«¡Patria o muerte!». Con esa consigna finalizaba sus discursos Fidel Castro. «¡Patria o muerte!» fue la proclama del Che Guevara ante la Asamblea General de la ONU, en 1964. Y «¡Patria o muerte!» es la frase que el diputado Gabriel Silber (DC) utilizó para graficar la postura de su partido sobre el 4% adicional de las cotizaciones. «Para nosotros esto sí que es ‘Patria o Muerte’. Este 4% va a ser administrado por una entidad estatal con principio de seguridad social, de lo contrario los votos de la Democracia Cristiana no van a estar».
Esa es la mirada que el diputado, y la dirigencia del partido que lidera Fuad Chahin, han socializado en los días posteriores al acuerdo logrado con el gobierno que permitió que la Democracia Cristiana diera sus votos para que se aprobara la idea de legisla la reforma previsional. En concreto, el día de la votación, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín dijo: «Presentaremos indicaciones para que un ente público nuevo y único se haga cargo de este 4% adicional».
De esta forma, el gobierno cedió a la condición de la DC de «sacar» a las AFP de la cifra adicional para pensiones y estos siguieron con su consigna «Ni un peso más para las AFP». Esa fue la «línea roja» que marcó el partido de Alameda 1460 y que La Moneda asumió. El punto es que ahora está en manos de la Democracia Cristiana el cómo responder a su electorado de centro sobre este margen que se autoimpusieron.
Esto porque en su mayoría, la gente se ha pronunciado a favor de poder decidir quién administra ese 4% y, además, que se sume completo a su propio ahorro previsional. Según la encuesta Cadem de la semana pasada, un 75% opina que «vaya en su totalidad a la cuenta personal del trabajador y no a un fondo común». Y prácticamente hay un empate entre quienes están a favor o en contra de que «sea administrado por una nueva institución estatal», 50% versus 46% .
Pero en medio de este escenario, la mesa de la DC -con Silber de «vocero» en el tema previsional- ha optado por una línea más dura que, según se analiza tanto en el gobierno como en otros dirigentes de la colectividad, los termina dejando «más a la izquierda» de la opinión del electorado que quieren reencantar.
AHORA @fchahin y @gabrielsilber trabajan en conjunto con pensionados y clubes de adulto mayor, los cambios exigidos al Gobierno para proyecto de pensiones: ni un peso más a las AFP´s, cotización adicional a ente público, mejora a las mujeres, solidaridad #ConLaDCesPosible pic.twitter.com/dmRxBIEZwv
— Democracia Cristiana (@PDC_Chile) 22 de mayo de 2019
El rol protagónico de Silber se entiende porque el diputado es la carta de la mesa para reemplazar a Raúl Soto en la comisón de Trabajo de la Cámara. Tras la votación del 16 de mayo, donde Soto no votó en línea con el partido y protagonizó una discusión con el jefe de bancada, Gabriel Ascenio, este decidió sacarlo de la comisión y poner en su lugar a Silber.
Esta situación explicaría, en parte, la actitud que ha tomado la DC en los últimos días. Esto es, mostrarse más críticos con el gobierno y con el rol de las AFP para que el resto de los diputados de oposición que integran la comisión que analizará el proyecto de reforma previsional, no se «rebelen» y permitan el cambio en el cupo que le corresponde a la Democracia Cristiana. Situación que se zanjará entre hoy y mañana cuando se reúna toda la bancada.
La mirada menos dura de los expertos DC
El dilema en que se encuentran surge desde el mismo partido. Porque mientras los liderazgos más políticos siguen con esta estrategia anti-AFP, sus cerebros técnicos no van por el mismo camino. Entre ellos el ex ministro y ex superintendente de pensiones, Alejandro Ferreiro, y el ex subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco.
En entrevista con El Líbero, Ferreiro -quien ha sido clave en las definiciones de fondo que tiene el partido sobre la materia- señaló: «Lo más razonable sería que queden dos opciones abiertas: que la persona que cotiza decida destinar el 4% a un agente estatal o eventualmente agregar la cotización adicional a las AFP que hoy día les administra su 10%. Creo que hay mucho detalle que resolver y que con buena disposición, conjugando los argumentos técnicos con los de nivel político es posible llegar a la solución adecuada».
Y Micco, que fue parte del proyecto que presentó el gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet, señaló la semana pasada en Duna que el nuevo ente público propuesto no tiene que ser necesariamente quien administre el 4% adicional. “Podría ser un esquema de un administrador o un consejo público que agarre la plata, no tiene por qué administrarla. Los fondos soberanos en Chile no los administra el Estado, lo único que hace es que se ponen lineamientos con un consejo sobre qué tiene que hacerse, se pone un benchmark y ese benchmark se le pide a un administrador externo, experto en administración de fondos».
Cuál postura primará solo se sabrá a medida que avance la discusión en particular de la reforma. Pero ahí no se acaban los problemas para la directiva. Porque tras salir de la Cámara de Diputados, el proyecto llegará al Senado, donde cada senador DC buscará tener un rol protagónico en el debate.
