Una de las camionetas quemadas durante el atentado registrado en Collipulli el 7 de mayo

Mayo cerró como el mes más violento en lo que va de 2026 en la Macrozona Sur. Según el Indicador de Violencia e Impunidad de El Líbero, durante el mes se registraron ocho hechos violentos: siete en La Araucanía y uno en Biobío. La cifra supera los registros de enero, cuando hubo cinco casos; marzo, con cuatro; y abril, con siete. Febrero no anotó episodios.

El balance mensual contabiliza además 15 bienes afectados, 13 víctimas, 7 detenidos y 7 condenados relacionados con la Coordinadora Arauco Malleco. Más allá de los números, mayo estuvo marcado por un factor común: la relación directa entre los ataques y las intervenciones del Estado en Temucuicui.

El primer atentado ocurrió tras el operativo policial del 6 de mayo en Temucuicui, en la comuna de Ercilla. La diligencia, desarrollada por Carabineros con apoyo del Ejército en rutas exteriores, incluyó allanamientos en cuatro inmuebles y terminó con cinco detenidos –uno de ellos quedó en prisión preventiva–. La investigación apuntaba a delitos ocurridos durante 2025, entre ellos robos violentos de vehículos, atentados incendiarios, disparos injustificados y receptación de vehículos motorizados.

Horas después, durante la madrugada del 7 de mayo, un grupo de encapuchados atacó dependencias de la empresa Safco, en Collipulli, donde quemaron cuatro camionetas. Antes de huir, los sujetos dejaron un lienzo con una consigna alusiva al procedimiento realizado en Temucuicui. El Ministerio Público abrió una investigación para determinar el vínculo entre ambos hechos, mientras el Gobierno anunció una querella invocando la Ley Antiterrorista.

La tensión volvió a escalar durante la semana siguiente. Entre el 11 y el 17 de mayo, el Indicador registró cuatro hechos violentos en cuatro días, convirtiéndose en la semana más violenta del año hasta el momento. La secuencia comenzó con dos ataques armados contra Carabineros en Ercilla entre la noche y la madrugada del 12  y 13 de mayo: primero contra un punto fijo policial en el fundo San Ramón y luego contra la 6ª Comisaría de la comuna.

Ese mismo día 13, Carabineros realizó un nuevo allanamiento en Temucuicui. Según los antecedentes de la investigación, la diligencia estuvo vinculada tanto con los ataques ocurridos horas antes como con una causa previa por robos violentos, incendios y disparos injustificados. En el operativo se recuperó una camioneta Maxus gris que, de acuerdo con los antecedentes policiales, habría sido utilizada por quienes dispararon contra la comisaría. También se incautaron armas, entre ellas una subametralladora tipo UZI, una pistola 9 milímetros y municiones.

Al día siguiente, en Victoria, encapuchados armados interceptaron una caravana de camiones forestales y quemaron dos vehículos pertenecientes a pequeños transportistas que prestaban servicios a Forestal Comaco. Las víctimas fueron obligadas a bajar de los camiones bajo intimidación con armas de fuego. El ataque fue interpretado por autoridades y gremios como una posible represalia por el ingreso policial a Temucuicui.

La cadena de hechos de esa semana se cerró en Contulmo, Región del Biobío, donde desconocidos incendiaron una cabaña ubicada en el sector de la exestación Lanalhue. En el lugar se encontró una pancarta alusiva a presos mapuche del caso Grollmus, cuyo juicio está previsto que comience el próximo 23 de junio.

El tercer bloque de violencia del mes se produjo tras la detención de Jorge Huenchullán, werkén de la Comunidad Autónoma de Temucuicui y sindicado como uno de los líderes de la Resistencia Mapuche Malleco. Huenchullán fue capturado junto a su pareja, Carolina Padilla Manquel, durante la madrugada del 19 de mayo, como parte de la denominada “Operación Tridente”, desarrollada por la PDI, Carabineros y con apoyo del Ejército. Estaba prófugo desde 2021 e imputado por delitos vinculados a tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas y municiones.

