31 de Agosto de 2021 / SANTIAGO El Ministro del Trabajo y Previsión Social, Patricio Melero, junto al subsecretario de Previsión Social, Pedro Pizarro, y al director del Instituto de Previsión Social, Patricio Coronado, Inicial el pago de aguinaldos de fiestas patrias a pensionados en las oficinas de Caja Los Héroes Pensionados cobrando su aguinaldo FOTO: DIEGO MARTIN / AGENCIAUNO

En la quiebra, o al menos en muy grave situación económica, quedarían las empresas de rentas vitalicias si se aprueba, tal y como está, el proyecto de ley que permitiría el cuarto retiro de los fondos previsionales y el segundo adelanto de las rentas vitalicias. Todo está contenido en la misma norma.

«Esto es una expropiación con todas y sus absolutas letras, una expropiación al patrimonio de las compañías de seguro. Nadie podría decir que no lo es», afirmó la economista Cecilia Cifuentes, directora ejecutiva del Centro de Estudios Financieros del ESE Business School de la Universidad de Los Andes. «Se trata de un préstamos obligado, ese es el corazón del daño que se les generaría a esas compañías», aseveró Tomás Flores, economista del Instituto Libertad y Desarrollo.

Desde el sector de la empresas aseguradoras han advertido que se trataría de un desembolso de 3.600 millones de dólares, todo 30 días después de la hipotética fecha en la que se aprobara la norma, sabiendo que eventualmente sólo se podrían recuperar 1.900 millones de dólares. «Al imponerse esta obligación unilateral por parte del Parlamento, de que las compañías tengan que desembolsar estos montos para hacer un adelanto que no se va a recuperar en el tiempo, es muy difícil de aplicar y pone en riesgo la estabilidad de las compañías», advirtió el vicepresidente de la Asociación de Aseguradores de Chile, Jorge Claude.

Según el proyecto los asegurados podrían retirar hasta el 10% del dinero que traspasaron originalmente desde su AFP, siempre que ese porcentaje no sobrepase las 150 UF. Para pagar el dinero a las empresas, las aseguradoras sólo podrán restarles un máximo de 5% de su renta vitalicia mensual.

Fuentes del sector de las aseguradoras explicaron a El Líbero que hay al menos tres segmentos de pensionados representativos de la industria de las rentas vitalicias en Chile. En la medida en la que se trate de asegurados que firmaron sus contratos desde hace más años, más poco probable será que puedan pagar los dineros que les entregarían las empresas, en caso de que se apruebe la norma.

«El proyecto tal cual está establece un adelanto en el cual se va a hacer un descuento máximo de un 5% de la pensión, y eso significa que las personas en teoría, si devolvieran todo, tendrían que vivir 30 años más. Nuestros cálculos dicen que la mayoría no van a alcanzar a devolver el adelanto», advirtió el vicepresidente de la Asociación de Aseguradores de Chile.

 

El segmento de mayor riesgo para las aseguradoras es el de las personas que hayan contratado la póliza antes del año 2000, el segundo es el de aquellos al que se les emitió su póliza entre el 2000 y el 2009. El tercero, que es el grupo de asegurados que tienen mayores probabilidades de poder pagar el dinero, porque se trata de pensionados de menos edad. Está integrado por las personas que hayan firmado sus contratos entre el año 2010 y el 2021.

Caso 1. Un jubilado de 80 años, que haya contratado los servicios desde antes del año 2000 y que haya optado por solicitar un adelanto de su renta vitalicia del máximo de 150 UF que permitiría la norma -$4.507.554 aproximadamente-, con un aporte inicial de 1.652 UF, pasaría de cobrar una renta vitalicia mensual de $292.409,46 aproximadamente, a una de $277.683,80. Según los cálculos, esta persona tendría que vivir 106 años para pagar todo el monto a un ritmo de 5% mensual.

 

 

Caso 2. Un jubilado de 74 años, que haya contratado los servicios entre el 2000 y el 2009 y que haya retirado el equivalente a 150 UF -$4.507.554 aproximadamente-, con un aporte inicial de 2.274 UF, pasaría de cobrar una renta vitalicia mensual de $364.234,60 aproximadamente, a una de $345.902,66. Según los cálculos, a un ritmo de pago de 5% mensual de la renta vitalicia, esta persona, cuya expectativa de vida según las aseguradoras es hasta los 87 años, tendría un plazo de 21 años para completar el pago, es decir, hasta sus hipotéticos 95 años.

 

 

Caso 3. Un jubilado de 68 años, que haya contratado los servicios entre el 2010 y el 2021 y que haya retirado el equivalente a 150 UF -$4.507.554 aproximadamente-, con un aporte inicial de 2.545 UF, pasaría de cobrar una renta vitalicia mensual de $355.519,41 aproximadamente, a una de $337.788,52. De acuerdo con los cálculos, esta persona se encontraría en el segmento con más posibilidades de poder devolver mayor cantidad del dinero que se le entregaría, aunque no completo. Se calcula que esta puede vivir 18 años más, pero a un ritmo de pago de 5% mensual de su renta vitalicia, demoraría 21 años en cancelar el monto completo.

El traspaso a las empresas aseguradoras

Se debe partir del principio de que las personas que toman rentas vitalicias deben estar pensionadas. En Chile los hombres se pensionan a los 65 años y las mujeres, a los 60. Es decir, todos los clientes de estas empresas son adultos mayores.

