacer sus aportes, yo no tengo ninguna duda de que va a ser de más de 30 votos cada uno de los temas en particular. Y espero sinceramente, que en esa discusión en particular logremos una mayor votación que la diferencia de tres votos que se consiguió en la Sala del Senado el otro día.

«Este proyecto se va a aprobar por más de 26, 28, quizás 30 votos en el Senado«

-¿Qué debiera ocurrir para que usted considere que la aprobación de esta reforma sea un éxito? No sólo en términos de una victoria legislativa para el gobierno, sino una señal futura de estabilidad real para el país y para el crecimiento económico.

-Yo te voy a decir una cosa que quizás no es tan optimista. Este proyecto se va a aprobar por más de 26, 28, quizás 30 votos en el Senado. Yo creo que la señal no tiene que ver con eso. Yo creo que la señal tiene que ver con que la clase política se dé cuenta de que, si seguimos al ritmo actual de crecimiento económico que ha tenido nuestro país, no tenemos ninguna posibilidad de hacer frente a las necesidades de un país de primer mundo, que quiere tener un Estado social y democrático de derecho y atender las necesidades sociales de la población. Ninguna.

-¿Y cómo ve el ánimo y el estilo que va a predominar en la Comisión de Hacienda, con senadoras como Daniella Cicardini y Paulina Vodanovic? ¿Cree que ellas van a estar alineadas o ve un espacio de conversación más con una que con la otra?

-Si están alineadas, bueno, es una resolución que tienen que tomar ellas. He tenido toda la disposición, paciencia, voluntad de escuchar, de explicar cada vez que es necesario lo que estamos haciendo y cómo veo yo el proyecto del Ejecutivo. Y todos van a tener espacio. Ellas, el senador Carter y la senadora Gatica, por parte del oficialismo, han hecho importantes aportes. Ayer estuve con la senadora Vodanovic en un seminario de temas de pobreza y yo parto de la base de que el Socialismo Democrático tuvo un rol muy importante en el Chile del gobierno de Patricio Aylwin, de Eduardo Frei, de Ricardo Lagos, incluso el primer gobierno de la Presidenta Bachelet, donde el país crecía más de 4% o 5% por año, hay una memoria que recuperar. Yo los invito a recuperar la memoria. En esos momentos, la tasa del impuesto corporativo en Chile era de cerca de 17%. Las comisiones de permisología eran más flexibles para que los proyectos no demoraran seis años en sacar sus autorizaciones. Era un país en que el mundo confiaba en Chile como un país serio, que no cambiaba sus reglas cada cuatro años. Bueno, esa memoria de parte de la oposición, es la invitación a recuperar. Hay estilos diferentes, obviamente, en la comisión, pero todos tienen su espacio y yo tengo la paciencia, voluntad y disposición para escucharlos a todos. Y ojalá hagan los aportes para que este proyecto se pueda convertir en algo que tenga un apoyo mayor.

-¿Pero, si no lo tiene?

-Si no lo tiene, y eso sí lo comparto con el ministro Quiroz, porque es una decisión que ellos tienen que tomar con los votos (…), bueno, ellos tendrán que dar la explicación de por qué no quieren contribuir a que el país se reactive económicamente. Porque sería bien pequeño pensar que lo están haciendo para que la economía no avance y que una derrota de la promesa que hizo el gobierno del Presidente Kast sea un triunfo político. O sea, eso sería mezquindad política pura y yo no creo que estén pensando en eso.

-Respecto a los plazos, ¿cuándo cree que esto va a estar despachado? ¿En julio va a ser posible?

-Yo creo que tenemos ley en segundo trámite despachada en julio y debiera haber, porque yo creo que va a haber modificaciones en la discusión en particular en el Senado, tercer trámite en el mes de agosto, para ser despachada en agosto. Así lo veo. Estoy quizá adelantándome, pero yo tiendo a pensar que esto se vota probablemente la última semana de julio en el Senado y pasaría, con las modificaciones, con los ajustes que se le hagan en el segundo trámite en el Senado, a un tercer trámite para que la Cámara de Diputados las ratifique.

¿Y qué estilo cree que va a predominar en la Comisión de Hacienda?

