No es menor la molestia que se ha generado en círculos diplomáticos en las últimas semanas. ¿La razón? Por un lado, el Ministerio de Relaciones Exteriores, cartera a cargo de Alberto van Klaveren, le comunicó oficialmente a varias misiones, embajadas y consulados que debido al déficit presupuestario no podrán enviarles los dineros complementarios para cubrir los gastos operacionales presupuestados de los últimos meses del año; mientras que, por el otro, faltando sólo seis meses para el fin del gobierno, la Cancillería nombró a un nuevo representante de Chile ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), operación que podría costar más de 100 mil dólares.
La información sobre la negativa a enviar los recursos faltantes la ofrecieron a El Líbero personas vinculadas al Minrel que pidieron mantener sus nombres en reserva. Lo referente al nombramiento de Tomás Pascual como representante ante la OEA, que ya era una secreto a voces desde hace semanas en esa cartera, lo dio a conocer ayer la propia Cancillería mediante un comunicado.
Advierten que algunas representanciones en el exterior quedarán sin recursos para pagar los servicios
Varias embajadas, consulados y misiones chilenas caerán en déficit en el último trimestre de este año para cubrir sus gastos de operaciones debido a que la Cancillería no tiene recursos para completar los fondos que requieren, aseguran a este medio miembros de la diplomacia.
«Dada la precaria situación financiera que afecta el presupuesto del ministerio, no existe actualmente posibilidad de realizar transferencias de fondos complementarios». En estos términos está redactado un comunicado tipo firmado por el jefe de la División de Finanzas y Presupuesto de la Cancillería, Pablo González, que se envió durante las últimas semanas a algunas representaciones chilenas en diversas partes del mundo.
En ese mismo documento se indica a los afectados que el Minrel hizo la solicitud de recursos a la Dirección de Presupuestos, pero que no han recibido respuesta.
«Esto nunca había pasado en el ministerio y definitivamente va a dañar la imagen del país en el exterior. Imagínese una misión o un consulado que no pague sus consumos, que no pague la luz, es dar la señal de ser un país atrasado», dice a El Líbero un diplomático con más de 20 años en el servicio exterior, que asegura que este es un hecho sin precedente.
Otro consultado indica que las representaciones afectadas ya habían sido objeto de otros recortes durante el año, pero que este último ya dejará a algunas en números rojos. «Desde el año pasado han habido restricciones presupuestarias. Normalmente los recortes eran en gastos de representación -que son los dineros que se destinan para hacer invitaciones, comidas, cócteles-, pero en este caso son dineros para el pago de servicios: agua, luz, gastos comunes, aseo, materiales de oficina, insumos», explica.
«Normalmente la Dipres consultaba a la Dirección de Finanzas de Cancillería en dónde se podía recortar, ahora recorta nomás, sin preguntar. Ante estas solicitudes lo que solía ocurrir era que efectivamente iban a complementar o suplementar los fondos. Sin duda hay una crisis presupuestaria en el gobierno», agrega otro embajador.
Consultados sobre esta situación, desde el Minrel indican a El Líbero que “es de conocimiento público que existe un contexto de restricciones presupuestarias que afecta a todas las secretarías de Estado, no sólo a la Cancillería. En el marco de esta situación general, se han tomado medidas sistemáticas de austeridad, así como medidas preventivas, cuyo objetivo es garantizar la operación de nuestras embajadas y consulados, también durante el cuarto trimestre de este año”. Cancillería asegura que “estas medidas han sido informadas oportunamente a nuestras misiones en el exterior”.
«El nombramiento de un nuevo embajador ante la OEA a estas alturas no es más que un favor político»
Estas denuncias coinciden con el nombramiento de Tomás Pascual como embajador de Chile ante la OEA. El anuncio generó ruido en el mundo diplomático, sobre todo a la luz de la precaria situación financiera que el Minrel asegura estar atravesando y de que ya la representación en ese organismo internacional venía siendo manejada por el segundo a bordo. Quienes han levantado su voz de queja aseguran que esto pudo mantenerse así por seis meses más, hasta el cambio de gobierno, y ahorrarle al Estado varios miles de dólares.
El cargo en cuestión quedó vacante hace unos tres meses cuando Sebastián Kraljevich renunció para trabajar directamente en la OEA como secretario para el fortalecimiento de la democracia. Este paso también generó críticas, pues la norma es que quienes forman parte de representaciones permanentes de alguno de los Estados no pueden dejar las labores de sus respectivos países e incorporarse inmediatamente a la nómina del organismo.
Kraljevich fue una de las piezas fundamentales en la campaña de Boric, quien lo nombró embajador y lo designó a la cabeza de la misión en la OEA el 1 de abril de 2022, menos de un mes después de haber asumido como Presidente.
«Lo que ocurre en estos casos es que asume el encargado de negocios. Si eso ya venía ocurriendo desde hace un par de meses, bien podía extenderse hasta marzo. El nombramiento de un nuevo embajador ante la OEA a estas alturas no es más que un favor político, que representa un desembolso enorme del dinero al país. El solo flete no debe ser menor a 30.000 dólares, más el sueldo millonario que el Estado hubiera podido ahorrarse, que es de unos 20 mil dólares mensuales por seis meses», advierte a El Líbero un diplomático que pidió mantener su nombre en reserva.
Otra persona al interior de la Cancillería dice que «el nombramiento implicaría un desembolso de más de 100.000 dólares en sueldo por estos seis meses, más la posibilidad de hacer contactos en Washington que le permitan a Pascual conseguir pega para cuando cambie el gobierno».
Cancillería expone otras razones para el nombramiento. “Durante el último trimestre de este año Chile asumirá la presidencia del Consejo Permanente de la OEA, tarea que debe ser desarrollada por un jefe de Misión que sea titular en el cargo. En este contexto, y para dar cumplimiento a un compromiso internacional, es imprescindible contar con un embajador representante permanente ante la OEA”, indican a El Líbero.
Actual embajador ante la OEA era defensor público durante el estallido y representó a personas acusadas por saqueos
El recién nombrado embajador ante la OEA se desempeñaba como jefe de la División de Derechos Humanos del Minrel. Fue nombrado embajador y destinado a ese cargo por el Presidente Boric dos meses después de haber llegado a La Moneda, el 16 de mayo de 2022.
Pascual es abogado de la Universidad de Chile. Cursó sus estudios entre 2004 y 2008, según indica en su cuenta en Linkedin, lapso en el que el Presidente Boric estudiaba esa misma carrera en esa misma institución.
De acuerdo con otros datos que publica en esa misma red social, fue jefe de la Unidad de Derechos Humanos de la Defensoría Penal Pública entre marzo de 2018 y mayo de 2022, coincidiendo su labor con la época en la que ocurrió el estallido. Precisamente mientras estuvo en este cargo se le encargo la defensa de personas que fueron denunciadas por haber protagonizado saqueos.
También fue abogado asesor del Ministerio de la Secretaría General de la Presidencia entre noviembre de 2016 y junio de 2017, durante el segundo mandato de Michelle Bachelet.
Pascual tiene además un master en Leyes y Derechos Humanos en el London School of Economics and Political Science y un diplomado en Derecho Internacional de los Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.
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Bueno, toda esta miseria moral está en el ADN de este gobierno y de este pdte