Publicado el 25 de diciembre, 2019

Los mapuches que optan por la paz y por participar en el proceso constituyente

Autor:

Emily Avendaño

Distintas organizaciones de origen mapuche se están organizando de cara al proceso constituyente que comenzará el 26 de abril de 2020. Enama, Zoframa, la Fundación Aitue y la Fundación Rakizuam realizaron un cabildo para entregar información “neutral” sobre la elaboración de la nueva Carta Magna. Una postura diferente a la mostrada por voces más radicales como Aucán Huilcamán o Héctor Llaitul, quienes optaron por restarse del debate constitucional debido a que “no reconocen la institucionalidad”.

Autor:

Emily Avendaño

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

“Si el proceso es aprobado, el pueblo mapuche tiene que estar sí o sí en la creación de la nueva Constitución”, afirma Jaime Huenchuñir Vergara, presidente de la Confederación Económica Mapuche. Garantizar la participación de los pueblos originarios en el proceso constituyente ha sido uno de los puntos centrales del debate, junto a la paridad de género y la presencia de los independientes. 

Aunque en primera instancia ninguno de esos puntos tuvo el visto bueno del Congreso, pues los partidos políticos tenían que respetar de forma íntegra el Acuerdo por la paz y la nueva Constitución y el proyecto de reforma constitucional elaborado por la comisión técnica conformada por 14 expertos que representaban a todos los partidos firmantes del pacto; estos puntos ya fueron aprobados por la Cámara de Diputados el pasado 19 de diciembre. 

La iniciativa establece que en las elecciones de los Convencionales Constituyentes se establecerán escaños reservados exclusivamente para pueblos originarios, que serán garantizados en forma independiente a la opción elegida durante el plebiscito del 26 de abril del 2020. Su elección se hará en un solo distrito a nivel nacional y se resolverá por mayoría simple, hasta completar el número de escaños reservados.

“Tenemos que estar en esa comisión constituyente y de la forma en que nosotros lo vemos tiene que ser proporcional a la cantidad de gente que se identifica como miembro de los pueblos originarios”, subraya Huenchuñir.

Desde la Corporación de Profesionales Mapuche Enama también apuestan por participar. Su presidente Hugo Alcamán, sostiene que hay que hacerlo para honrar el derecho a la autodeterminación. “No hay ningún parlamentario en este momento que haya sido elegido desde su condición de indígena, están todos elegidos desde la condición como chilenos. Entonces los que están discutiendo en el Parlamento, están discutiendo por nosotros. El Congreso tiene una conducta paternalista, piensa por nosotros. Ante esta situación, y dada la oportunidad que tenemos, estamos haciendo todo lo posible por participar en la comisión constituyente”, explica.

Alcamán describe que en este proceso poco a poco se han ido ganando batallas. “Hasta hace una semana atrás se discutía si íbamos a tener escaños reservados o cupos dentro de los partidos políticos. Ya no se habla de los cupos, sino de escaños. Además, se aprobó un padrón único del mundo indígena, lo que es una ganancia. Tercero, que sea a nivel nacional y no regional. Esos tres temas ya quedaron resueltos y nosotros hicimos mucho lobby para que los partidos, especialmente de Chile Vamos, lo corrigieran. El único partido que no lo ha acogido ha sido la UDI, pero los otros partidos lo tomaron. Ahora nos queda la otra fase que es la que se va a discutir en el Senado a partir del 6 de enero”.

Los representantes de instituciones mapuche explican que su participación en el proceso además está respaldada por los convenios internacionales que ha suscrito Chile, entre ellos el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, firmado en 1991, que establece normas de carácter internacional para eliminar la orientación de los Estados hacia la asimilación y homogenización de la población indígena. La Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, del año 2007, que reconoce “el derecho de todos los pueblos a ser diferentes, a considerarse a sí mismos diferentes y a ser respetados como tales”, y la Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas de la Organización de Estados Americanos, suscrita en 2016, que establece los estándares internacionales de relaciones con los pueblos originarios que se esperan de los Estados. 