-Mira, yo me he acostumbrado a lo que es parte de una nueva forma de hacer política, de muchas personas, en que de repente la cuestión más visible, el TikTok, la cuestión más de formas que de fondo, se ha tomado un poquito la política. Uno pensaba que era más propio de la Cámara de Diputados, pero ahora también es parte de algunas comisiones del Senado. Yo trato de poner la pelota al piso y que las discusiones tengan la seriedad que corresponde. Ese espero que sea el estilo. Así como en la Cámara hubo un tsunami de indicaciones, acá nosotros tuvimos tsunami de invitados, que yo creo que es mejor que un tsunami de indicaciones. Y ese tsunami de invitados tuvo visiones distintas, pero significó un aporte. Cuando tú revisas los casi 50 invitados que recibimos, 49 personas de distintas sensibilidades políticas, te encuentras con ideas bien interesantes que permiten tomar decisiones ahora de cara a la discusión en particular. Y yo espero que esos invitados, parte de las personas que nos hicieron aportes en la discusión en particular, sean insumos que permitan ahora la presentación de las indicaciones y el perfeccionamiento de los temas, ojalá con la mayoría de los votos posibles.

“Muchos consideran a Quiroz rígido, con incapacidad de cambiar sus posiciones; yo creo que ha aprendido bastante de política”

-¿Cuáles son las líneas rojas y en dónde se puede avanzar? Por ejemplo, la invariabilidad tributaria genera rechazo en la oposición. Quiroz se abrió a bajar de 25 a 20 años

-Fíjate que eso no es una línea roja. Yo cuando he escuchado a los distintos expertos que han venido a presentar en esta materia, sobre todo cuando tú comparas regímenes tributarios similares que tienen Argentina y Perú, que además uno puede pensar que son países no solamente geográficamente cercanos, sino que también compiten por la inversión extranjera, uno dice, bueno, entonces Chile se va a quedar atrás, va a tener un régimen más desfavorable para que la definición de dónde se invierten esos recursos termine jugándose por esa variable. Es cortoplacismo, es no pensar que detrás de esa inversión hay empleo, hay personas que pueden subir su calidad de vida, hay inversión que se hace en el país. Por lo tanto, yo veo un ministro súper flexible. Muchos consideran a Jorge Quiroz un ministro rígido, con incapacidad de cambiar sus posiciones y de negociar. Yo creo que ha aprendido bastante de política.

-¿Por qué lo dice?

-Él estaba, y yo creo que sigue estando, muy convencido de que el crédito tributario al empleo, que en la práctica es una rebaja tributaria cuando ciertas empresas contratan trabajadores para mantener ese empleo, en un momento donde el tema laboral está súper complicado en Chile. Bueno, el ministro Quiroz está convencido, y nos convenció a muchos, de que el crédito tributario al empleo es una buena medida. Es una medida costosa, vale casi 1.400 millones de dólares. Pero en esta discusión también ha visto que hay una mirada quizás más conservadora de personas que han dicho: bueno, acá hay que tener una preocupación por la situación fiscal. Porque, en buena hora, cosa que no hacía la izquierda hasta hace pocos meses atrás, hay un consenso de la preocupación por la situación fiscal y se habla de las compensaciones. Pero él dijo, ‘bueno, esta medida que a mí me tiene convencido, que yo soy una persona que la ha estudiado, que he hecho modelaciones de cómo podría comportarse en términos del impacto en el mercado laboral, estoy disponible, estoy dispuesto a focalizarla, estoy dispuesto a modificarla’. Esa era una medida de la cual el ministro Quiroz estaba quizás más enamorado. Y en la conversación que se ha tenido con distintas personas del mundo académico que han planteado la preocupación por la situación fiscal, y con el propio Consejo Fiscal Autónomo, que ha hecho sus observaciones, el ministro Quiroz ha dicho, ‘bueno, conversemos, háganme propuestas’. Y en eso estamos. Eso demuestra flexibilidad.

-Y también se ha abierto a modificar otras medidas…

-Está el proyecto de eliminación del Sence y está disponible ahora a hacerle los ajustes para que la franquicia siga existiendo. La posibilidad en el tema de la invariabilidad tributaria de hacerle ciertos ajustes e incentivos diferentes, que es parte de la conversación que se está teniendo. Te menciono también lo que está ocurriendo en la discusión en materia medioambiental. Tuvimos la oportunidad de reunirnos con el ministro Quiroz y la ministra de Medio Ambiente esta semana, donde se van a hacer también ciertas modificaciones a propósito de las críticas que se han recibido desde el punto de vista de la permisología ambiental. O sea, hay tres temas que son probablemente parte del corazón del proyecto donde el ministro Quiroz ha demostrado flexibilidad. Lo único que es una línea roja para mí tiene que ver con que no se impacten significativamente las posibilidades que tiene este proyecto de generar un cambio en materia de inversión, crecimiento económico y empleo. Y en eso yo creo que la rebaja del impuesto corporativo, que además es gradual, es progresiva, no es de una sola vez, por lo tanto, el impacto vamos a tener que medirlo el 2030, es relevante. Y creo que acá ha habido mucha falacia argumental para atacar este proyecto de ley.

