La palabra “revuelo” se queda corta para describir las reacciones que generó un comunicado de prensa del Consejo Nacional de Monumentos (CMN) que titulaba que la entidad había aprobado «la reubicación» de la escultura del general Manuel Baquedano, protagonista de celebraciones -y vandalizaciones- en la plaza que lleva su nombre en Santiago. Autoridades, expertos y ciudadanos, dieron todo tipo de opiniones durante la semana.
Sin embargo, lo que se trató durante la sesión del Consejo el miércoles 5 de febrero, y que dio pie al comunicado del CMN (foto), no fue el cambio definitivo y sin discusión del jinete, el caballo y su pedestal, sino que sólo se aprobó el retiro del plinto (la base), para ser restaurado.
Lo salieron a explicar la presidenta del Consejo y subsecretaria del Patrimonio Cultural, Carolina Pérez Dattari, y varios consejeros, pero la polémica no cedía, por lo que durante la mañana de este jueves el Consejo se reunió vía Zoom para tratar el tema.
La idea de juntarse la venían pensando desde el lunes, tras ver que el comunicado original no reflejó lo que verdaderamente debatieron la semana pasada. Y aunque generó polémica, la reunión del jueves transcurrió sin ánimo de buscar responsabilidades, sino con uno en que se buscaba superar y dar por terminada la confusión.
La cita demoró más de lo acordado porque los propios consejeros revisaron la redacción de un nuevo comunicado que, en lo medular decía: «Ante los errores a los que pueda haber dado lugar el comunicado respecto a la sesión del pasado miércoles 5 de febrero, el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) cumple con precisar que solamente se pronunció conforme respecto a la solicitud de iniciar el proceso para el traslado del plinto del monumento al General Baquedano para su restauración, en el marco del proyecto Nueva Alameda (…). Sobre la ubicación final del conjunto escultórico, aún no ha ingresado al Consejo una solicitud al respecto», aclararon.
Y la declaración surtió efecto, pues de inmediato las noticias comenzaron a informar que el CMN «rectificaba», «negaba» y «aclaraba» la situación, y que no se había definido que el monumento jamás regresaría a su plaza, lugar donde se está construyendo el proyecto Nueva Alameda y cuyo primer diseño no borraba del mapa al héroe de la Guerra del Pacífico. Tampoco se desestiman las ideas de ubicación que proporcionó el Ejército.
Pero, ¿cómo fue el debate que generó este problema? Hubo matices equívocos en la exposición del Ministerio de Obras Públicas (MOP) donde se solicitaba trasladar el plinto.
La solicitud del MOP y la corrección desde Defensa
El 5 de febrero 17 consejeros del CMN se reunieron de forma presencial y por Zoom a tratar varios temas. El segundo en la tabla era la solicitud de la consejera y directora nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP), Loreto Wahr, de sacar el plinto para restaurarlo.
“De alguna manera lo que buscamos con este trabajo es más bien juntar el conjunto escultórico. Hoy día lo tenemos separado. Lo que es parte del monumento público está en un lado, Baquedano, y el plinto está en otro y la idea es aprovechar las obras que estamos trabajando en la Alameda para sacar el plinto, restaurarlo, mientras se define con el Ejército la nueva localización. Lo vemos más bien como una manera de recuperar el monumento fraccionado, dividido, interrumpido y donde ya hay un acuerdo de movilizar el monumento y es una oportunidad de restaurar este monumento”, dijo Wahr, alertando a algunos consejeros que plantearon que no hay ninguna decisión tomada sobre el cambio de lugar y que existen muchos más actores que tomar en cuenta antes de llegar a ese punto.
El primero en aclararlo fue el representante del Ministerio de Defensa, el coronel Jorge Paredes, quien pidió la palabra inmediatamente detrás de Wahr para indicar que ”hay un punto del cual es necesario hacer presente: según los antecedentes y las indicaciones, en este caso del Ejército, es que la propuesta en este tema particular de la ubicación, obedece a una decisión de todos los consejeros que están presentes y no solamente del Ejército”
Lo que alimentó esa idea es que el jefe de gabinete de la Subsecretaría de las Fuerzas Armadas, Luis Lobos Meza, expresó en un ordinario del 3 de febrero -proyectado en la sesión e ingresado en el proyecto del MOP- que el Ejército tenía una serie de sugerencias para el lugar definitivo de relocalización e incluso proponía tres posibles destinos. Según informó el Ejército a Radio Bío Bío, se trató de una “lluvia de ideas” y no una propuesta formal.
En todo caso, lo que se proponía era que el traslado a su destino final fuera una vez que el monumento fuera restaurado en su totalidad (escultura y base), que el lugar tuviera alta visibilidad pública, pero no se le expusiera a aglomeraciones y vandalismo, y que la municipalidad que lo recibiera, se hiciera cargo de su mantención. Los lugares mencionados fueron a un costado de Plaza Ercilla (al lado del edificio Bicentenario de la Comandancia en Jefe), en un bandejón cercano a la Escuela Militar, y junto al monumento del general Bulnes en la Alameda.