Esos textos “establecen el principio básico de la participación efectiva, ese principio que es de derecho internacional obliga a los Estados que lo suscribieron, especialmente el Convenio 169, a concretar formas de participación de los pueblos indígenas cuando se vayan a adoptar medidas legislativas o administrativas que puedan afectarlos”, explica el abogado y vicepresidente de la Fundación Aitue, Carlos Llancaqueo. 

Estas tres organizaciones: la Fundación Aitue, Enama, la corporación Zoframa -que actualmente preside la Confederación Económica Mapuche- y la Fundación Rakizuam -think tank mapuche- se dieron a la tarea de realizar un “cabildo autoconvocado” que llamaron “Hacia una nueva Constitución: Desafíos de una Política Indígena” para analizar los retos que, en materia de política indígena, supondrá una eventual nueva Constitución. 

“Hay mucho interés porque hay desconocimiento de cómo funciona el tema legislativo constitucional en Chile. La gente no está preparada desde el punto de vista de la educación cívica para abordar estos temas y en ese sentido ofrecimos información neutra para que la gente pueda tomar sus decisiones informadas y que no sean influenciadas por una ideología o por intereses distintos a los intereses del pueblo indígena”, subraya Llancaqueo.

La postura de estas organizaciones difiere de la que ha asumido, por ejemplo, el encargado de Asuntos Internacionales del Consejo de Todas las Tierras, Aucán Huilcamán, quien realizó una asamblea que duró dos días, en la que participaron unas 250 personas con la intención de instalar un gobierno independiente desde el río Biobío hacia el sur. Además, recientemente llamó a no participar y a no reconocer lo que se resuelva en el proceso constituyente, pues les es “ajeno”, según señaló en El Mercurio. Adempas, está organizando de forma paralela una Asamblea Constituyente Mapuche para redactar y adoptar un Estatuto o Constitución Política para la conformación de un Gobierno Mapuche.

Postura que también tiene el líder de la Coordinadora Arauco Malleco, Héctor Llaitul quien señaló en radio U. de Chile: “No nos vamos a acoplar a las luchas de los chilenos, sobre todo en materia de institucionalidad, porque esta institucionalidad a nosotros no nos representa para nada”.

Además, en el área continúan presentándose ataques incendiarios. El 21 de diciembre, en la comuna de Cañete, en el sector del Lanalhue, Región del Biobío, un grupo de sujetos sujetos quemó un galpón que tenía elementos para labores agrícolas. Esa misma madrugada seis camiones y un camión grúa también resultaron quemados tras un ataque en la comuna de Carahue, Región de La Araucanía. Las máquinas eran propiedad de las empresas contratistas Tranaquepe y Transportes Kruse.

“En el lugar también se encontró una pancarta o lienzo, en el cual, entre otras, señalaba que era un organismo de resistencia de la CAM, Lafquenche”, afirmó el gobernador de Cautín, Richard Caifal. Mientras que en Ercilla, el 23 de diciembre hubo un nuevo atentado. De acuerdo con la organización Mujeres por La Araucanía, quemaron completamente la casa del cuidador de copa de agua potable, le dispararon a él y su hijo, quienes lograron escapar, y dejaron un lienzo en alusión a Camilo Catrillanca, y que pedía libertad para los peñi Llanquileo y Cáceres.

El pasado 13 de diciembre, el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco declaró culpables a José Cáceres y Víctor Llanquileo por los delitos de robo con violencia, homicidio frustrado de carabineros en servicio, porte ilegal con arma de convencional, violación de morada, tenencia de arma de fuego convencional y tenencia ilegal de arma, durante el robo que afectó a la sucursal de Caja de Compensaciones Los Héroes en Galvarino, ocurrido en abril de 2018.

Ademas, los ataques también coincidieron con el inicio del juicio contra el comunero mapuche Daniel Canío Tralcal, vinculado a la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), imputado por la quema de camiones en el Fundo Oyama de Lautaro, en octubre de 2018.

¿Paridad también dentro de los escaños reservados?

Hay cierto acuerdo entre los voceros de las organizaciones que apuestan por sumarse al proceso constituyente en cuanto a que la cuota que los incluye debiera considerar la presencia de 15 representantes indígenas. 

