
Con la llegada de marzo, en menos de una semana el escenario presidencial sufrió un verdadero terremoto. El martes, la ahora exministra del Interior, Carolina Tohá, renunció para asumir una candidatura. El miércoles, en tanto, la ex Presidenta Michelle Bachelet, que era la mejor aspectada del oficialismo, declinó ir a una tercera aventura presidencial, abriendo la lucha interna entre las fuerzas de gobierno.
Con este nuevo escenario, el gerente general de la encuestadora Panel Ciudadano, Juan Pablo Lavín, asegura a El Líbero que «sin Bachelet se hace más difícil cohesionar al oficialismo, lo que podría derivar en candidaturas dispersas y una menor capacidad de reacción frente a la oposición». Asimismo, sostiene que es clave que Tohá logre capitalizar el respaldo que tenía Bachelet en la siguiente encuesta.
«Tohá tiene que sí o sí en la próxima encuesta marcar dos dígitos»
-¿Qué implica el ingreso de Tohá a la carrera presidencial?
-El ingreso de Carolina Tohá era un paso natural que estaba en todos los cálculos, sólo faltaba saber cuándo. Desde el punto de vista de las encuestas, vamos a notar un impacto inmediato, pero no por su ingreso oficial a la carrera, sino más bien por la bajada definitiva de la ex Presidenta Bachelet.
-¿Puede Tohá capitalizar el respaldo que tiene la ex Presidenta?
-La pregunta clave es cómo se redistribuirán los votos de Bachelet y si Tohá podrá capitalizar una parte significativa de ellos. El oficialismo aún no tiene un candidato. Con la bajada de Bachelet se ha mencionado a Tomás Vodanovic, Jeannette Jara, Macarena Ripamonti, Claudio Orrego, etc. El liderazgo de Bachelet se podría distribuir en cualquiera de ellos. Una de las gracias que tenía Bachelet era que lograba aunar a todo el oficialismo.
-¿Pero debería observarse un aumento en la aprobación de Tohá en las próximas encuestas?
-El apoyo actual de Michelle Bachelet está concentrado en “votantes habituales”, un perfil más politizado e ideológicamente definido que el elector promedio. Esto significa que las preferencias por Bachelet se redistribuirán principalmente entre candidatos de izquierda. El impacto será más evidente en las encuestas de lista cerrada, donde Bachelet desaparece y Tohá queda como opción. Lo más probable es que por lo menos la mitad de los votos de Bachelet se traspasen de forma automática a Tohá en las próximas encuestas, sin necesidad de un respaldo explícito de la ex Presidenta.
-¿Cuánto es un tiempo razonable para ver si Tohá logra despegar en las encuestas?
-Las primeras encuestas que midan tanto el efecto de la candidatura oficial de Tohá como la bajada de Bachelet serán clave. La primera señal de cuánto del apoyo de Bachelet logra captar Tohá será determinante. Si el 20% o 15% que estaba marcando Bachelet se distribuye más hacia un candidato del PC o el FA, uno podría decir que no prendió. Entonces independiente del tiempo, porque sabemos que es una carrera larga, la primera señal es fundamental. La primera encuesta sin Bachelet tiene que mostrar que ese capital sí se trasladó a Tohá.
–¿Y para eso tiene que marcar 10%? ¿Cuánto?
– Carolina Tohá tiene que sí o sí en la próxima encuesta marcar dos dígitos.
«La posibilidad de que un candidato de gobierno gane la elección ya era baja, sin Bachelet se reduce aún más»
-¿Cuánto afecta las posibilidades del oficialismo que la ex Presidenta Bachelet haya decidió no competir finalmente?
-La posibilidad de que cualquier candidato del gobierno gane la elección ya era baja, pero sin Michelle Bachelet, quien tenía la mayor capacidad de movilización y apoyo dentro del oficialismo, la probabilidad de triunfo se reduce aún más. Ahora, el margen de victoria en la elección presidencial es irrelevante en términos del Poder Ejecutivo: ganar con 50% +1 voto o con una amplia ventaja no otorga más atribuciones al cargo. Sin embargo, donde sí tiene un impacto crucial es en la capacidad de movilización de cada candidato(a) para su lista parlamentaria.
-¿Queda dañada también la posibilidad de un buen resultado parlamentario del oficialismo? ¿Cómo afecta eso la continuidad que busca darle el Presidente Boric a su gobierno y esta eventual alianza que iría desde la DC hasta el PC?