Mientras, el proyecto del MOP contempla: desmontaje y traslado del pedestal; evaluación, diagnóstico del estado de conservación y propuesta de intervención; y traslado y montaje del monumento (sin mencionar ningún lugar).
Tras la presentación, el consejero Felipe Gallardo (representante del Instituto de Historia de la Arquitectura de la Universidad de Chile), se hizo cargo de los equívocos y dijo estar “un poco confundido” porque había dos solicitudes: la del plinto y la de la reubicación del monumento, ante lo cual la subsecretaria de Patrimonio Cultural y presidenta del CMN, Carolina Pérez Dattari, aclaró que sólo se discutía el traslado del pedestal y que cuando sea el momento “nos abrimos a la voluntad de considerar la propuesta que se ha hecho desde el Ejército junto a Defensa”.
¿No vuelve Baquedano a su plaza?
Aclarado el punto de que en la ahora polémica sesión del 5 de febrero no se definiría un nuevo lugar para el monumento, quedaba en el aire saber si existía la posibilidad de no regresarlo nunca más a su lugar original. Y la respuesta corta es: aún es posible.
El consejero Francisco Herrera, representante del Colegio de Arquitectos de Chile, fue el primero en exponerlo. Tras una reflexión acerca de que el tema debe discutirse de forma integral y no por partes, advirtió que todo lo referente al monumento del general Baquedano, tiene desafíos técnicos, comunicacionales, de gestión “y aquí de nuevo la variante política va a entrar a jugar un papel preponderante. Y también desde un punto interno, me llama poderosamente la atención que en el ordinario 2.971 del año 2022 se autoriza el traslado, y lo dice literalmente, ‘temporal’. ¿Qué entendemos por temporalidad en el Consejo, cuál es nuestra capacidad para cumplir nuestros compromisos y honrar aquellos por quienes nos precedieron?”.
En tanto, el consejero representante de la Sociedad de Escritores de Chile, César Millaihueque, resumió que una vez terminada la restauración verán “si es necesario trasladarlo a otro punto. Ese punto debe ser discutido abiertamente con más participantes en esa conversación. Porque si me preguntan ahora, yo restauraría la obra completa y la volvería a reinstalar ahí mismo. Esa sería mi visión de hoy, pero simplemente ahora estoy apoyando la restauración de esta obra”.
Herrera agregó que el valor del monumento es tan amplio, que “trasciende la propia institución (Ejército) (…) esta conversación hay que abrirla. Cuando hablemos de la relocalización, por favor tengamos esa conversación con la debida antelación y convocando a las partes involucradas, que trascienden a Ejército y Defensa”, dijo provocando el apoyo de la consejera Cecilia García-Huidobro (representante del Instituto de Conmemoración Histórica), quien lamentó que las conversaciones sobre posibles ubicaciones se hubiese dado entre los ministerios (de MOP y Defensa), sin considerar a la sociedad civil: “El lugar se debe discutir con la ciudadanía”.
Dadas estas visiones, el consejero Felipe Gallardo advirtió que la redacción del acuerdo era un asunto “delicado”: “Yo pienso que un acuerdo que convoque, debiese establecer (que), así como no se cierra la posibilidad de que se reubique el monumento en su emplazamiento definitivo, tampoco se cierra a la posibilidad de que permanezca en lo que es el área que se conoce como Plaza Baquedano”.
Gallardo agregó que “hay una deuda que tiene que ver con los hechos acaecidos a propósito del estallido social en la plaza Baquedano, pero quizás eso es una tercera discusión (…) en este momento debe quedar muy bien establecido que en este momento el CMN no está inclinándose ni favoreciendo la discusión en un sentido, sino reconociendo la complejidad de estas conversaciones”.
El asunto era tan delicado, que se ajustó el texto de la propuesta de aprobación del acuerdo hasta último minuto, porque en los tres párrafos que tenía la versión final, no se especificaba que se estaba hablando del plinto (foto) y no de toda la obra.

En el comunicado del jueves 13 del CMN puntualizaron que la «ley 4.328, del 27 de marzo 1928, que erige el Monumento Público al General Baquedano, establece este debe ser instalado en la ciudad de Santiago, por lo que cualquier solicitud futura sobre su ubicación deberá cumplir con esta condición y lo dispuesto en la Ley N° 17.288, velando que ello se realice con las condiciones necesarias para asegurar su adecuada conservación y respetando el marco normativo vigente».
Qué dice el proyecto Nueva Alameda sobre Baquedano
El Consejo también cuenta con la presencia de Verónica Serrano, como representante de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere). La arquitecta, que llegó al Ministerio del Interior tras ser cuestionada en su rol de encargada de Asentamientos Precarios en Minvu en el Caso Convenios, expuso que trabaja de cerca con el proyecto de renovación Nueva Providencia y que en su directorio político “muchas veces se ha hablado esto (…) lo que sí es evidente, es que es una zona que requiere una decisión, pero cualquiera sea la decisión, necesita que el conjunto arquitectónico esté restaurado. Ahora, la rotonda de la Plaza Baquedano, ya no existe. El valor del destino de la plaza Baquedano de antes ya no existe, por lo tanto, la resignificación va a ser imperativa, porque la estructura urbana de ese lugar cambió. Está en pleno proceso de cambio”, dijo agregando que los monumentos en Chile han cambiado muchas veces de ubicación, por lo que encontraba “muy responsable” lo planteado por el Ejército.
