Faltan dos semanas y media para el plebiscito constitucional, y la cercanía de la votación ha hecho que los ciudadanos abandonen la indecisión y comiencen a tomar postura entre las dos opciones en disputa.
En la encuesta Cadem de este domingo, el ‘A favor’ logró acortar de forma significativa la brecha con el ‘En contra’ y ya se encuentras a ocho puntos de distancia.
Para analizar los alcances de esta crucial elección, la economista Iris Boeninger tuvo de invitado en su podcast de El Líbero al empresario y ex subsecretario de Salvador Allende, Óscar Guillermo Garretón, quien hoy es parte de Amarillos.
Garretón: “La actual Constitución está debilitada, absolutamente perforada, como un queso suizo lleno de hoyos”
A juicio del ex dirigente del PS, a pocos días del plebiscito “hay mucha confusión en la gente, porque la gente está muy cansada de que se discuta tanto tiempo de la Constitución. Y ese es un gran peligro, porque al final mucha gente cree que votando ‘En contra’ hacen que no haya más discusión, y es exactamente al revés (…). La única manera de pararla es efectivamente votando ‘A favor’”.
“Si uno vota ‘En contra’, deja vigente una Constitución que la izquierda ha ninguneado durante años e incluso se la han saltado cuando quieren desde el Parlamento. Es una Constitución debilitada, absolutamente perforada, como un queso suizo lleno de hoyos”, agregó.
En la misma línea, se refirió a los riesgos que existen de que se inicie un tercer proceso si es que gana el ‘En contra’.
“El PC dice que después del 17 de diciembre veremos cómo seguir el tema constitucional, y que el pueblo diga… pero como siempre sienten que hablan a nombre del pueblo, es cuando el PC diga”, señaló, advirtiendo que “el hecho de que el PC diga que la quiere cambiar y no dé fecha, es un peligro”.
Sobre la postura planteada por el timonel del PPD, Jaime Quintana, de chutear el tema constitucional hasta 2030, Garretón señaló que eso equivale a decirle a un inversionista que tiene sus ojos en Chile “que mejor no invierta”.
Garretón: “Si estás en contra de la mala política y de esta democracia que ha perdido calidad y efectividad, tendrías que votar ‘A favor’”
El economista también fue consultado por la franja del ‘En contra’, que ha recibido críticas desde distintos sectores por difundir información falsa y por impulsar una “campaña del terror”.
“Los Rojas Vade y el pilucho que votaba desde la ducha han sido cambiados por otra cosa muy peligrosa, que es el falsear los datos. Se ha dicho que la propuesta perjudica a las mujeres, que la gente perderá los ahorros y que va a favorecer a los narcos”, dijo.
Asimismo, Garretón se refirió a los cambios al sistema político que incluye el nuevo texto, como el 5% mínimo de votación que debe tener un partido a nivel nacional para elegir parlamentarios.
“Nosotros tenemos en Chile 23 partidos, de los cuales en esos micropartidos tenemos parlamentarios elegidos con un 1% de los votos. Y no se ponen de acuerdo y además se cambian de partido y se llevan su dieta y su cargo de diputado y su voto para votar cualquier cosa. Bueno, eso cambia con la nueva Constitución, pero no con la antigua”, sostuvo.
“O sea, si estás en contra de la mala política y de esta democracia que ha perdido calidad y efectividad, tendrías que votar ‘A favor’, porque va a haber mucho menos partidos políticos y eso garantiza mayor posibilidad de acuerdos, garantiza una gobernabilidad, una estabilidad, y también la disminución de los parlamentos (…). La nueva Constitución es la única que abre la posibilidad de mejorar la política, la otra te condena a congelar la política como está y no lloremos después si la política no nos gusta”, agregó.

Bien
Muy de acuerdo con lo explicitado por Sr.Garreton. es de toda credibilidad y acertiva reflexión .
Lo que plantea el entrevistado tiene mucha lógica pero la confusión o ignorancia respecto a los contenidos se ha visto incrementada por los planteamientos derechamente falsos de una franja en particular en lugar de contribuir a una decisión en conciencia. Toda una estrategia que puede llevar a que muchos voten equivocadamente, no por convicción.