«Acá el llamado es a la oposición, a sumarse«

Pedro Araya se abstuvo. ¿Usted cree que puede ser uno de los senadores que puede inclinar la discusión en particular?

-Yo creo que la inclinación de la balanza ya está. Hay 26 votos para ir aprobando cada una de las medidas en particular. Y acá el llamado es a la oposición, al senador Araya, a sumarse. Hay legítimas inquietudes, yo comparto algunas. He tenido la oportunidad de escuchar planteamientos en materia ambiental de correcciones que tienen que hacerse a propósito de este proyecto, para que finalmente el remedio no sea peor que la enfermedad. O sea, aquí lo que queremos es achicar plazos, eliminar burocracia y no tener más abogados presentando recursos de protección en el sistema para que los proyectos terminen siendo objetados por una persona que no tiene nada que ver con un proyecto. El senador Araya ha levantado este tema y yo no tengo ninguna duda de que va a ser parte de las cosas que se van a conversar para que él se pueda sumar y muchos otros más, con aprobaciones mayoritarias.

-¿Qué tiene que pasar, entonces, para que el país salga adelante?

-Que este proyecto genere el impacto. Y creo que, por la sola aprobación que ocurrió esta semana, ya genera una inyección adicional de optimismo a los inversionistas. El Presidente Kast prevé un semestre crítico para la economía chilena, pero llama a los empresarios a apoyar el empleo. Este titular, a fin de año, tiene que decir: bueno, tenemos récord de proyectos ingresados al sistema de evaluación ambiental, más de 200.000 millones de dólares, y que el 2027 sea el año del despegue de la economía chilena. Va a haber incidido este proyecto, yo no tengo ninguna duda de que va a haber incidido este proyecto. Pero nos vamos a quedar cortos, esa es la mala noticia y esa es la visión del vaso vacío. Porque en materia laboral tenemos un problema gigantesco. El desempleo femenino, sobre todo, está sobre los dos dígitos, sobre los diez puntos en casi todo Chile. Estamos haciendo cosas en paralelo, el tema de sala cuna, pero hay un desafío gigante.

«Espero que se apruebe por más de 30 votos y soy optimista respecto de que la oposición tiene una oportunidad«

-¿Cómo se hace frente a esta situación?

-La reforma previsional impactó de manera muy fuerte en los costos del empleo, y las 40 horas también impactaron de manera significativa. Tenemos ahora una reflexión que hacer sobre lo que está pasando en materia de inteligencia artificial en el mundo y en Chile. El país se está adelantando más rápido al reemplazo de empleo que antes uno no pensaba que se iba a reemplazar tan rápido por este fenómeno de la inteligencia artificial. Por lo tanto, hay un desafío ahí… El ministro de Hacienda nos va a hablar de mercado de capitales en los próximos días. Bueno, además de mercado de capitales y de ver cómo Chile se convierte en una plataforma exportadora de servicios financieros, también en materia laboral tenemos que tener una reflexión sobre cómo apuntalamos un tema que es lejos, en la línea de movilidad social, el más importante: el empleo y la educación. El empleo, en este caso, es lejos la mejor herramienta social y la mejor ayuda social que le puede dar el Estado, los políticos, la política pública y los chilenos para salir adelante.

-¿Va mucho más allá del plan de Reconstrucción Nacional, entonces?

-Esto es muy importante, no quiero minimizarlo. Yo espero que se apruebe por más de 30 votos y soy optimista respecto de que la oposición tiene una oportunidad, porque quedarse abajo de este carro también es un problema para ellos… Ellos van a tener que explicar por qué no quisieron mejorar en las visiones que ellos tienen en materia ambiental, laboral, incluso de las compensaciones. Hemos levantado la necesidad de la eficiencia y qué está pasando con el gasto en salud. Tenemos una preocupación en esa materia. Por lo tanto, la invitación está hecha. Yo creo que aceptarla también es tener la capacidad de incidir. No aceptarla es finalmente resignarse a la crítica.

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