Consultada sobre qué planteaba el proyecto Nueva Alameda para el monumento, explicó que el diseño que asumió el Gobierno Regional de Santiago (Gore RM) en base a un concurso, “no toma ninguna acción sobre el plinto (…) y ex profeso no se tomó ninguna decisión a la espera de que colectivamente se tomaran más decisiones, como esta exposición que hace el Ministerio de Defensa que nos estamos enterando aquí”.
Según se ve en el diseño que el Gore RM dio a conocer en enero de 2024 (foto de arriba), el plinto seguía a un costado del proyecto.
Quiénes son los consejeros
El CMN está presidido por la subsecretaria del Patrimonio Cultural, Carolina Pérez Dattari y 25 consejeros, aunque actualmente hay dos vacantes.
Siete son representantes de ministerios y, el resto, directivos de museos y representantes de colegios profesionales o gremios.
Durante la votación del traslado del plinto, votaron 17 consejeros. 14 aprobaron la propuesta, Loreto Wahr se abstuvo por ser quien presentaba el proyecto, y el representante del Servicio Nacional de Turismo, Claudio Loader, también lo hizo, pero sin intervenir ni justificar su decisión.
Pérez Dattari es militante del Frente Amplio, licenciada en Letras de la Universidad Católica y magister en Participación, Poder y Cambio Social de la Universidad de Sussex. Antes de llegar el gobierno fue candidata a constituyente por el distrito 11 (Las Condes , Lo Barnechea , La Reina , Peñalolén , Vitacura), época en que se fotografió con el puño en alto en el plinto de una estatua de Diego de Almagro que había sido vandalizado en el estallido.
La vicepresidenta ejecutiva del CMN es Nélida Pozo, profesora ligada al mundo de la cultura desde la Región de Valparaíso y sobre la que pesan demandas de tutela laboral. Sin embargo, no estuvo presente en la votación.
El día de la votación se incorporaron cuatro nuevos consejeros: Carla Jiménez Da Fonseca (representante del Ministerio de Vivienda); Carlos Carrasco González (representante del Colegio de Arqueólogos de Chile); Osvaldo Solís (por el Consejo de Defensa del Estado, donde participó en una demanda por daño ambiental en Quintero en 2023) y el coronel Jorge Paredes (Defensa).
Verónica Serrano, representante de Subdere, es arquitecta y estuvo a cargo de Asentamientos Precarios en el Ministerio de Vivienda y Urbanismo cuando explotó el Caso Convenios. En ese puesto, le envió un mail al seremi de Antofagasta, Carlos Contreras, apurándolo para firmar convenios, entre ellos, el de Democracia Viva. Según dijo Contreras a La Segunda, de “ninguna otra autoridad del ministerio recibí el nivel de presión que recibí desde Verónica Serrano”.
La tía del jefe de asesores de La Moneda, Miguel Crispi, llegó a Subdere en 2023 específicamente a cumplir un rol interministerial para el proyecto Nueva Alameda.
Varinia Brodsky , licenciada en Artes, es directora del Museo Nacional de Bellas Artes y, en ese rol, protagonizó algunas polémicas el año pasado en torno a un supuesto «sesgo octubrista» en las exposiciones y visitas guiadas del museo. Es prima de la exministra de las Culturas, Julieta Brodsky.
Francisco Herrera Muñoz, representante de Arquitectos de Chile, fue uno de los once consejeros que, en octubre de 2023, hicieron una “declaración sobre la situación actual del CMN y el patrimonio cultural”, sobre la capacidad operativa de la institución.
Ese escrito también la firmó Karen Moreno (representante de la Sociedad Paleontológica de Chile) y Felipe Gallardo, quien ha abogado por la necesidad de actualizar la Ley de Monumentos Nacionales de 1970, buscando una normativa más inclusiva y acorde con los tiempos actuales.
Loreto Wahr, en tanto, es arquitecta, directora de Arquitectura del MOP, y su nombre saltó a la palestra, lejos de ámbitos académicos, tras asistir a la entrega de una subcomisaría en Longaví junto al Presidente Gabriel Boric. Días después, se supo que aún no estaba operativa y Wahr tuvo que explicar que el MOP estaba en proceso de entrega del edificio a Carabineros, quienes debían realizar actos administrativos para su funcionamiento.
Los otros consejeros que votaron son Cecilia García-Huidobro, Jorge Millahueique, Juan Guillermo Prado.
Los ausentes fueron Nélida Pozo, Isabel Alvarado (directora del Museo Histórico Nacional); Mario Castro (director del Museo Nacional de Historia Natural); Emma de Ramón (subdirectora del Archivo Nacional); Fernando Pérez (experto en conservación y restauración de monumentos) y Oscar Toro (de la Sociedad Chilena de Arqueología).


Gran trabajo de El Libero, muy completo, y ahora se tienen los puntos claros