Poco después de las 09.00 horas comenzó la formalización de la exsubsecretaria de Carabineros, Javiera Blanco junto a otros tres exdirectores de la institución Eduardo Gordon, Gustavo González y Bruno Villalobos por el delito de malversación de caudales públicos. La audiencia se llevó a cabo por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago y la fiscal Ximena Chong.

En sobres con dinero en efectivo y depósitos bancarios por más de $42.138.000, Blanco habría hecho mal uso de gastos reservados de la institución entre enero de 2007 y febrero de 2010, durante el primer gobierno de Michelle Bachelet. Según precisó la fiscal Ximena Chong, la imputada se «apropió directa y personalmente de caudales públicos provenientes de gastos reservados de Carabineros en moneda nacional, con pleno conocimiento de que no le correspondía recibir esas sumas».

Asimismo, detalló que la «Subsecretaría de Carabineros no se encontraba entre las entidades autorizadas para recibir gastos reservados por la ley de Presupuesto del sector público con arreglo al Artículo tercero de la ley 19.863″.

Los delitos se habrían registrado entre el 1 de enero de 2007 y el 11 de marzo de 2011. Con más de cinco mil movimientos financieros, entre ellos ocho depósitos en billetes de $20.000 y $10.000. Según detalló la Fiscalía Centro Norte, los delitos comenzaron bajo la administración del fallecido director José Bernales y cada alto mando de Carabineros recibía cerca de $500 millones más US$90 mil solo en gastos reservados.

Pero, Blanco y los exdirectores no fueron los únicos imputados en esta formalización. Entre los otros tres convocados está el exfuncionario de la Dirección de Presupuestos (Dipres), Héctor Zúñiga, el coronel en retiro Iván Whiple, y el exjefe de Finanzas de Carabineros, Flavio Echeverría. Finalmente, Zúñiga fue castigado bajo la medida cautelar de firma mensual.

Tras las acusaciones de la Fiscalía, la abogada de la exministra de Justicia de Bachelet, Paula Vial, aseguró que «es, por lo bajo, un capricho del Ministerio Público, una obsesión o una persistencia en el error, rayana en la intencionalidad». Asimismo, dijo que «el delito de malversación no puede configurarse respecto a ella, existe una inaptitud típica que lo hace imposible».

«Luego de cinco años de investigación, 1.900 días en que no han logrado encontrar antecedentes que avalen sus imputaciones, decide contra viento y marea comunicar que se lleva a cabo esta investigación», agregó.