Sin turnos ni vacuna como condición. Esa es la fórmula que propone la organización Escuelas Abiertas para el completo retorno de los niños a las aulas que, en muchos casos, no han pisado sus establecimientos desde el inicio de la crisis sanitaria o deben asistir de forma intermitente. Un grito desesperado del grupo de padres y apoderados que se enfrenta con la medida del Ministerio de Educación (Mineduc) que defiende el metro de distancia entre los estudiantes o, en su defecto, la vacunación de la mayoría. 

Las alentadoras cifras de la pandemia en el país vinieron acompañadas de una serie de cambios y la disminución de las restricciones. Tras la eliminación del Estado de Excepción Constitucional –a partir del viernes 1 de octubre– y la ampliación de la vacunación en menores entre 6 y 11 años, la autoridad permitió quitar los aforos en todas las etapas del Plan Paso a Paso para las salas de clases solo si el 80% del nivel está vacunado. De lo contrario, se deberá mantener un metro de distancia entre cada estudiante. 

A pesar del avance en las libertades, y según los datos del Ministerio de Educación, 88% de los establecimientos están abiertos, mientras que el 12% todavía sigue cerrado (1.898). Tras un mes, y luego de que el 31 de agosto la Superintendencia de Educación emitiera el dictamen que obliga a la reapertura de los colegios, se dio inicio a un proceso de fiscalización para sancionar a aquellos que permanezcan cerrados. Y es que apenas se publica la normativa comienza a regir de forma inmediata, por lo que ante el incumplimiento, las multas aplicadas por el organismo podrían alcanzar las 1000 UTM, es decir, cerca de 52 millones de pesos.  

“Los colegios deben estar abiertos y disponibles para sus familias y es por eso que junto con los apoyos, los recursos y las asesorías; la Superintendencia también ha iniciado procesos de fiscalización que podrían derivar incluso en sanciones respecto de los colegios que aún se mantienen cerrados”, explica el ministro de Educación Raúl Figueroa, en conversación con El Líbero.

En esta línea el representante del Mineduc valora la vuelta a clases presenciales y asegura: “Casi un 90% de los colegios abiertos están con actividades presenciales y los que faltan por abrir fundamentalmente se concentran en algunos municipios”. Respecto a ello, dice que se les ha entregado toda la ayuda y los recursos que están disponibles para facilitar el proceso de reapertura. Asimismo, advierte del proceso de fiscalización que ya inició la Superintendencia de Educación a aquellos establecimientos que aún permanecen cerrados: “Creemos que no hay nada que hoy justifique, salvo excepciones muy específicas, mantener cerrados estos establecimientos”. 

Asimismo, aclara que los casos de colegios sin clases presenciales están repartidos a lo largo del país, sin embargo dice que “tenemos algunas comunas que aún mantienen la totalidad de sus establecimientos cerrados, como por ejemplo Recoleta en la Región Metropolitana. También tenemos regiones que tienen el 100% de sus colegios abiertos”.

La cofundadora de Escuelas Abiertas, María Teresa Romero, recalca que no debe olvidarse que “aún hay más de 1.000 colegios cerrados en comunas como Recoleta, Lo Espejo y Arauco. Hay colegios que dicen estar ‘abiertos’ pero la realidad es que no lo están para los niños. Hablamos de educación presencial, no de que estén las puertas abiertas solamente”.

Según consigna una nota de El Líbero, hasta hace dos semanas de las 63 comunas que no han abierto ninguna escuela, 71% están gobernadas por la oposición. En la Región Metropolitana seguían sin concretar aperturas comunas como Santiago con Irací Hassler (PC), Recoleta con Daniel Jadue (PC), San Bernardo con Cristopher White (PS), Estación Central con Felipe Muñoz (Ind.-FA). En Valparaíso destaca el caso de Viña del Mar liderada por Macarena Ripamonti (RD); y en la Araucanía está el caso de Temuco con el alcalde Roberto Neira (PPD).

De acuerdo con lo proyectado por los alcaldes, cada establecimiento debía fijar sus lineamientos para el regreso. En el caso de la alcaldesa de Santiago proyectaba que tras Fiestas Patrias, al menos un tercio, volviera en algún nivel a la presencialidad.

El aforo en debate

Romero defiende la iniciativa de eliminar los aforos de forma «urgente»; considera que el distanciamiento físico no debiese ser un impedimento para que el curso completo asista: “Donde se pueda mantener la distancia de un metro entre cabeza y cabeza, que se haga, pero cuando no se pueda, debemos privilegiar que los niños puedan asistir a clases. Sin turnos, independiente del nivel de vacunación que tengan los niños”. 

En esta línea, agrega que la alta vacunación de adultos, las dosis de refuerzo y la vacunación con dos dosis desde los 15 años, ya entrega las condiciones suficientes para no dejar a los niños fuera de sus salas de clases.

En cambio, desde el Mineduc consideran que a medida que se aumente la vacunación, se puede dar paso a disminuir las restricciones. El ministro Figueroa asegura: “Otros países han optado por suprimir el distanciamiento al margen de la vacuna, pero no es el camino que hemos tomado. Además, tenemos la ventaja de que Chile cuenta con un proceso de vacunación masiva muy exitoso que nos diferencia también de otros países. Desde ese punto de vista creemos que es razonable compatibilizar el avance de la vacunación con la flexibilidad en el distanciamiento”.

Según lo establecido, no hay un aforo fijo para cada sala, sino que este es determinado por el espacio de cada aula y cuántos estudiantes puedan estar separados a 100 centímetros uno del otro. Si no caben todos los alumnos del curso, deberán dividirse en turnos. La asistencia presencial seguirá de forma voluntaria.

El secretario de Estado insiste en que a medida que los alumnos alcancen un alto nivel de vacunación se eliminará la restricción del metro de distancia que rige en las salas de clases lo que permitiría asegurar la presencialidad: “Hoy día por aplicación de esos aforos muchos establecimientos están obligados a alternar las jornadas. Algunos van un día, otros al día siguiente. Con esta actualización se va a permitir de manera gradual que esa alternancia ya no sea necesaria y, por lo tanto, los alumnos puedan ir todos los días lo que ciertamente es muy positivo porque –como es ampliamente compartido por toda la evidencia– la presencialidad y la continuidad del proceso educativo presencial son muy importantes”. 

1.549.683 niños entre 6 y 11 años forman parte de la población objetivo de la campaña de inoculación contra el Covid-19. Según consigna el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (Deis), hasta la fecha los inoculados se acercan al 15%. En tanto, el avance de la vacunación entre los menores entre 12 y 17 años llega casi al 79%.

La medida del Mineduc no es suficiente para Escuelas Abiertas. Romero enfatiza en que la educación presencial es esencial y que la privación de esta atenta contra la salud integral de los niños, niñas y adolescentes. “Las escuelas deben estar siempre abiertas para ellos, sin importar la vacunación, la fase del Plan Paso a paso, ni los aforos”.

Sobre la fiscalización de las medidas sanitarias dentro de los colegios, el ministro dice que apuntan a verificar que se cumplan con las exigencias sanitarias que permiten recibir a los alumnos. Además, destaca que se ha creado una «cultura de cumplimiento de protocolos» dentro de las comunidades educativas como las cuadrillas sanitarias en las escuelas, el comportamiento de los alumnos, docentes y asistentes de la educación. “Tienen un alto compromiso con llevar adelante la implementación de los protocolos sanitarios que es lo que permite darle posibilidad al proceso educativo presencial y, en ese sentido, las comunidades educativas han incorporado a su cultura el cumplimiento estricto de estos protocolos”, enfatiza.

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