A las 20.00 horas en punto comenzó el último debate presidencial de cara a las elecciones del próximo domingo 21 de noviembre. Marcado por la ausencia del candidato del Partido de la Gente, Franco Parisi y un moderado discurso de los actores, los seis abanderados: José Antonio Kast (Frente Social Cristiano), Sebastián Sichel (Chile Podemos Más), Gabriel Boric (Apruebo Dignidad), Yasna Provoste (Nuevo Pacto Social), Marco Enríquez-Ominami (PRO) y Eduardo Artés (Unión Patriótica) hicieron énfasis en la gobernabilidad, la educación, economía, y “temas” emergentes que –principalmente– se basaron en la igualdad de género y derechos sexuales. A continuación, las principales claves que marcaron la cita. 

El debate se extendió por tres horas, tiempo suficiente para desatar las reacciones en los espectadores y las dudas sobre el escenario electoral que podría modificarse tras el manejo de los abanderados. En la derecha, el candidato republicano tuvo una agitada participación marcada por los cuestionamientos de sus contendores y las interpelaciones. Un poco más al centro, la tranquilidad de Sebastián Sichel diferenció su intervención de los debates anteriores en los que, incluso, había sido criticado por su falta de templanza. En la izquierda se destacó el despliegue de ME-O y el reiterativo discurso de Boric.

Constanza Santa María de TVN, Iván Valenzuela en representación de Canal 13, Juan Manuel Astorga por Mega y Macarena Pizarro por Chilevisión fueron los cuatro periodistas a cargo de moderar el espacio televisivo. El encuentro patrocinado por Anatel, fue dividido en tres bloques distintos donde cada candidato contó con tres minutos y medio para responder o debatir de forma libre.

Todos contra Kast

Desplegando una bandera de Cuba, el candidato del Partido Republicano, José Antonio Kast, comenzó su intervención y entregó un mensaje de apoyo a los habitantes de la isla que ha estado marcada por las manifestaciones. Apenas unos minutos más tarde – y mientras Gabriel Boric negaba su apoyo a Nicaragua– mostró en silencio una fotografía de Boric donde llevaba una polera con el rostro del exsenador asesinado en democracia, Jaime Guzmán.

Con pocos minutos en el cronómetro, Kast debió ajustar sus palabras para lograr responder a sus contendores quienes lo convirtieron en el candidato más interpelado de la jornada. Bastó para que ME-O tuviera la palabra para marcar el inicio de las críticas a quien incluso bautizó como “doctor miedo”. 

Kast no pudo profundizar en los temas que hasta las propias encuestas identificaban como sus puntos más fuertes. Así se dejó ver en su discurso final donde evidenció su descontento con el temario y la forma en la que se desarrolló el encuentro: «Habrán visto un debate sobre el pasado (…) no hablamos de delincuencia, de narcotráfico, de terrorismo, de pobreza, vivienda y salud, temas que son absolutamente urgentes, que todos vemos que no se solucionan». 

«La libertad de Chile está en juego», añadió.

Y es que las cifras también complicaron a Kast. Tras ser consultado por cómo lograría incrementar el crecimiento del país entre el 5% al 7%, José Manuel Astorga profundizó sobre la cifra exacta del cálculo de largo plazo del PIB tendencial para Chile a lo que JAK aseguró que dependía del economista.

—Sí, todos dicen que la deuda y el tema del PIB es del… la deuda del 40% del PIB y en esto nos vamos a establecer.

—Pero el PIB tendencial de largo plazo en Chile, ¿sabe cuánto es?, dijo Astorga

—No, no lo sé— sentenció el candidato.

Terminado el debate y en un punto de prensa, el candidato aclaró: «Me confundí en el tema del PIB tendencial. Yo siempre hablo de crecimiento y tengo claro que el proyectado es del 2%. Por eso le dije (a Sichel) que para llegar al 7%, se subentendía que lo que planteamos nosotros es crecer a un 5%. Eso es posible hacer. Que hay algunos que no crean en que se pueden hacer cosas distintas, bueno, es así. Yo los invito a crecer como ha crecido esta candidatura (…) No hemos dicho jamás que tengamos una varita mágica para hacer todos los cambios necesarios: esto es paulatino, progresivo y en el tiempo».

