Aunque viene de la izquierda, el analista político Max Colodro, que militó en la Juventudes Comunistas, fue lapidario al analizar lo que, en su criterio, está tratando de hacer su propio sector político, valiéndose del borrador de Constitución que se votará el 4 de septiembre.

«El problema de fondo no es la Constitución, la Constitución ha servido para encubrir algo que este país no se atreve a mirar a la cara y que sobre todo la izquierda y la centro izquierda no van a querer reconocer hasta que no sean sacados al pizarrón, y es que están tratando de construir una institucionalidad, un Estado de Derecho, un sistema político y una sociedad ahora plurinacional con la finalidad de que la derecha no tenga opciones de volver a gobernar Chile nunca más».

En esos términos evaluó Colodro el objetivo que estarían tratando de darle al proyecto los operadores que actúan desde ese lado del espectro político. «Mientras eso no se asuma, no vamos a poder ponernos de acuerdo», agregó.

Lo anterior lo aseveró el analista durante el lanzamiento de «El león enfermo y los zorros. La crisis y el Estado de Derecho en Chile antes y después del 18/O», (Ediciones El Líbero) que recoge columnas de opinión del reconocido penalista Gabriel Zaliasnik.

En estos textos, publicadas mayoritariamente en La Tercera durante los últimos 3 años, Zaliasnik reflexiona y analiza la situación política y social del país antes, durante y después del estallido. El título de la publicación se corresponde con el de una fábula en la que, bajo el pretexto de que estaba enfermo, un león invitaba a los otros animales a visitarlo en su cueva, pero solo quedaban las huellas de entrada, no las de salida: se los comía.

«Desde hace mucho tiempo hemos sido seducidos por un león que nos está invitando a su banquete. La verdad es que es al banquete de nosotros mismos, de la sociedad chilena, una sociedad que está viviendo una crisis muy profunda, anterior al estallido social, y que tiene raíces sobre las cuales podemos tener distintas opiniones, pero que apuntan a algo común. Lo que está en riesgo en Chile es lo que hemos construido al menos desde el retorno de la democracia en conjunto, el Estado de Derecho», aseveró Colodro.

Para el analista son claras y relevantes las claves sobre las cuales el autor del libro puso el foco al momento de seleccionar las columnas recopiladas en la publicación: «el deterioro del Estado de Derecho, el deterioro del orden público y finalmente el deterioro de nuestra convivencia».

La «autoridad moral» para gobernar

De acuerdo con Colodro, repasando lo ocurrido desde antes del estallido, es claro que «hay un sector de la sociedad chilena que en el fondo ha estado apostando a reinstalar una lógica que supone que hay un sector muy importante del país que no tiene cabida en el proyecto de sociedad que ellos tienen».

«Hay un juicio moral muy de fondo. Hay un sector de la izquierda que dice que la derecha, después de haber apoyado el régimen militar, (…) no tiene autoridad moral para gobernar este país nunca más. Pero el problema es que si aceptamos eso como premisa, quiere decir que aceptamos que en Chile no existe democracia ni la posibilidad de la evolución, de autocrítica», sostuvo.

El analista político hizo el ejercicio de medir a la izquierda con la misma vara con el que ese sector evalúa a la derecha. «Los que hoy consideran que la derecha no tiene todavía autoridad moral para gobernar, apoyan dictaduras en otras partes y justifican violaciones a los derechos humanos, no las ven, prefieren no verlas o guardar silencio», señaló.

Zaliasnik: «¿Dónde está la gente de la centro izquierda que debería estar defendiendo estas ideas?»

Zaliasnik, el autor de la obra, explicó que el propósito de lanzar el libro justo después de que el borrador de Constitución fue entregado al Presidente Gabriel Boric y de que se abre el período de campaña, tiene un propósito específico: «contribuir al debate público, a la defensa de las ideas».

«¿Dónde está la gente de la centro izquierda que debería estar defendiendo estas ideas? De repente hay algo que se movió en este curso, en este acomodo político, en este acomodo de lo políticamente correcto», indicó el jurista.

«Siempre me he considerado de centroderecha, no faltará quien diga que soy de derecha dura, y resulta que ahora estoy defendiendo el legado del Presidente Ricardo Lagos», sostuvo.

El llamado de Zaliasnik fue contundente. «Somos muchos los chilenos que tienen que aventurarse a tomar posición porque nos estamos jugando el destino del país. No podemos dejarle entregado el destino de las futuras generaciones a la decisión de operadores políticos pequeños, de intereses mezquinos de otro tipo».

En criterio del penalista, lo referente a los sistemas de justicia, que reconoce a las autoridades indígenas, y el Consejo de la Justicia, son de los artículos más riesgosos del borrador.

«Hay que ser cuidados en esto porque estamos eligiendo una propuesta en la que los ciudadanos no van a tener acceso a un estándar de justicia y de Estado de Derecho como razonablemente se esperaría en una democracia», advirtió.

Colodro y los escenarios: «Si gana el Apruebo vamos a entrar en una dinámica sin retorno»

Volviendo con Colodro, el futuro de Chile, en criterio del analista, será «difícil y complejísimo», independientemente del resultados del plebiscito.

«Si gana el Apruebo vamos a entrar en una dinámica sin retorno, que nos va a llevar a tener un sistema político cada vez más parecido al peruano y a tener una economía cada vez más parecida a la argentina. La diferencia es que ellos se demoraron 70 años en llegar adonde están y nosotros vamos a demorar 10 o 15 máximo, con suerte», dijo.

Colodro planteó de inmediato el otro hipotético escenario: «Si gana el Rechazo vamos a entrar de nuevo en una dinámica de confrontaciones y de desacuerdos, donde nos va a costar mucho de nuevo generar una instancia para poder resolver los desacuerdos».

Agregó que la prueba de fuego, bajo el supuesto optimista de que se logre generar una Constitución de consenso durante el período presidencial de Gabriel Boric, se dará en las próximas elecciones.

«Vamos a ver si efectivamente estas reglas del juego van a resistir la alternancia en el poder o no va a haber de nuevo un sector en el país -que no es menor, lamentablemente, no creo que mayoritario, pero sí es importante-, que cuando vea que el resultado no le gusta, va a empezar de nuevo a embarrar las reglas del juego», sostuvo.

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