Luego, contar con una renta vitalicia -porque se contrató tal servicio con una empresa de seguros- no es lo mismo que tener el dinero en una empresa de fondos previsionales. Así lo explicó Flores: «Lo que uno hace es que ahorra a lo largo de la vida en una AFP, con ese monto cotiza en distintas compañías de seguro. Allí analizan el ahorro acumulado de la persona y la expectativa de vida que tiene dado el año en que nació y le ofrecen una pensión vitalicia. La persona traspasa el monto ahorrado en la AFP a la empresa y a cambio obtiene el servicio mediante el cual recibirá una pensión mientras viva, pero ese dinero que traspasas ya no es tuyo, es de la empresa».

Las aseguradoras, explicó, lo invierten, precisamente para garantizarse tener retorno con el que luego puedan garantizar el pago de esas mismas rentas vitalicias. «Esa plata no está disponible en una caja de fondos, sino que está toda invertida en cosas de largo plazo. Un jubilado con renta vitalicia no tiene un monto ahorrado a su nombre, lo que tiene es un contrato en el que una empra se comprometió a pagarle una pensión de por vida, ese es el negocio», señaló el especialista.

La economista Cifuentes fue enfática en rechazar el proyecto. «Esto es un robo a un sector de la empresa privada. Es gravísimo. En un contrato de renta vitalicia la compañía de seguros asume el riesgo de longevidad de esa persona, pero ahora el legislador le estaría diciendo a esas empresas: ‘devuélvale plata al jubilado, él se la va a empezar a pagar, 5% cada mes, pero si se muere y no ha pagado su deuda usted perdió señor compañía de seguro», explicó.

Vea el texto completo del Proyecto de Ley de Retiro de Fondos Previsionales y Anticipo de Rentas Vitalicias

¿Por qué sería peor este segundo adelanto de rentas vitalicias que el primero?

De aprobarse en el Senado el proyecto de ley en cuestión, esta sería la segunda oportunidad en lo que va la crisis por el Covid-19 en la que se autorizaría un retiro de las rentas vitalicias.

La primera vez se dio en conjunto con la aprobación del tercer retiro de fondo de pensiones, en abril de este año.

«La forma de hacerlo en esta ocasión es muy distinta a la primera, porque aquella vez las compañías de seguro sacaban el dinero de las reservas técnicas, esa era la forma de hacerlo. Ya era medio atentatorio, porque le significaba un problema de corto plazo a las empresas, pero se reducía la jubilación en forma proporcional, en forma permanente. Esta vez no es así», explicó Cifuentes.

La norma en la que se aprobó el adelanto en el pago de las rentas vitalicias por vez primera establecía que los pensionados podían adelantar el pago de sus rentas vitalicias «hasta por un monto equivalente al 10% del valor correspondiente a la reserva técnica que mantuviese en la respectiva compañía de seguros para cubrir el pago de sus pensiones, con un tope máximo de150 UF».

¿Cuál es la diferencia? En el proyecto de ley que pasó al Senado, el adelanto en el pago de las rentas vitalicias que puede solicitar el pensionado es del «10% de los fondos originalmente traspasados desde sus cuentas de capitalización individual a la respectiva compañía de seguros«, también con un máximo de 150 UF.

La otra gran diferencia es que en ese primer cobro adelantado, el pago de dichos dineros se imputaba «al monto mensual de sus rentas vitalicias futuras, a prorrata, en forma proporcional y en igual porcentaje que aquel que represente el monto efectivamente retirado».

«El anterior era un anticipo y la persona solicitaba una cantidad de dinero que estaba en función de la reserva técnica, en definitiva tenía un efecto inmediato de que a la persona le bajaba la pensión en el mismo porcentaje de lo que había retirado», explicó Claude, representante del gremio afectado.

Al ser consultado específicamente sobre este asunto Flores fue contundente: «Este es peor porque te obligan a prestarle plata a alguien sabiendo que en el fondo lo más probable es que no te la va a poder devolver».

Vea el texto completo de la Ley del Tercer Retiro de Fondos Previsionales y Anticipo de Rentas Vitalicias

El riesgo de demandas contra Chile

Chile, además de volverse poco confiable para futuras inversiones, arriesgaría como Estado ser blanco de demandas en instancias internacionales en caso de que el proyecto de ley, que ahora pasó al Senado, se apruebe en los términos en los que los diputados le dieron el visto bueno.

«Efectivamente en este caso hay un cambio radical del contrato de una renta vitalicia y por tanto las empresas de seguros, que generalmente son de capitales extranjeros, presentaron ya la denuncia ante el Centro de Disputas del Banco Mundial. Cuando un inversionista extranjero se ve afectado por una modificación legal que a su juicio es arbitraria y que le ha generado daños patrimoniales puede ir a reclamar a ese tribunal», explicó el economista del Instituto Libertad y Desarrollo, que también destacó el perjuicio de un posible aumento del riesgo país en Chile de llegar a aprobarse este proyecto.

La economista Cifuentes también manifestó su preocupación al respecto. «La credibilidad de Chile se va a ver tremendamente afectada. Un inversionista cuando quiere invertir en un país, mira las reglas de juego, el sistema tributario, las normas, en base a eso toma sus decisiones y lo que está ocurriendo acá es absolutamente inconstitucional, vulnera múltiples normas constitucionales y legales. Cuando para los parlamentarios eso es irrelevante, entonces el país tiene cero confiabilidad», advirtió.

Ambos especialistas coincidieron en que, aunque no todas irán a la quiebra, si habrá empresas aseguradoras más pequeñas cuya estabilidad económica quedaría muy en entredicho si el Senado le da luz verde al proyecto.

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