-Para el oficialismo, el verdadero desafío no es solo la elección presidencial, sino la parlamentaria. Saben que la probabilidad de ganar La Moneda es baja y que su éxito depende más de errores de la contraparte que de aciertos propios. Sin embargo, el oficialismo no se juega solo la continuidad del gobierno, sino que también el equilibrio de fuerzas en el Legislativo. En este contexto, Bachelet no sólo era la mejor carta por su nivel de apoyo popular, sino porque su liderazgo facilitaba la unidad de los partidos en torno a una candidatura única y, más importante aún, en una lista parlamentaria única. Sin Bachelet se hace más difícil cohesionar al oficialismo, lo que podría derivar en candidaturas dispersas y una menor capacidad de reacción frente al avance de la oposición.
–¿Recuerda que en el pasado una coalición no haya enfrentado una elección con la carta a la que por lejos mejor le va en las encuestas?
-Históricamente, las coaliciones han tratado de presentar a sus figuras más competitivas en las elecciones presidenciales, pero esto no siempre es suficiente ni garantiza el éxito. Aún queda un largo camino por recorrer y las dinámicas políticas pueden cambiar drásticamente. Un ejemplo claro es lo ocurrido hace cuatro años: en marzo de 2021, los candidatos que lideraban las encuestas eran Lavín, Jadue y Jiles. Ninguno de ellos llegó siquiera a la primera vuelta presidencial.
-¿Cómo influye este escenario a la oposición? ¿Si Tohá llegara a primera vuelta representa una amenaza en el electorado de centro para la candidatura de Matthei?
-En nuestras mediciones, Evelyn Matthei no enfrenta grandes dificultades en escenarios de segunda vuelta. Hoy su mayor desafío es la competencia dentro de su propio sector, en primera vuelta.
-¿Pero si el oficialismo hace una primaria y llega con un candidato único, no es un riesgo para la oposición ir con tres o cuatro candidatos?
-Es muy baja la probabilidad de que el oficialismo gane la presidencial. Mas que depender del oficialismo depende de un autoboycot de la oposición. Pero ir con tres candidatos, en el sistema que sea, en el país que sea, es un movimiento arriesgado. Lo más probable es que alguien de derecha llegue a la segunda vuelta, pero el desgaste que se da en la primera vuelta en esta competencia y después intentar traspasar esta votación al candidato que gana la primera vuelta, es complicado.
-¿Y eso podría podría poner en riesgo la posibilidad de la oposición de un triunfo en segunda vuelta?
-Independiente del contexto de que está todo dado para que gane la oposición, la posibilidad de que tengamos una segunda vuelta con dos candidatos de oposición es muy baja, muy complicado. Carolina Tohá tiene un piso bien bajo, pero está partiendo. Es muy distinto el escenario si ella gana una primaria. Se vería una candidata bastante más competitiva. Ahora, lo que se juega en esta elección también es la parlamentaria y eso desemboca en que el oficialismo tenga un candidato único y una lista parlamentaria y en eso está fallando la oposición.
«Para Matthei, Kaiser representa un peligro bastante mayor que Kast»
–Matthei lanzó un paquete de medidas para un eventual gobierno. ¿Se está apresurando mucho en dar estos pasos o debe salir a mostrar cosas para evitar el desangre hacia Kast o Kaiser?
-Ella es la candidata mejor aspectada por ya más de un año. Desde febrero del año pasado no ha soltado el primer lugar en cualquier encuesta. Y ya hace un tiempo que tiene un equipo formado que está trabajando en propuestas y creo que es positivo para ella que las pueda empezar a mostrar. Es un gesto de un líder que sabe que tiene una gran posibilidad de llegar a la presidencia. Creo que hace bien al enfocarse en propuestas y visión de país, más que esta pelea con Kaiser y Kast, pero siempre teniendo ojo con que alguno de ellos dos le pise los talones, y en este caso podría ser Johannes Kaiser.
-¿El principal riesgo para Matthei es hoy Kaiser?
-En este momento, Johannes Kaiser está en un boom, principalmente porque es una persona que, a diferencia de los demás candidatos, tanto de oposición como de oficialismo, es de los menos conocidos. Kaiser todavía tiene potencial de crecimiento en gente que no lo conoce. Y la gente que menos lo conoce son votantes obligados, que suelen verse atraídos por este tipo de liderazgo más antisistema. Entonces, hoy, para Matthei, Kaiser representa un peligro bastante mayor que Kast, que ya es rival conocido.
-¿Cómo puede contrarrestar Matthei la arremetida de Kaiser?
-Kaiser sigue creciendo muy fuerte, pero tiene muy poco arraigo en las mujeres, y esa es una fortaleza de Matthei. Lo que debiera hacer ella es resaltar este liderazgo femenino, por ejemplo, ahora aprovechando el 8-M.
