7 de febrero del 2022/SANTIAGO La constituyente Isabella Mamani (D), durante la Comisión Derechos de Pueblos Indígenas en el ex Congreso Nacional. FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE/AGENCIAUNO

Polémica han generado las votaciones al interior de las comisiones de la Convención Constitucional. La iniciativa popular de norma sobre la bicameralidad del Congreso fue rechazada, al igual que la de libertad de culto y conciencia y la de derecho a emprender, todas con amplia adhesión para que fueran discutidas en el órgano constituyente.

Mientras, fueron aprobadas normas que establecen que Chile es un Estado plurinacional, se establece «pluralismo jurídico» y se reconoce la jurisdicción indígena, en

«Estamos avanzando a una Constitución indigenista que divide a los chilenos», advierte la convencional Marcela Cubillos en el Podcast Electoral de El Líbero, en el que también participa el constitucionalista Germán Concha.

 


Continúa: «Se aprobó, por ejemplo, en la Comisión de Sistema Político, la existencia de escaños reservados para representantes del pueblo tribal afrodescendiente. ¿Qué es esa norma? Eso es romper la igualdad ante la ley de manera brutal».

«Esto quiere decir que si usted es afrodescendiente o descendiente de afrodescendiente, que no es un pueblo originario en Chile, su voto vale mil veces más que el de cualquier ciudadano chileno porque ya tiene elegido un diputado», agrega Cubillos.

La convencional enfatiza que las normas que hasta ahora tienen su pase al pleno son, muchos de ellos, referidos a otorgar garantías especiales para los integrantes de los pueblos originarios, a un punto en el que se vulneraría el derecho de igualdad ante la ley.

«Hemos tenido una Convención que se ha rendido ante los pueblos originarios, que están completamente sobrerrepresentados. Se aprobó una norma en la que el Estado reconoce el genocidio, saqueo y marginación de los pueblos originarios y se compromete a reparación y compensación«, advierte la convencional de Chile Vamos.

Señala que se ha querido imbuir a la población en la ideología de la plurinacionalidad. «Esto va a terminar con un texto de propuestas constitucionales que divide a los chilenos por etnias y por orígenes. Tanto que se criticaron los privilegios y aquí se están consagrando constitucionalmente privilegios para unos pocos», dijo.

El abogado y académico de la UC, Germán Concha coincide y asegura que lo que está ocurriendo desde el interior de la Convención es «un asalto a la lógica clásica de la igualdad ante la ley».

«Cuando se utiliza la herramienta constitucional para empezar a decir que hay personas que tienen más derecho a tener representantes o justicias especiales, la pregunta es: ¿Están separando países, están iniciando un segundo país? Por otro lado, ¿qué significa en términos patrimoniales que el Estado reconoce que se han cometido delitos gravísimos, porque el genocidio en un delito que frente a las reglas de derechos humanos no prescribe», advirte el constitucionalista, que explica, además, que los únicos que determinan que se han cometido delito son los tribunales, no las constituciones.

La «miopía salvaje» de la izquierda en la Convención

El hecho de que ni siquiera se hayan aprobado en general muchas de las propuestas de normas emanadas desde la ciudadanía, como la de la bicameralidad, que reunió más de 27.000 firmas de apoyo y que además no hacía más que proponer mantener un diseño de Congreso que ya existe y que permite un mayor control entre los poderes y una mejor representatividad de las regiones es, en criterio de Cubillos, una demostración de la «miopía salvaje» de la izquierda dentro de la Convención.

«Se consumó que la izquierda quiere hacer la Constitución sola y que no tiene ningún interés en hacer nada más transversal. Lo más grave que vimos es que decenas de iniciativas populares de normas, aquellas firmadas por miles de chilenos, fueron rechazadas en las distintas comisiones de plano. Eso quiere decir que ninguna de esas normas llega al pleno, murieron en la comisiones», explica la convencional.

En criterio de Cubillos, lo que está ocurriendo es un «engaño» a la población. «Te dicen: ‘pasó una norma de libertad de emprender, pasó una norma de libertad religiosa’. Sí, rechazaron las iniciativas populares sobre esos temas y aprobaron algunas de convencionales de izquierda sobre libertad de emprender y libertad de conciencia que son completamente distintas y mucho más débiles en cuanto a la protección. Le dijeron que no, no a 34 convencionales, sino a miles de chilenos que confiaron en este proceso», aclara.

«Hubo una miopía salvaje por parte de los convencionales de izquierda. ¿Cuál era el afán de rechazar una propuesta que venía con miles de firmas y votar a favor de la de ellos, un grupo de 8 o de 10 convencionales? Lo único que hacen es generar descontento en muchos ciudadanos. Perfectamente se podría haber aprobado esto, que llegara al pleno, que se hicieran indicaciones, que se mejorara y se trabajara sobre una iniciativa popular«, explica la convencional.

En ese sentido, Concha señala que ningún sistema garantiza que las propuestas estarán obligatoriamente en la propuesta de texto constitucional, «pero sí se podría garantizar que quienes reciben la información van a tratar todas las iniciativas con el mismo cuidado y seriedad, van a tratar de oír, entender y trabajar con esas idea, sean la que les gustan o las que les disgustan».

«No tenemos mucho futuro de esperar que esto mejore. Es al revés, lo que va a pasar es que va a ir empeorando porque  esto lo pueden vestir con el argumento de que están muy complicados de plazo», señala Concha.

Deja un comentario

Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.