Además, tras ante los emplazamientos constantes de los otros candidatos, Kast apuntó: «Hubo una atención especial a mi persona, porque significa que nos vamos a ver con alguno de ellos en la segunda vuelta».

Sichel sin presiones 

Sin enfrentamientos con los abanderados ni mayores cuestionamientos a su campaña, Sebastián Sichel terminó su último debate televisivo. A diferencia de los espacios anteriores, donde había sido criticado por sus disputas, se mostró tranquilo y sin enredarse en conflictos. El exministro de Desarrollo Social destacó –en más de una ocasión– su interés por implementar un gobierno enfocado en la seguridad y enfatizó en la necesidad de terminar con la violencia en La Araucanía. Un discurso decidido que durante otros encuentros había destacado al candidato de Republicano, pero que se incrementó en el abanderado de centroderecha.

Convergencia en las posiciones más moderadas

Uno de los temas que marcó el encuentro fue la actitud moderada de los candidatos, quienes hicieron su último esfuerzo por convocar a su electorado y otros sectores. Gabriel Boric  fue uno de ellos, quien concentró sus intervenciones en hablar sobre acuerdos, de morigerar y destacó algunos puntos en común con otros de los candidatos. En una actitud similar se vio a Yasna Provoste quien –esta vez sin criticar demasiado a sus contrincantes– apuntó hacia una actitud conciliadora.

Un último intento de la izquierda por proyectar la moderación. Las miradas estaban puestas sobre los candidatos que ocuparon los primeros lugares en las encuestas de opinión pública. Kast y Boric, además de Provoste, y Sichel quienes se habían debatido en el tercer lugar, definiciones que  tras el encuentro podrían haber cambiado, pero que no se tendrá certeza hasta la cita a las urnas. 

Hace más de una semana que las encuestas están silenciadas. Un blackout para los sondeos electorales que busca no influir en las decisiones de los electores dentro de los últimos 15 días.  Tal como se estableció en 2016 tras la modificación a la Ley Orgánica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios (Ley 18.700) “sólo se podrá divulgar resultados de encuestas de opinión pública referidas a preferencias electorales, hasta el décimo quinto día anterior al de la elección o plebiscito inclusive”.

Boric dentro de guión

Luego del reportaje publicado por El Líbero que revela la denuncia de acoso hacia el candidato de Apruebo Dignidad, el líder frenteamplista fue consultado por Macarena Pizarro quien le pidió aclarar la situación y su vínculo con el tema. Tal como ya había asegurado en uno de sus tuits, el candidato repitió estar “totalmente disponible a toda investigación, ya sea en sede judicial o en base a los protocolos que han establecido nuestras compañeras feministas. Yo no tengo nada que esconder, que jamás he cometido acoso, y tengo el deber de reflexionar respecto de situaciones machistas que podamos haber cometido en el pasado, que tanto antes como hoy no son correctos (…)”

Asimismo, dijo que “no hay hoy una acusación presentada pero estoy totalmente disponible para cualquier tipo de investigación porque no basta que yo afirme mi inocencia, se le tienen que entregar todas las garantías a quienes se han sentido y han sido víctimas de acoso, abuso o maltrato». Y así el asunto se zanjó rápidamente.

Otro de los temas que marcó el desarrollo del debate fue el emplazamiento a Boric por su cercanía con el régimen nicaragüense, quien no profundizó en lo ocurrido y repitió lo que ya había mencionado al respecto. Y es que tras la reelección Daniel Ortega, fue el propio canciller, Andrés Allamand quien aseguró que el país «no reconoce legitimidad de elecciones en Nicaragua», aunque Gabriel Boric también cuestionó al sandinista por violar los derechos humanos, desde su bloque, el Partido Comunista apoyó al líder.

