Argentina realizó este domingo elecciones parlamentarias en las que el gobierno de Alberto Fernández sufrió un duro golpe tras el triunfo de la oposición de centroderecha Juntos por el Cambio frente a la alianza peronista Frente de Todos, del presidente y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Más de 34 millones de argentinos fueron los que eligieron a 127 diputados nacionales en todo el país, los que representan la mitad de las bancas de la Cámara de Diputados, y 24 senadores nacionales en ocho provincias, el equivalente a un tercio de la Cámara Alta.
Para Karina Mariani, periodista y politóloga argentina, el panorama es muy complejo, porque sumado a la inestabilidad política y económica, «con estas elecciones el gobierno perdió el control absoluto que tenía del Senado y eso es un golpe muy fuerte para Cristina Fernández de Kirchner», asegura en el programa radial Mirada Líbero en Agricultura.
Duro golpe, además, porque el conflicto mapuche que hoy afecta a la Macrozona Sur de Chile y a la Patagonia en Argentina cobró sus efectos en las recientes elecciones. La periodista argentina explica que estos grupos indigenistas son la base del relato kirchnerista. «La persona que se encarga del Instituto de asuntos indigenistas está absolutamente comprometida con los reclamos mapuche, los apoya y de hecho ha otorgado tierras, que la justicia le ha dicho que no tiene que otorgar».
[LA MIRADA LÍBERO] Karina Mariani sobre conflicto mapuche en Argentina: «La Cámara de Diputados y la de Senadores va a aprobar una ley que se viene renovando desde el 2006, que impide que se desalojen las usurpaciones indígenas». #LAMIRADALIBERO pic.twitter.com/nSJ2iId7R4
— El Líbero (@elliberocl) November 15, 2021
Sin ir más lejos, dice Mariani, «la persona que está a cargo de la parte de territorio, lleva a indigenistas a las usurpaciones y les brinda apoyo logístico y jurídico». Continúa la periodista argumentando que en el kirchnerismo «no tienen anticuerpos» para enfrentar un estallido tan fuerte del conflicto mapuche pocos días antes de las elecciones, «porque es parte de ellos, son sus aliados», asevera. Por ello, señala que el tema mapuche afectó los resultados de estas elecciones legislativas, al agudizar las contradicciones en las relaciones internas del gobierno.
«Acá hay que pensar que un amplio sector de población está pidiendo que el Estado ejerza su rol de control y que la fuerza de seguridad proteja a los ciudadanos», subraya. Sin embargo, para Karina Mariani es impensable que en Argentina se establezca un Estado de Excepción similar al que se aplica hoy en Chile en cuatro provincias de la Macrozona Sur.
En el último tiempo ha sido muy usual ver en la Macrozona Sur chilena ataques incendiarios, robos, tráfico de droga, tráfico de armas y robo de maquinaria agrícola, entre otros, algo muy parecido a lo que pasa en la Patagonia, de acuerdo con el relato de Mariani. En la Araucanía opera la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) y en Argentina la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), y la politóloga ve mucha similitud en ambos conflictos.
«La conexión de los líderes y las motivaciones que tienen que ver con estos movimientos sociales de corte indigenista a lo largo de toda la región, es absoluta. No podemos desconectar lo que pasa en Chile, de lo que pasa en Argentina, porque hay una conexión muy fuerte». Lo que es distinto a una coordinación, aclara, ya que «es difícil hablar de una coordinación cuando los grupos son tan poco orgánicos, y tienes a tanta gente actuando».
De acuerdo con Mariani, en Argentina «el kirchnerismo no podría permitirse decir que son ataques terroristas cuando la cantidad de barbaridades que han hecho lo ameritan«. Obviamente en Chile, sostiene, el conflicto escaló mas rápido, y «la población que se suscribe al movimiento indigenista es mucho mayor, pero es cierto que en nuestro país ha ido escalando cada vez más».
Explica que Argentina tiene diversas leyes que a lo largo de la historia fueron sumando un colchón jurídico para estos reclamos, y ahora mismo «con todo el rechazo que produce el conflicto mapuche en Argentina la Cámara de Diputados va a aprobar una ley que se viene renovando desde el 2006, que impide que se desalojen las usurpaciones indígenas».
En palabras de Karina Mariani el conflicto mapuche argentino es un tema político y una bandera de lucha que ha tomado la izquierda en su país, por eso ve con pesimismo que existan acuerdos entre Argentina y Chile para enfrentar el conflicto indígena.
La comunicadora advierte que Aníbal Fernández, el ministro de Seguridad, no es un funcionario que se va a meter de lleno en el conflicto mapuche, porque insiste en que «eso es ir hoy día contra el núcleo duro del votante kirchnerista». «No se va a ver un reconocimiento del conflicto, ni de la conectividad entre ambos países. Por más que se muevan, no podrían hacer nada, porque estos grupos armados son la base de su relato», concluye.
