El martes el Senado aprobó el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (conocido como TPP-11), pese a los votos en contra de Apruebo Dignidad más parte del PS y de la DC. Así, tras cuatro años de tramitación, el tratado será despachado del Congreso. 

Pero el Gobierno seguirá con su estrategia de tomar distancia y anunció que no ratificará el tratado de inmediato. “La posición nuestra es continuar trabajando las ‘side letters’ con los distintos países signatarios y después de eso la promulgación”, dijo la canciller Antonia Urrejola tras la votación. Y ayer la vocera Camila Vallejo los confirmó: «Así como el Gobierno respetó y ha respetado la decisión del Senado, ahora le toca al Senado respetar la decisión del Presidente».

En un nuevo Especial Mirada Líbero el analista político Max Colodro y el exsubsecretario de Relaciones Económicas Internacionales en el segundo gobierno del Presidente Piñera y socio de Deloitte, Rodrigo Yáñez, analizan el tema.

Colodro: «El Gobierno diseñó una estrategia para intentar quedar bien con las dos coaliciones que lo sostienen»

«Creo que el Gobierno diseñó una estrategia para intentar quedar bien con las dos coaliciones que lo sostienen. Y, por tanto, la precisión del Gobierno fue darle curso a la aprobación parlamentaria de este tratado, sabiendo que había votos del Socialismo Democrático, pero para poder quedar bien con Apruebo Dignidad y los que están en contra, se posterga la publicación del tratado», explica el Max Colodro.

Respecto a la división al interior de Socialismo Democrático y en la misma DC en la votación, el analista político señala que «es evidencia del peso que tiene al interior del Gobierno y del oficialismo el sector que apoya el rechazo a esta iniciativa. Hay una división muy profunda y lo que está pasando en la Democracia Cristiana refleja dos almas, con dos visiones muy distintas».

Añade: «Este tipo de iniciativas y la agenda del Gobierno ha dividido no solo al Socialismo Democrático de Apruebo Dignidad, también hay una fractura que pasa por la propia centroizquierda. Y el Gobierno intenta dejar equilibrada a las dos posiciones que hay».

«Al Gobierno esto le va a generar un desgaste en la gobernabilidad y capacidad de llevar adelante su agenda»

Colodro se refiere, además, a las implicancias que esta situación le puede traer al Ejecutivo. «El Gobierno está en un momento muy complejo después de la derrota del Apruebo en el plebiscito, que tiene que ver con la necesidad de mantener equilibrios entre dos visiones muy contrapuestas, que se van a seguir expresando en la reforma tributaria y previsional. Al Gobierno le va a ser cada vez más difícil poder congeniar las dos almas, y esto le va a generar un mayor desgaste y deterioro de la gobernabilidad y la capacidad de poder llevar adelante una agenda definida».

Agrega que, a pesar del cambio del gabinete tras el plebiscito, «persisten diferencias muy de fondo en muchos temas como orden público, infraestructura crítica, estados de excepción en la macrozona sur, etc.».

En relación al rol del Presidente Gabriel Boric -quien como parlamentario se mostró contrario al TTP-11- Colodro plantea: «El Presidente ha sido claro en sus votaciones cuando fue diputado en cuáles son las cosas con las que está de acuerdo y en desacuerdo, y está en desacuerdo con ese tratado. Pero ahora tiene en su gobierno a sectores que lo respalda y, por lo tanto, se ha buscado esta fórmula. El Presidente está dejando en evidencia las dificultades y el profundo quiebre que hay en el interior del Gobierno».

«Era mucho más importante para Chile tener un cupo en la Corte Internacional de La Haya que tenerlo en la comisión de Derechos Humanos de la ONU»

El también sociólogo se refirió al escaño que consiguió Chile para integrar el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. «El Gobierno tiene una agenda donde los DD.HH. es un tema muy central. Por lo tanto, buscar un cupo en la comisión de Derechos Humanos de la ONU era un objetivo político importante para ellos».

Aun así, apunta: «Pero cometió el error de haber privilegiado este objetivo en desmedro de tener a un representante en la Corte Internacional de La Haya. La decisión de bajar esa posibilidad es un gran error de política internacional, era mucho más importante para Chile tener ese cupo que tenerlo en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU».

