¿Es el nuevo texto de Constitución chilena una copia de la Constitución de Bolivia que impulsó Evo Morales?

Es una pregunta que ha sido abordada por diversos especialistas, y ha estado en el debate público en las últimas semanas.

Para el abogado y profesor constitucionalista de la Universidad de Valparaíso, Lautaro Ríos, “la Constitución chilena quedó embarrada con la imitación servil de la Constitución boliviana, con artículos prácticamente idénticos”.

En una carta a El Mercurio, Ríos sostuvo que el texto emanado de la Convención Constitucional era “una copia imitativa de la Constitución de Bolivia”. 

Luego, en el Especial Mirada Líbero enumeró las similitudes entre la Constitución de Bolivia y la propuesta constitucional de Chile, con conceptos en común como plurinacionalidad, pluralismo jurídico, autonomía, autogobierno, salud indígena, entre otros.

Pero ¿es una copia o una versión 2.0 del país altiplánico? Esta última opción sería la respuesta.

Población indígena en Chile: 12,4% mientras que en Bolivia es el 62%

Solo dos países contemplan el concepto de «Estado Plurinacional» en sus constituciones: Bolivia y Ecuador. Si la propuesta de nueva Constitución de la Convención se aprueba, Chile se sumará a esas naciones.

Siguiendo el paralelo Chile-Bolivia, mientras en nuestro país la población que se define indígena es el 12,4%, en el caso boliviano es del 62%, según los últimos censos de ambas naciones.

La reciente encuesta CEP que abordó temas de la Macrozona Sur consultó a 2.915 personas y de ellas 1.374 se autodefinieron como mapuche. De este último grupo, solo un 12% se manifestó a favor de «un Estado plurinacional donde conviven los diferentes pueblos y naciones». Un 22% dijo estar de acuerdo con «un Estado multicultural donde conviven las diferentes culturas», mientras que un 48% se sumó al concepto: «Un Estado nación donde conviven las personas sin distinción de culturas, pueblos o naciones».

La Convención Constitucional optó por redactar así el primer artículo de la propuesta de Constitución: «Chile es un Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural, regional y ecológico» (inciso primero).

Constitución chilena es como la de Bolivia pero con “esteroides”

La exconvencional Carol Bown viajó a fines de julio a Bolivia para estudiar el tema de la plurinacionalidad. Tras varias reuniones y conversaciones, concluyó: Nos dijeron que la propuesta chilena es como la boliviana, pero con esteroides, y que es mucho más grave todo lo que se plantea en materia de plurinacionalidad”.

En conversación con El Líbero, Bown también relató una reunión con el diputado boliviano José Manuel Ormachea. «Nos dijo que cuando el Presidente Boric afirmó que Álvaro García Linera era su gurú, Chile había caído en la trampa». Dijo el diputado: «¿Cómo puede alguien que odia a Chile ser el gurú del Presidente de Chile?».

Lo anterior, en alusión al exvicepresidente boliviano Álvaro García Linera, quien estuvo detrás del proceso constituyente en Bolivia, y se le considera «ideólogo» de la plurinacionalidad como tema político.

Y en más de una ocasión el Presidente Gabriel Boric ha manifestado como admirador del pensamiento político de García Linera. De hecho lo invitó al cambio de mando en marzo pasado.

«Vanguardia del indigenismo latinoamericano»

En este escenario, la Fundación Jaime Guzmán (FJG) comparó el texto de la Convención, que se votará el 4 de septiembre, con la actual Constitución de Bolivia. Si bien analizaron distintos temas, la «sorpresa» se da en el tema indígena.

Felipe Lyon, director del programa constitucional de la FJG, y quien hizo el estudio, afirma a El Líbero: «Para nuestra sorpresa, además de comprobar las similitudes, nos percatamos de que el borrador de la Convención es -en muchos temas- bastante más radical en sus propuestas que el texto promulgado por Evo Morales el 2009«.

