La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (Anid) mantiene un registro público de los beneficiarios que no han cumplido con los requisitos de sus becas para cursar postgrados en el extranjero, principalmente por no acreditar su regreso a Chile tras terminar sus estudios. En ese registro sólo se publica el nombre de cada beneficiario y, en su última versión, 266 figuran con «incumplimiento».
Gracias a una solicitud de Transparencia realizada en 2024, El Líbero accedió a la información completa de todas las becas otorgadas entre 2014 y 2024, que incluye el nombre del estudiante, la universidad a la que fue, el postgrado que estudió, y el monto que el Estado desembolsó para su beca.
Al cruzar ambos registros, El Líbero pudo identificar a los 10 estudiantes que figuran con “incumplimiento” que le salieron más caros al Estado y, revisando sus perfiles en LinkedIn, confirmó que todos permanecieron trabajando en el extranjero después de finalizar sus estudios.
$172 millones: la beca más cara y el beneficiado se quedó en EE.UU.
La beca más cara costó $172 millones y fue para un ingeniero en biotecnología de la Universidad de Chile, de iniciales B. B. S., que en 2014 fue a hacer un doctorado en Ingeniería Química en la Carnegie Mellon University, ubicada en Pittsburgh, Estados Unidos.
Según pudo ver El Líbero en el LinkedIn del becario, en 2019, cuando terminó el doctorado, se quedó en la ciudad de Filadelfia trabajando en una multinacional hasta hoy. En el listado de Anid figura con demanda civil ingresada. Tras la publicación de esta investigación, el aludido se contactó con este medio para informar que en agosto de 2025 suscribió un acuerdo de pago con Anid para cancelar el monto total de la beca que se le asignó.
La segunda beca más cara de los estudiantes con “incumplimiento” le costó a Chile $150 millones. Fue para S. V. L., un licenciado en Geofísica con especialización en Sismología de la Universidad de Concepción, quien en 2015 partió a la Universidad de Michigan para cursar un doctorado en Ciencias Atmosféricas, Oceánicas y Espaciales. Desde 2021, año en que terminó sus estudios, trabaja en el Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado.
$140 millones costó la tercera beca más cara del listado. Fue para un ingeniero matemático de la Universidad de Chile, de iniciales A. F. R., que en 2015 partió a Canberra a cursar un doctorado en Ciencias de la Ingeniería y la Computación en la Australian National University, según los registros de Anid. Tras terminar sus estudios en 2020, se quedó trabajando en Australia.
La cuarta beca más costosa para Chile también fue otorgada en 2015. El Estado desembolsó $135 millones para que C. G. R., un sociólogo de la Universidad Católica, fuera a estudiar un PhD en Design Engineering Research en el Imperial College London. Según se ve en su cuenta de LinkedIn, el becario se quedó trabajando en la misma casa de estudios. En el listado de Anid figura con demanda civil ingresada.
La quinta beca más cara pagada por el Estado a un beneficiario que figura con incumplimiento, fue para un ingeniero eléctrico de la Universidad de Chile, de iniciales N. C. O., que fue al Imperial College London a estudiar un doctorado en Ingeniería Eléctrica. La beca la recibió en 2017, costó $134 millones y, en 2021, cuando culminaron sus estudios, se quedó en Europa trabajando primero para la empresa danesa Ørsted y luego para la finlandesa Wärtsilä Energy Storage.

Chile le dio una beca de $126 millones y en la Universidad de Cornell fue “vicepresidente de la Asociación de Estudiantes Colombianos”
La sexta beca más costosa se dio en 2016 a A. C. Z., un hombre colombiano que estudió Economía en la Universidad de Cartagena, y que en 2012 llegó a Chile a hacer un master en la Universidad Católica del Norte. Cuatro años más tarde ganó una Beca Chile por $126 millones para estudiar un doctorado en Regional Science en la Cornell University. Según LinkedIn, mientras cursaba sus estudios de postgrado fue “vicepresidente de la Asociación de Estudiantes Colombianos” de su universidad. Después de su graduación, partió a trabajar a la Carnegie Mellon University de Qatar.
La séptima beca más cara fue para una mujer nacida en Cuba que estudió Dirección de Cine en la Universidad de Chile y en 2018 se fue a Nueva York a hacer un Master in Fine Arts in Creative Producing en la Universidad de Columbia. Sus iniciales son C. O. R. y, según la página web en donde expone su trabajo, actualmente viviría en Brooklyn, Nueva York. Su beca le costó a Chile $124 millones.
La octava beca más cara del listado fue para una mujer de iniciales S. D. C., de origen cubano, a la que en 2016 el Estado le pagó $121 millones para un doctorado en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Cambridge de Inglaterra. Antes de este PhD, la beneficiaria había estudiado Periodismo en la Universidad de La Habana, un diplomado en Género y Comunicación en el Instituto José Martí, un máster en Estudios Africanos en la Universidad El Colegio de México y un doctorado en Ciencias Políticas en la York University de Canadá. En su LinkedIn figura hasta 2023 trabajando en una empresa en Alemania.
$116 millones fue el costo de la novena beca más cara de los estudiantes que figuran con incumplimiento. Fue para una mujer -de iniciales A. D. L.- que estudió Ingeniería Civil Industrial en la Universidad Católica y que en 2015 ganó una beca para hacer un doctorado en Educación en el UCL Institute of Education de Inglaterra. Según su LinkedIn, trabaja desde hace más de cuatro años como consultora de la Unesco, con sede en París. Su caso está con una demanda civil interpuesta por el Estado.
La décima beca más cara para el Estado fue para M. G. D., un Ingeniero Comercial de la Universidad de Chile que en 2015 partió a estudiar un doctorado en Economía en la Universidad de Massachusetts que costó $113 millones. Tras egresar en 2021, se quedó trabajando en el Smith College de Estados Unidos y luego partió a Inglaterra al SOAS University of London, donde está hasta ahora según su LinkedIn.
*Nota actualizada el 26 de junio a las 15:00 horas.

Todos entre el 2014 y el 2017?
Sinverguenzas. Deben regresar al pais y cumplir su compromiso.
Lo que si es extraño es que no se demande al aval.
Lo digo en propiedad, ya que tengo la certeza cercana, que cada beneficiario de beca Chile, debia de tener un aval que firmaba un pagare para responder por los gastos, en caso que el becario no regresara al pais.
Seria lamentable que esos pagares se hayan “extraviado”
Como en caso niños haitianos, quizás hubo un decreto, resolución, oficio o un humilde wapsup o SMS cambiando la norma y no se pidió aval. Todo puede ser……….
Inaceptable. El compromiso con el país les importó nada. ¡Una vergüenza!
Porque no publican los nombres, está clase de profesionales debe ser de público conocimiento, me molesta que con mis impuestos, estas personas hayan salido a estudiar afuera y después no devuelvan lo invertido aportando al país, ese es el trato, ni siquiera tienen que devolver la plata, solo trabajar para hacer de Chile un mejor país.
Completamente de acuerdo con Raúl: Por qué no dan sus nombres completos?
Es inaceptable!
Esas becas deberían ser exclusivamente para ciudadanos chilenos. Que hacemos dándole becas a cubanos y a colombianos que nunca devolverán el dinero? A los chilenos se les puede obligar con un arraigo en el aeropuerto u otros métodos y esto se debe hacer cuanto antes.