Tras esa detención, La Araucanía registró tres nuevos hechos violentos en menos de 24 horas. El primero ocurrió en Lautaro, donde encapuchados armados quemaron un camión y una retroexcavadora en el fundo Miraflores. En el lugar se encontró un lienzo reivindicativo alusivo a presos mapuche y a distintas causas judiciales. Aunque el mensaje no mencionaba directamente a Huenchullán, el ataque fue leído como una posible reacción al operativo en Temucuicui.

Esa misma noche, en Nueva Imperial, un intento de ataque contra un camión forestal terminó con la muerte de Álvaro Andrés Quinchanao Hueche, reconocido posteriormente por la Coordinadora Arauco Malleco como uno de sus integrantes.

Según la denuncia del conductor, varios sujetos intentaron detenerlo en la Ruta S-488, en el sector Pichi Boroa, simulando una emergencia. Al advertir que algunos portaban armas de fuego, el chofer aceleró para escapar y Quinchanao resultó atropellado.

Finalmente, durante la madrugada del 20 de mayo, un atentado incendiario en Curacautín destruyó maquinaria forestal en el fundo Santa Ema. En el sitio fue encontrado un lienzo firmado por la Resistencia Mapuche Malleco, con alusiones a la causa mapuche y al caso Grollmus.

El seremi de Seguridad Pública de La Araucanía, Luis Calderón, confirmó que el Gobierno se querellaría por los atentados ocurridos en Curacautín y Lautaro. Ambas acciones judiciales se suman así a otras seis querellas ya presentadas durante la actual administración por hechos de violencia ocurridos en la IX Región.

La condena a siete integrantes de la CAM

En paralelo, el mes también dejó avances en materia de persecución penal. Siete integrantes de la Coordinadora Arauco Malleco fueron condenados en procedimiento abreviado por atentados incendiarios ocurridos en Purén y Traiguén en 2021. 

Así, a parte de los siete detenidos en los operativos realizados en Temucuicui, el vocero de la CAM Juan Pichún Cayunao fue condenado a 4 años y 1 día de presidio por incendio en lugar destinado a morada, además de 100 días de presidio por porte ilegal de arma de fuego, municiones y cartuchos.

Rafael Pichón Cayunao fue condenado a 4 años y 1 día de presidio por incendio reiterado y a otros 4 años y 1 día por homicidio tentado a carabineros en acto de servicio. También recibió penas de 100 días por secuestro y porte ilegal de arma de fuego, además de multas de 1 UTM por usurpación violenta y 2 UTM por atentado reiterado contra la autoridad.

Cristian Tranamil Colipi, Patricio Zapata Tranamil, José Llanquinao Cañupi y Claudio Millanao Hueñir fueron condenados, cada uno, a 3 años y 1 día de presidio por incendio reiterado, otros 3 años y 1 día por homicidio tentado a carabinero en acto de servicio y 3 años y 1 día por incendio en lugar destinado a morada. Además, se les impusieron penas de 100 días por porte ilegal de armas y municiones, 100 días por secuestro, multa de 1 UTM por usurpación violenta y multa de 2 UTM por atentado reiterado contra la autoridad.

Alejandro Millanao Nahuelcura fue condenado a 3 años y 1 día de presidio por incendio reiterado, 3 años y 1 día por homicidio tentado a carabineros en acto de servicio y 3 años y 1 día por incendio en lugar destinado a servir de morada. Además, recibió penas de 100 días por secuestro y por dos delitos de porte ilegal de armas y municiones, junto con 61 días por tenencia ilegal de municiones y cartuchos.

Este entonces ha sido el mayo más violento desde 2023. Ese año hubo 57 atentados en mayo. Sin embargo, en mayo de 2024 hubo dos atentados y en mayo de 2025 se contabilizaron cinco hechos violentos. 

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