El subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, compareció el martes en la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados y entregó antecedentes sobre el avión de la aerolínea estatal venezolana Conviasa, con la matrícula YV3533, que aterrizó el pasado 22 de junio en Santiago. 

En su intervención, Monsalve despejó algunas de las dudas que persistían sobre la aeronave. Por ejemplo, entregó detalles sobre el origen de los pasajeros y su situación migratoria, así como datos sobre la nacionalidad de los tripulantes del vuelo; pero al mismo tiempo el subsecretario mostró desconocimiento sobre aspectos claves: la relación entre Emtrasur y Conviasa, el hecho de que esta última se encuentra sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos desde febrero de 2020, o la razón por la cual el promedio de equipaje en el vuelo Caracas-Santiago era de 5 maletas por persona. 

Se trató de un vuelo charter, es decir no sujeto a itinerario. “En la práctica estos son vuelos que están autorizados pero que se producen cuando se acumula la cantidad de pasajeros necesaria, o que la línea aérea considera necesaria, para hacer rentable el viaje”, explicó Monsalve. 

El subsecretario agregó que en Chile se permite hasta un máximo de 18 vuelos charter por operador en un año calendario y en el caso de Conviasa de los 18 vuelos ya ha realizado 13; especificó que los vuelos con estas características están fuera de las regulaciones establecidas en el memorándum de entendimiento sobre la relación aerocomercial que existe entre Chile y Venezuela, que se refiere a servicios con itinerario fijo.

“Particularmente, el vuelo YV3533 contaba con los seguros aprobados por la Junta de Aeronáutica Civil, por resolución N° 265 del 18 de marzo de 2022 hasta el 17 de diciembre de 2022. Además, contaba con las autorizaciones de sobrevuelo y aterrizaje por parte de la DGAC”, se leía en la presentación mostrada por el representante del Ministerio del Interior. 

Pese a las aclaratorias, la intervención de Monsalve omitió información y abrió nuevas interrogantes que se presentan a continuación: 

Monsalve desconoce la relación entre Conviasa y Emtrasur

“Desde ya partir diciendo que entre ambos no hay ninguna relación. Corresponden a empresas distintas”. De este modo Monsalve comenzó su intervención, al hacer alusión a la relación que existe entre Conviasa y Emtrasur, esta última empresa a la que pertenece el Boeing 747 Dreamliner, matrícula YV3531, que se encuentra retenido en Argentina por sus vínculos con organizaciones terroristas iraníes.

Más tarde en su intervención, y tras una pregunta del diputado Francisco Undurraga (Evópoli), Monsalve reitera: “Son empresas distintas. No hay antecedentes. A pesar de que hemos pedido antecedentes a la PDI y también a la ANI no hay antecedentes que ambas empresas sean parte de un grupo, o sean subsidiarias de una empresa matriz. No hay antecedentes recabados de que eso sea así”.

Sin embargo, desde que comenzó el escándalo en Argentina es sabido que Emtrasur es la filial de carga de Conviasa. 

Emtrasur fue creada por decreto de Nicolás Maduro, publicado en la Gaceta Oficial de Venezuela (equivalente al Diario Oficial) N° 42.011, del 19 de noviembre de 2020. 

Allí se lee: “Decreto Nº 4.379, mediante el cual se autoriza la creación de una empresa del Estado, bajo la forma de sociedad anónima, que se denominará ‘Empresa de Transporte Aéreocargo del Sur, S.A.’, pudiendo utilizar a todos los efectos la denominación de (EMTRASUR), la cual estará adscrita al Ministerio del Poder Popular para el Transporte a través del Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos, S.A. (CONVIASA)”.

El mismo decreto señala entre sus considerandos que Conviasa “debe establecer mecanismos para constituir unidades de negocio con carácter empresarial que le permitan desarrollar actividades relacionadas con la prestación del servicio de transporte de carga aérea y correo postal” y, al mismo tiempo, mandata al presidente de Conviasa a “realizará los trámites necesarios para elaborar y protocolizar el Acta Constitutiva y los Estatutos de esta sociedad mercantil”. 

