Hace dos semanas, tras anunciar la Reforma de Pensiones de su gobierno, el Presidente Gabriel Boric experimentó un alza significativa en su aprobación ciudadana según la encuesta Cadem. Tras estar prácticamente por un mes con cifras de adhesión bajo los 30 puntos, el Mandatario subió ocho de una semana a otra pasando de 25% a 33%.

Pero lo que parecía ser un punto de inflexión, al final no lo fue. En el sondeo siguiente (tercera semana de noviembre), la aprobación de Boric volvió a caer (31%) y, por consiguiente, el rechazo a su gestión creció hasta llegar a un 61%.

Según Cadem, este alto nivel de desaprobación -que ninguno de sus antecesores en La Moneda vivió en su primer año de gobierno- se explica por varios factores. La primera razón que exponen los encuestados (61%) es el problema de delincuencia y orden pública que atraviesa el país. Pero la segunda razón apunta directamente al Mandatario: un 54% cree que le falta experiencia para gobernar y cuestiona los constantes cambios de opinión que ha tenido Boric en distintas materias desde que es Presidente.

Las 10 principales volteretas

Estado de excepción en la Macrozona Sur

Como diputado fue un duro crítico de los estados de excepción decretados por el ex Presidente Sebastián Piñera para hacer frente a la ola de violencia que se vivía en La Araucanía y Biobío. De hecho, votó en contra de ellos y decía que “nosotros no podemos seguir con las mismas recetas que han profundizado la violencia que hoy día se vive en la Macrozona Sur”.

Ahora, como Presidente, su gobierno ha debido pedir al Congreso 12 renovaciones del estado de excepción para la Macrozona Sur.

“Tenemos el deber de ejercer todas las facultades que la ley nos permite para garantizar la seguridad de los ciudadanos en todo el territorio nacional, para asegurar el abastecimiento y el libre tránsito”, ha señalado Boric como justificación de los estados de excepción.

Los 30 años, Lagos y Bachelet

El Frente Amplio nació para disputarle una parte del mismo electorado a la ex Concertación y Nueva Mayoría. Por eso, desde un inicio, sus caras más visibles, como Gabriel Boric, tuvieron siempre una mirada muy crítica hacia la obra de esos gobiernos y sus principales referentes, como Ricardo Lagos y Michelle Bachelet.

Sobre el primero, en 2016 dijo que “es parte de quienes han generado el malestar que hoy atraviesa al pueblo de Chile y yo creo que él está en una posición contraria de quienes padecen ese malestar (…). Ricardo Lagos está más del lado de los banqueros que de quienes han sido afectados justamente por la voracidad empresarial que existe en nuestro país”.

Sobre Bachelet, en tanto, fue muy crítico al inicio del movimiento estudiantil. Asimismo, posteó algunos tuits en contra de ella, diciendo “cada vez que escucho hablar a la Bachelet o sobre la Bachelet, me aburro profundamente” (sic).

Ya como Presidente, y también en su campaña, Boric comenzó a hacer gestos tanto hacia Lagos como hacia Bachelet. Se ha reunido con ambos y ha tenido palabras más condescendientes con sus gobiernos. “En los últimos 30 años hubo tremendos avances, la reducción de la pobreza, el acceso al consumo, cuestiones que nadie en su sano juicio podría decir que están mal”, dijo en junio de este año.

Terrorismo en La Araucanía

Por años su discurso fue ambiguo en esta materia. Si bien condenaba los hechos de violencia, siempre negó que existieran delitos de carácter terrorista en la zona. Asimismo, dio señales de apoyo a comunidades violentas como la Temucuicui -a la que llamó “territorio liberado”- y abogó para que el Estado cediera ante las medidas de presión de Celestino Cordova, condenado por el asesinato del matrimonio Luchsinger-Mackay.

Ahora, como Presidente y en visita a La Araucanía hace algunas semanas, señaló que “yo creo que en la región han habido actos de carácter terrorista. Un ejemplo, el ataque al molino Grollmus».