“Los pueblos originarios son de un 12% a un 14% de la población total en Chile, entre los que se autodefinen como descendientes o derechamente como pertenecientes a algún pueblo indígena. De ese universo, más de 80% corresponde al pueblo mapuche por tanto debería tener la mayor cantidad de estos escaños de acuerdo con la proporcionalidad de estos cupos”, afirma Huenchuñir.

La propuesta de Rakizuam es que de los 15 representantes indígenas, 10 debieran corresponder al pueblo mapuche: dos representantes mapuche warriache (urbanos) de Santiago; dos del Biobío, cuatro de La Araucanía, uno de Los Ríos y otro de Los Lagos. En cuanto a otros pueblos indígenas sugieren que sean dos representantes Aimara, un representante Rapanui, un representante Atacameño (Quechua, Colla y Diaguita) y un representante de la zona austral (Kawashkar y Yagan). 

Llancaqueo, por su lado, sugiere que deben ser 15 escaños reservados atendiendo lo dispuesto en el proyecto de ley sobre Consejo de Pueblos, instrumento que actualmente está  tramitándose en el Congreso. El proyecto define el Consejo Nacional de Pueblos Indígenas, “allí ya está consensuado que ese consejo nacional va a estar formado por 15 representantes de todos los pueblos indígenas de Chile. Yo creo que ese mismo número debería repetirse para efectos de escaños reservados en el proceso constituyente. Algunos pueden decir que es un 10% porque es el 10% de la población y empezamos la discusión. Hay que ser prácticos en este tipo de cosas y si ya tenemos un consenso respecto a que podría existir un consejo de pueblos en el futuro donde hubiesen 15 representantes, creo que debería replicarse ese número en el proceso constituyente”.

Un punto en el que Llancaqueo difiere de Alcamán y Huenchuñir es en si debe haber paridad de género entre los integrantes de los escaños reservados. “Yo no le pongo sexo a los 15, pueden ser hombres o mujeres, pero a me satisfacería que a lo menos hubiese 15 representantes indígenas, sean hombres o mujeres en el proceso constituyente del próximo año”, dice el vicepresidente de la Fundación Aitue.

En cambio, la postura de los otros dos dirigentes es que sí debe haber paridad entre quienes representarán al pueblo mapuche. “Nosotros siempre hemos creído en la dualidad. En la igualdad entre el hombre y la mujer. Sí debería existir una paridad también dentro de los escaños, por lo menos del pueblo mapuche, que sean proporcionales mitad hombre y mitad mujeres. Así como existe el lonko también existe la machi”, destaca Huenchuñir.

Para el presidente de la Confederación otro punto a revisar es que el padrón único que se considere no sea el de los inscritos en la Conadi, que solo alcanza a 300.000 personas, en consecuencia se trataría de “una cifra fuera de la realidad nacional”. 

Por el reconocimiento constitucional

Para Huenchuiñir, la posición de Aucán Huilcamán y de los más radicales es minoritaria dentro del pueblo mapuche, “existe una gran cantidad que sí quiere participar, desde que se dé la oportunidad de la participación real a partir de los resultados del plebiscito de abril”.

“Estamos hablando de poder transmitir no solamente nuestros derechos, sino nuestros propios intereses y entre esos intereses está el reconocimiento constitucional, que no es un fin en sí mismo, sino un medio que nos abre las puertas para poder recuperar nuestra autonomía financiera. El reconocimiento constitucional nos abre la puerta para poder generar leyes que nos permitan obtener diferenciación en materia económica, la creación de una ley tributaria especial para el pueblo mapuche, que en la Constitución actual se hace difícil por el hecho de que trata a todos los chilenos de la misma forma”, dice el presidente de la Confederación. 

Mientras, Alcamán concluye: “Nosotros, quizás, somos más conciliadores y aceptamos jugar las reglas del juego de Chile a pesar de que no nos favorecen, pero siempre tenemos la buena fe de creer que Chile va a comprender nuestras diferencias, como dice muy bien la declaración de los Estados Americanos, nosotros tenemos derecho a ser diferentes y a manifestarnos diferentes, entonces nosotros creemos que Chile va finalmente aceptar en forma democrática y generosa nuestras diferencias y las va a respetar”.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

Suscríbete

También te puede interesar:

Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior suscríbete, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podemos ampliar nuestra labor.

Suscríbete