Rodrigo Yáñez: «Aquí estamos hablando de un juego geopolítico mayor»

Por su parte, el exsubsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, Rodrigo Yáñez, explica la importancia para Chile de ratificar este acuerdo comercial. «El TPP-11 es muy simbólico ya que fue una acuerdo firmado y suscrito en Santiago, que el país convocó a participar durante distintos gobiernos. Se firmó en el segundo Gobierno de la Presidenta Bachelet. Aquí estamos hablando de un juego geopolítico mayor, donde muchos otros países están buscando sumarse», señala.

Explica: «El análisis tiene que ser visto no solo desde el punto de vista de las ganancias arancelarias, que son relevantes en mercados como Japón, Vietnam o Malasia, sino desde la sofisticación que tiene este acuerdo para hacer comercio 2.0, con normas que tiene el acuerdo y que no tiene los TDLC bilaterales».

«Si nos incorporamos ahora vamos a aprovechar una rebaja arancelaria»

Yáñez plantea que «cuando hablamos de insertar a Chile en las cadenas de valor mundial, el CPTPP tiene herramientas muy por sobre el estándar de los bilaterales».

Respecto a la pérdida de competitividad del país al no ratificar este tratado, el exsubsecretario señala: «Los números disponibles dan cuenta de una disminución de exportaciones en estos productos que tienen ganancias con el TPP-11 de US$ 700 millones al año» (…) Un estudio de Horizontal daba cuenta de una disminución de un 36% en esas exportaciones «.

Comenta, además, que «a fines de año se produce el cuarto corte en la rebaja arancelaria, es decir, el TPP-11 tiene para algunos productos un arancel cero desde su entrada en vigencia, y para otros un calendario de desgravación que va desde los 5 hasta los 10 años. Por lo tanto, si nos incorporamos vamos a aprovechar esa rebaja arancelaria, que año a año nos hacer perder competitividad en productos agrícolas, carnes, salmones y otros de la agroindustria».

«Es un hecho que el país no va a conseguir las diez cartas laterales»

Sobre la estrategia del Gobierno de las «side letters», el experto explica que con ellos se busca «un enfoque pragmático para separar la discusión del mecanismo de solución de controversias. Pero esa estrategia debe ser realista y de mejores esfuerzos, porque Nueva Zelandia solo consiguió cinco de las diez cartas, por lo tanto, es un hecho que el país no va a conseguir las diez cartas».

Añade: «Ya ha transcurrido más de un mes desde que se enviaron las cartas laterales. De aquí a fin de año es un plazo más que razonable para poder tener esa respuesta, porque no es nueva esta solicitud».

«Las fake news se han discutido en la cancha de los caracteres de Twitter, que no ha permitido hablar técnicamente»

Respecto a los argumentos en contra del tratado, el exsubsecretario sostiene: «Este es una acuerdo que políticamente fue un símbolo que se escogió por un sector más bien extremo en contra del comercio, en contra de un modelo. Hubo convencionales que eran conocidos activistas en contra del CPTPP. Pero esa visión es extrema cuando uno mira el contexto, países como Canadá o Nueva Zelandia consideran este como una herramienta progresista del comercio».

Sobre las distintos «mitos» que se publicaron en redes sociales y en la argumentación de quienes criticaban el tratado, Yáñez señala: «Estas fake news se han discutido en la cancha de los caracteres de Twitter, en las redes sociales, en un contexto social agitado, que no han permitido hablar técnicamente». A propósito de las semillas, por ejemplo, de discutió como parte del protocolo el establecer un registro de semillas originarias, para aclarar que el CPTPP no tiene nada que ver con impedir el uso de ese patrimonio ancestral».

También aclara el caso de los medicamentos. «En ese ámbito, se expresó respecto de Chile de que no debe modificar su legislación de propiedad intelectual o industrial. Por lo tanto, esto de que existe una protección mayor para los genéricos, no cambia en ninguna coma lo que hoy regula. Lo importante es que se mire lo que ha significado para el resto de los países».

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