Apoyo a Carabineros

Desde el inicio del estallido de octubre 2019, el entonces diputado Boric cuestionó duramente el accionar de Carabineros. La crítica vino incluso cuando el personal de la policía uniformada actuaba por legítima defensa. Por ejemplo, el 6 de febrero de 2021, cuando un carabinero hirió de muerte a un malabarista que intentó atacarlo con dos sables al negarse a un control de identidad, Boric posteó: “El brutal asesinato de Francisco debe indignar a todo Chile y el mundo. No hay excusas, matices ni explicación que valga. Basta por la chucha! Refundar Carabineros ahora. Lo hemos exigido hace más de un año. No da lo mismo quien tenga el poder. El gobierno de Piñera cómplice activo de esta locura” (sic).

En tanto, ahora como Presidente ha respaldado a Carabineros en numerosas ocasiones en el uso de la fuerza.

Quiero que sepan que cuentan con todo nuestro respaldo para algo que es importante, para el legítimo uso de la fuerza por parte del Estado de Chile, atribución que es privativa de las policías y esa fuerza cuando se ejerce de manera proporcional y de acuerdo a la ley, es garantía de respeto al estado de derecho”, sostuvo Boric, poniendo como ejemplo el caso de un carabinero que disparó a una persona que amenazaba con lanzarle un trozo de cemento en la comuna de El Monte.

Retiros de fondos de pensiones

Mientras fue diputado, Gabriel Boric apoyó todos los proyectos de retiro de fondos de pensiones de las AFP. Incluso cuando en el país ya estaba en marcha el IFE Universal. A la Cámara fue varias veces el entonces presidente del Banco Central, Mario Marcel, para advertir las graves consecuencias que los retiros traerían a la economía, a la inflación y a las futuras pensiones. Pero el hoy Presidente Boric hizo caso omiso de las opiniones técnicas y dio su voto a favor.

Ya en La Moneda dio un viraje forzoso. Desde el primer minuto se negó al proyecto de quinto retiro. «No se puede pretender solucionar a punta de retiros de fondos de pensiones las desigualdades estructurales de la sociedad chilena. Eso es pan para hoy, hambre para mañana y si queremos construir un verdadero sistema de seguridad social, tenemos que cuidar también el ahorro previsional», manifestó.

“Muchos nos demoramos en llegar a la convicción profunda que tenemos hoy, de que esto, de continuar, le haría un profundo daño a la economía y, finalmente, a la mayoría de los chilenos y chilenas (…). Yo, evidentemente, cambié de opinión. Y creo que en política es sano cambiar de opinión a la luz de los antecedentes”, dijo.

Reforma de pensiones y la cotización «a cargo del empleador»

A principios de este mes, cuando anunció su Reforma a las Pensiones, el Presidente Boric hizo un llamado al Congreso para aprobarla. “Ya ha habido dos intentos fallidos durante los últimos años y la ciudadanía no perdonará un nuevo fracaso de la política. Insisto, ¡No tenemos derecho a seguir haciéndolos esperar, no es aceptable!”, dijo en su alocución.

Lo que no mencionó el Mandatario es que cuando esas dos reformas de pensiones se tramitaron en el Congreso -ambas destinaban parte de la cotización extra a un fondo solidario y creaban un ente público para administralo-, él era diputado. Y cuando le tocó votarlas, las rechazó. De esa forma, contribuyó a que la esperada reforma al sistema de pensiones se dilatara por años y nunca se concretara.

De hecho, siendo diputado criticó que la reforma de pensiones presentada por la ex Presidenta Bachelet aumentara la cotización en 5% con cargo al empleador. “Del orden de un 40% de las cotizaciones a cargo del empleador terminan siendo traspasadas a salario de una u otra manera. Generalmente no a través de disminuciones de salario, pero sí a través de detención o morigeración de los aumentos progresivos del salario (…). Por lo tanto, la propuesta de la Presidenta de aumentar en cinco puntos el ahorro por parte de los empleadores, como titular no es suficiente para decir que eso no lo van a terminar pagando los mismos trabajadores”.