¿Cuál era la carga? Cinco maletas por persona

De acuerdo con la información entregada por Monsalve, el vuelo que aterrizó a las 14:30 horas en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez transportó a 89 pasajeros y 17 tripulantes. El mismo avión despegó con rumbo a Caracas a las 17:30 horas del mismo 22 de junio con 135 pasajeros y los mismos 17 tripulantes.

Durante la ronda de preguntas, el diputado Undurraga señaló que “llama poderosamente la atención que el promedio de maletas del viaje de venida a Chile son cinco maletas por persona”. Esto, de acuerdo con información que habría recibido de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). “Creo que la gente viene más bien a instalarse a la larga que a la corta”, sostuvo.

Misma inquietud que manifestó la diputada Gloria Naveillan (Republicanos) y el presidente de la Comisión de Defensa, Andrés Jouannet (Ind.), quien consultó si existen restricciones con respecto al número de maletas que puede llevar un pasajero, en particular en un charter. “De verdad que esto de cinco maletas por persona me dejó francamente asombrada. Tiendo a pensar que es gente que se venía a vivir al país. Nadie viaja con cinco maletas para hacer turismo”, afirmó Naveillan. 

Y si bien Monsalve reconoció que se trata de un cuestionamiento “natural”, aseguró que la única carga que traía el avión eran las maletas de los pasajeros. “No hay carga de otra naturaleza. Es natural el cuestionamiento, lo que sí puedo decir es que toda la carga que ingresó a Chile, como la que salió en el vuelo que regresó a Caracas, pasó por nuestro servicio de aduanas y por tanto fue fiscalizado por Aduanas de Chile y los pasajeros tuvieron la fiscalización de la Policía de Investigaciones”.

De los 89 pasajeros que ingresaron a Chile, 79 eran de nacionalidad venezolana: 3 con permanencia transitoria en el país, 71 con residencia temporal y 5 con residencia permanente. Asimismo, el avión también traía a un cubano con residencia temporal, a dos dominicanos con residencia transitoria; y a 7 chilenos.

La tripulación que no se bajó del avión

Monsalve aseguró que los 17 tripulantes de la aeronave eran todos de nacionalidad venezolana. Con respecto a esto, los legisladores presentes en la comisión llamaron la atención sobre si este número de tripulantes se corresponde a un vuelo de este tipo. Asunto que no fue mencionado por el subsecretario.

Lo que sí señaló Monsalve es que la “tripulación no descendió del avión” entre las 14:30 horas y las 17:30 horas, período en el cual estuvieron en Chile, sin dar explicaciones sobre por qué ocurrió esto.

Otra duda que quedó planteada es si parte de los tripulantes del avión de Emtrasur, quienes se encuentran retenidos en Argentina, habrían venido antes a Chile, en alguno de los vuelos charter previos mencionados por el subsecretario. 

La inquietud con respecto a los tripulantes surgió porque en el caso argentino la tripulación estaba conformada por 19 personas: 14 venezolanos y 5 iraníes. 

Entre los iraníes estaba el piloto, identificado como Gholamreza Ghasemi, integrante de la organización Al Qud, e imputado el 21 de junio en el país trasandino por ser sospechoso de terrorismo.

“No tenemos ninguna alerta de ninguna amenaza de esa naturaleza”, aseguró el subsecretario ante una “eventual amenaza terrorista extranjera”.

Además, también existen antecedentes, dados a conocer por El Líbero, de un informe confidencial argentino que vincula a tripulantes del avión retenido allá con actividades de “ciber inteligencia a favor de Boric”. Asunto por el cual el diputado Johannes Kaiser preguntó sobre si se pensaba iniciar una investigación de oficio. 

Monsalve contestó: “La verdad es que no hay ningún fundamento para que el Estado chileno, alguna institución del Estado chileno, inicie una investigación de oficio (…). No ha habido alarma de que se esté cometiendo un delito, ni de que haya amenaza para nuestro país”.

“El Estado no ha considerado que haya un fundamento para vincular ambos vuelos y tampoco ha detectado en el caso de los vuelos que han aterrizado en Chile de la aerolínea Conviasa algún hecho que pueda ser considerado delito o irregular”, apuntó también. 

Conviasa en la lista negra de Estados Unidos

La información pública, disponible en la web del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, indica que “la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos identificó a la aerolínea estatal venezolana Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos, SA (CONVIASA) como sujeta a sanciones”. Una decisión informada el 7 de febrero de 2020 y que persiste hasta hoy. 