Agrega que, a su juicio, la intención del proyecto de Carta Magna es «colocarse a la vanguardia del indigenismo latinoamericano. Dicho de otra forma, este borrador de Constitución es sin duda el más indigenista y plurinacional del mundo, y el catálogo de privilegios que establece para estos grupos es inédito, superando con creces a constituciones como la boliviana o la ecuatoriana».

Por ejemplo, mientras Bolivia es un Estado unitario; Chile sería un Estado regional.

Así se aprecia en el artículo 1 de ambos textos. «Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país».

En la propuesta de la Convención, el inciso primero del artículo 1 dice: «Chile es un Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural, regional y ecológico».

En Chile será vinculante la consulta indígena, en Bolivia no

Otro aspecto que recoge el estudio es que «Bolivia tiene un derecho de consulta indígena, pero no consagra la necesidad de consentimiento; Chile sí».

En en artículo 30 de la Carta Fundamental de país altiplánico, se lee: «En el marco de la unidad del Estado y de acuerdo con esta Constitución las naciones y pueblos indígena originario campesinos gozan de los siguientes derechos: A ser consultados mediante procedimientos apropiados, y en particular a través de sus instituciones, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles. En este marco, se respetará y garantizará el derecho a la consulta previa obligatoria, realizada por el Estado, de buena fe y concertada, respecto a la explotación de los recursos naturales no renovables en el territorio que habita».

Por su parte, la propuesta chilena en su artículo 191 establece: «Los pueblos y naciones indígenas deberán ser consultados y otorgarán el consentimiento libre, previo e informado en aquellas materias o asuntos que les afecten en sus derechos reconocidos en esta Constitución».

Sistemas de justicias solo para indígenas ¿o para indígenas y chilenos?

Sobre justicia, el estudio destaca que «en Bolivia los sistemas de justicia indígena aplican solo para indígenas; en Chile también podrían ser juzgados chilenos no indígenas».

El texto boliviano es explícito en esta materia: «La jurisdicción indígena originario campesina se fundamenta en un vínculo particular de las personas que son miembros de la respectiva nación o pueblo indígena originario campesino». Agregan que «están sujetos a esta jurisdicción los miembros de la nación o pueblo indígena originario campesino, sea que actúen como actores o demandado, denunciantes o querellantes, denunciados o imputados, recurrentes o recurridos».

En la propuesta que se votará en septiembre, este tema queda abierto. Opina Jorge Jaraquemada, director ejecutivo dela Fundación Jaime Guzmán: «En materia de pluralismo indígena la Constitución boliviana restringe la aplicación del estatuto jurídico indígena solo a quienes son parte de esa etnia. En la propuesta chilena, en cambio, tiene un alcance amplísimo, sin limitaciones de ningún orden. Es decir, un chileno no indígena puede ser sometido a un estatuto jurídico indígena que le es completamente ajeno, que no está escrito y que se basa en las costumbres y tradiciones de ese pueblo indígena en particular».

El artículo referido a esta materia es el 309 de la propuesta de la Convención, señala: «El Estado reconoce los sistemas jurídicos de los pueblos y naciones indígenas, los que en virtud de su derecho a la libre determinación coexisten coordinados en un plano de igualdad con el Sistema Nacional de Justicia. Estos deberán respetar los derechos fundamentales que establecen esta Constitución y los tratados e instrumentos internacionales sobre derechos humanos de los que Chile es parte».

Y en el inciso siguiente se lee: «La ley determinará los mecanismos de coordinación, de cooperación y de resolución de conflictos de competencia entre los sistemas jurídicos indígenas y las entidades estatales».

Para Felipe Lyon, director del programa constitucional de la FJG, este punto es clave: «En el texto boliviano se aclara que solo están sometidos a la jurisdicción indígena los miembros del respectivo pueblo indígena. Esta distinción en la propuesta de la Convención no solo no se incorporó, sino que se rechazó en repetidas oportunidades, abriéndose la puerta a que chilenos no indígenas queden sometidos a los sistemas de justicia indígena».

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