Lo paradójico es que hoy el gobierno del Presidente Boric impulsa una reforma que aumenta en seis puntos la cotización de los trabajadores a cargo del empleador. Y toda la comunicación que ha hecho el Ejecutivo sobre la reforma sostiene que esos seis puntos adicionales no afectarán el salario de las personas.

Robo de madera

No hay misterio en que el robo de madera es uno de los delitos más frecuentes que azotan la Macrozona Sur del país. Pero siendo diputado, el Presidente Boric -junto a gran parte de la izquierda- rechazó el proyecto que tipificaba el robo de madera y permitía el uso de técnicas especiales de investigación para perseguir a sus autores.

Bajo su gobierno, el Ejecutivo le puso urgencia al proyecto que antes rechazó. Finalmente logró ser aprobado en ambas cámaras y ahora es una ley que está operando y ha permitido la detención de algunos de los principales cabecillas del este delito

Uso de Ley de Seguridad del Estado

Siempre fue un crítico de la aplicación de esta ley. Al gobierno de Sebastián Piñera le lanzó duros dardos cuando amenazó con utilizarla contra los estudiantes que se sentaban en los andenes del Metro, impidiendo que millones de santiaguinos pudieran llegar a sus trabajos.

“Amenazar con aplicar la ley de seguridad del Estado criminalizando a tod@s quienes protestan en vez de tratar de entender el problema de fondo y dialogar para buscar soluciones es un ejemplo de manual para profundizar una crisis. Muy mal el Presidente Piñera”, posteó el mismo día que se inició el estallido de octubre de 2019.

De hecho, en la página 179 de su programa de gobierno señalaba que “impulsaremos leyes que reconozcan el derecho a manifestarse y la derogación de leyes represivas, tales como las normas que regulan el control de identidad preventivo, la ley antibarricadas y la Ley de Seguridad del Estado”.

Pero eso no ha ocurrido. De hecho, como Presidente, Boric ha invocado al menos dos veces la Ley de Seguridad del Estado. Las dos veces en contra de camioneros que han cortado el tránsito en las carreteras del país en demanda de mayores medidas de seguridad y reducción del precio de los combustibles.

Migración

“Nop. No tengo problemas con inmigrantes sin papeles. Creo que debemos acogerlos, darles oportunidades y tratarlos como los iguales que son”, posteaba en 2018 en su cuenta de Twitter el entonces diputado Gabriel Boric. Antes y después de eso, siempre manifestó una postura de laxitud con quienes llegaban a nuestro país, aunque estuvieran indocumentados.

Pero ya en La Moneda, como Presidente, endureció el tono hacia los migrantes sin papeles: “A quienes estén en situación irregular o se regularizan o se van y a quienes hayan cometido delitos derechamente se tienen que ir (…). Acá no hay nadie que vaya a estar encima de la ley”, dijo en una visita a la región de Antofagasta.

Teletón

Al menos públicamente nunca se mostró contrario a la Teletón. Sólo había manifestado que era el Estado el que debía asumir un rol más activo para ayudar a las personas con discapacidad. Pero hace algunas semanas, en su discurso como Presidente al inicio de la campaña solidaria, admitió que en su juventud le causaba suspicacia.

«Me acuerdo muy patentemente, cuando me puse adolescente, medio ‘punky’, y decía: ‘oye, quizás acá son las empresas la que hacen la movida’ Y no. No son las empresas, son ustedes. Son los que están en la casa, porque más de dos millones de chilenos y chilenas hacen que la Teletón funcione todos los días. Eso lo sé porque la Teletón es una de las instituciones más transparentes de nuestro país”, sostuvo.

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1 comentario

  1. Observando estos giros tan radicales, surgen varias preguntas: ¿Serán por conveniencia para calmar las críticas?, ¿será que las opiniones del diputado eran instrumentales para alcanzar el poder? ¿Será que las actuales tampoco son sus reales convicciones? Lo cierto es que esos cambios discursivos tan antagónicos generan más dudas que certezas sobre quien verdaderamente está al mando de la Nación.

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