Tales sanciones fueron impuestas al considerar que el régimen de Maduro utilizaba la aerolínea estatal para “trasladar a funcionarios corruptos” a destinos como Corea del Norte, Cuba e Irán con el fin de “impulsar el apoyo a sus esfuerzos antidemocráticos”.

Sin embargo, al ser consultado sobre este asunto Monsalve respondió: “No tengo antecedentes de esa sanción (…). No tengo antecedentes, lo reitero, de que la empresa tenga alguna sanción por parte de Estados Unidos pero me comprometo a reiterar esa consulta y poder reafirmar lo que estoy diciendo ante la comisión a través de un escrito”.

Lo que sí admitió Monsalve es el origen iraní de la aeronave. Según sus informes, el mismo avión perteneció antes a las compañías aéreas Virgin Atlantic, Al-Naser Airlines y Mahan Air. 

“Ahí es donde se produce el vínculo respecto a la situación de un avión con tripulación iraní que habría aterrizado de manera irregular en la República Argentina. Aquí no hay tripulación iraní, no hay pasajeros iraníes”, dijo Monsalve. 

El avión con la matrícula YV3533 fue transferido por la aerolínea iraní Mahan Air a Conviasa el 15 marzo pasado.

Sobre Mahan Air pesan sanciones del Departamento del Tesoro desde octubre de 2011, pues se le acusaba de «proveer ayuda financiera, material y tecnológica» a la fuerza Al Quds, el grupo élite de la Guardia Revolucionaria Iraní especializada en operaciones de inteligencia y colaboradora de Hezbollah, y también por trasladar agentes, armas y fondos de forma secreta en sus vuelos. 

La implicancia de esto, según explicó a El Líbero Andrei Serbin Pont, experto en Defensa y Seguridad, director de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), es que cualquier proveedor de servicios que dé soporte a esa aeronave “corre el riesgo de que después sean afectados ellos mismos por las sanciones, que no puedan, por ejemplo, comerciar con otras aerolíneas norteamericanas. Entonces, el que tenga algún tipo de interacción comercial con Conviasa puede estar sujeto, a futuro, de verse afectado por las sanciones”. 

En la práctica, esto significa, por ejemplo, que los proveedores de combustible “quizás, el día de mañana, no le puedan vender a American Airlines o a United porque le proveyeron a Conviasa”.

De hecho, la aeronave de Emtrasur no logra abandonar en primera instancia el Aeropuerto Internacional Ezeiza, en Buenos Aires, porque ni la petrolera estatal argentina YPF, ni Shell quisieron venderle combustible.

Más preguntas para Monsalve

Hubo otras preguntas que quedaron en el aire, y que el subsecretario Monsalve se comprometió a responder la próxima semana, cuando nuevamente asista a la Comisión de Defensa Nacional. 

Por ejemplo, el diputado Miguel Ángel Becker (RN), quiso saber sobre la presencia de computadores en el equipaje, si es que acaso el avión fue revisado completamente por parte de la unidad de seguridad de la Fuerza Aérea de Chile con cámaras térmicas que permitan identificar la presencia de más personas una vez que se han bajado los “pasajeros oficiales”, o si se hicieron chequeos con la Interpol.

Y Jouannet preguntó por qué Conviasa suspendió el vuelo que tenía previsto entre Caracas y Santiago una vez que se dio a conocer la actividad fiscalizadora de la Cámara de Diputados sobre el tema. 

Además hizo un punto: “En este país hoy día hay dos carteles mexicanos instalados y el Tren de Aragua, y están instalados con la institucionalidad vigente de seguridad (…). Usted mismo entregó la información de su presencia y entraron a este país con la institucionalidad en materia de seguridad que tenemos. Por tanto, cuando los parlamentarios levantan esta información lo hacen fundamentalmente porque todos estamos hoy día poniendo la alarma para que no nos siga ocurriendo lo que usted mismo denunció”. 

Para la próxima semana, quedó el compromiso del subsecretario de asistir con representantes de la Junta Aeronáutica Civil, la DGAC, la PDI, Aduana y Migraciones.

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