En medio del intercambio de palabras, Eduardo Artés emplazó al frenteamplista y aseguró que “es divertido hablar sobre Nicaragua, como lo hace Boric, y decir que el PC se ha alineado, pero gran cantidad de jóvenes de las JJ.CC. y candidatos a diputados están apoyando la candidatura mía a partir de las declaraciones que usted ha hecho”. 

En la misma línea, Kast lo criticó y enfatizó en que “no se puede decir que fue una mala declaración del PC, sino que es inaceptable”.

Los “temas emergentes” y la agenda Progresista

Fueron anunciados como “temas emergentes” y tenían el fin de agrupar a las temáticas que habrían marcado las nuevas preocupaciones ciudadanas. A pesar de que se anunció que se iba a tratar los temas medioambientales; la diversidad sexual y el foco en la igualdad de género marcaron las respuestas e interpelaciones entre los candidatos que utilizaron la mayoría de sus tres minutos para responder acerca de dichos temas. Con pocos segundos en el cronómetro, recién llegó el turno de la Cop-26, la presencia de las termoeléctricas y energía. 

Otro dolor de cabeza para el abanderado del Frente Social Cristiano a quien se le criticó su agenda valórica y su postura acerca de los temas mencionados. Materias “emergentes” en las que se distanció del resto de los presentes y que le valió el cuestionamiento de, por ejemplo, su postura sobre la ley de aborto.

Tras ser consultado por la intención de derogarla en caso de que llegase a La Moneda, el candidato dijo que «si es ley yo no tengo cómo. Hoy no tenemos una mayoría parlamentaria. Tengo que decirle a las personas que si algún día se genera la mayoría parlamentaria en Chile, yo soy contrario al aborto. Creo en la democracia, pero si el Congreso aprueba una ley y yo no tengo la mayoría, claramente eso va a ser ley. Que yo comparta o que sea la ley que me guste, no lo comparto».

Sin embargo, entre las reacciones de los candidatos frente a la interrupción del embarazo, Yasna Provoste aseguró: «Vamos a promover la despenalización de que no estén encarceladas, sino que entender que esto forma parte de una realidad. Más allá de nuestros principios, de nuestros valores, de nuestras creencias. Lo que nos corresponde a nosotros es entender que tienen que haber políticas públicas de Estado».

El orden en acuerdo

Los candidatos cerraron sus discursos con un llamado al orden, la justicia y a la tranquilidad institucional, propósito que desde distintos puntos de vista, parecen marcar la búsqueda de votos. Con la excepción de Artés que se mostró a favor de las barricadas, y dijo que de haber protestas en un eventual gobierno suyo, él las encabezaría.

El propio Gabriel Boric al ser consultado sobre los disturbios de todos los viernes en Plaza Italia aseguró que haría cumplir la ley y en los segundos finales, señaló que «el rol del próximo presidente o presidenta es que sigamos juntos, de que avancemos de la mano para construir un país que sea más justo». De la misma forma, Provoste en su minuto final aseveró: «Nosotros queremos transformaciones profundas, en paz y en tranquilidad. Por eso hemos planteado un programa que es serio, que es responsable, que está financiado».

Asimismo, Sichel pidió el voto para tener un mejor destino como país. «Por cada vez que te discriminaron como mujer, vota. Por cada vez que tu pyme no pudo salir adelante, vota. Por cada vez que te dijeron que eso no es para ti, vota. Por cada vez que el Estado te mandó a una fila, vota. Por la esperanza y el futuro. Vota por tu familia y por darle voz a una gran mayoría silenciosa de chilenos que va a demostrar otra vez que se puede y vamos a estar mejor si estamos juntos», dijo.

Temas ausentes

Los temas valóricos marcaron la agenda. Sin embargo, hubo materias que no se mencionaron más allá de las preguntas entre candidatos y que a diferencia de instancias anteriores quedaron fuera del cuestionario oficial. La situación en La Araucanía y la migración fueron dos de los ausentes. Tras el encuentro, Kast arremetió contra el temario y destacó que no se mencionaron temas como vivienda o salud.

 

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